El nuevo fiscal fue recusado por las defensas y lo resolverá el tribunal el jueves

02/10/2012
Judiciales - Crimen de Mariano Ferreyra
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La defensa de Juan "Gallego" Fernández concretó la recusación del fiscal Mariano Dominguez, por entender que trabajó en la instrucción de la causa y que habría sido parte de una investigación sesgada

La defensa de uno de los principales acusados en el juicio por el crimen de Mariano Ferreyra concretó hoy la recusación de uno de los nuevos fiscales asignados al caso, Mariano Dominguez, por entender que trabajó en la instrucción de la causa.

La defensa sostuvo además que el fiscal habría sido parte de una investigación "sesgada", un tema que el Tribunal Oral en lo Criminal 21 resolverá el próximo jueves, tras escuchar los argumentos contrarios de la fiscalía.

La recusación fue planteada por el abogado Alejandro Freeland, defensor de Juan Carlos "Gallego" Fernández, secretario administrativo de la Unión Ferroviaria y detenido junto a su jefe José Pedraza como supuesto instigador del asesinato cometido el 20 de octubre de 2010 durante una marcha de trabajadores tercerizados del ex ferrocarril Roca en reclamo de reincorporaciones y pase a planta permanente.

Dominguez y el fiscal Carlos Gamallo fueron nombrados por la Procuración General de la Nación para sumarse en el juicio a la labor de Luz Jalbert como parte acusadora, pero el primero fue objetado y hoy debió presenciar la audiencia ubicado entre el público.

Antes, respondió en persona a las objeciones. "Impulsamos la acción penal en el marco de la ley", afirmó al pedir que se rechace "in limine y con costas" la recusación en su contra  presentada por Freeland y a la que adhirió la defensa oficial del detenido Cristian Favale, uno de los sospechados de haber sido autor material de los disparos de armas de fuego y el abogado de uno de los policías juzgado por haber supuestamente liberado la zona para el ataque.

Freeland argumentó que puede haber "parcialidad" en el accionar de Dominguez si se incorpora al debate, además de tildar de "sesgada" la pesquisa de la que fue parte y que estuvo comandada por la juez de instrucción en lo criminal Wilma López, quien ordenó las detenciones de todos los ahora juzgados.

Dominguez fue secretario de la fiscal del caso en la instrucción Cristina Camaño.

La fiscal Jalbert pidió tiempo hasta el jueves para responder los agravios de Freeland mientras que por las querellas, la abogada María del Carmen Verdú se opuso a la recusación.

"La designación de los fiscales es potestad de la Procuración, no es el tema de cuántos fiscales hay sino que impulsen el juicio, con esta recusación al igual que con otras maniobras, el doctor Freeland pretende dilatar los tiempos de este proceso", dijo  Verdú.

Posteriormente, los querellantes informaron al Tribunal sobre una denuncia por amenazas del testigo José Andino, citado para el próximo jueves, quien fue interceptado por dos hombres a bordo de una motocicleta, quienes lo amenazaron para evitar su declaración.

Posteriormente continuó la declaración de testigos presenciales de los hechos del 20 de octubre de 2010, entre ellos Lucas Malaspina, quien aseguró haber visto un tirador disparar en el centro de la calle que no vestía ropa de ferroviario.

También declaró un fotógrafo del diario Clarín, enviado por su medio a cubrir los incidentes en que fue asesinado Ferreyra, quien atestiguó que escuchó festejar el crimen con la frase “un zurdito menos”.

El testimonio lo dio Gerardo Dell Oro, autor de las fotos publicadas por el matutino el 21 de octubre del 2010 en que se ven a integrantes de la patota ferroviaria caminando por las vías, entre ellos el delegado Pablo Díaz y el activista Salvador Pipitó.

“Era una voz masculina, dicha en tono normal de uno a otro detrás mío, que decía ‘un zurdito menos’”, agregó el fotógrafo.

El reportero gráfico aclaró no haber visto al autor de la frase, aunque presumiblemente correspondió a uno de los integrantes del grupo de la Unión Ferroviaria, dado que solo llegó a fotografiar a ese grupo.

Otro testigo que declaró hoy ante el Tribunal Oral Criminal 21 aseguró que “se veía el choque”, ya que los tercerizados y activistas que los acompañaban estaban “con palos, piedras y gomeras aunque no vio armas de fuego".

Sin embargo, aseguró que “no estaban desafiantes y no me produjeron temor pero les decían a los ferroviarios `venga` con gritos e insultos”, recordó Matías Avellaneda, custodio del playón de la empresa Chevallier donde buscaron refugio los integrantes del equipo de C5N cuando fueron amenazados por los ferroviarios.