Netanyahu pidió una "línea roja" al programa nuclear iraní
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, urgió hoy a la comunidad internacional a poner un límite, o "línea roja", a las aspiraciones nucleares de Irán y comparó al gobierno iraní con "una organización terrorista" en su discurso ante la Asamblea General de la ONU.
"Las líneas rojas no llevan a la guerra. Las líneas rojas impiden las guerras", señaló Netanyahu y, en su afán por advertir sobre el presunto peligro de que Irán cuente con armas nucleares, comparó al régimen en Teherán con organizaciones como Al Qaeda.
"No hace una gran diferencia si estas armas caen en manos de una peligrosa organización terrorista o en las manos de peligrosos regímenes terroristas", dijo el premier israelí citado por la agencia DPA.
Netanyahu advirtió en varias ocasiones que el tiempo se agota para impedir que Teherán consiga armas nucleares, ya que las sanciones no alcanzan, por lo que debe considerarse la posibilidad de usar la fuerza para detenerla, instancia por la que fue duramente criticado.
Varias potencias occidentales sospechan que, bajo el pretexto de contar con un programa nuclear con fines civiles, Irán esconde su intención de producir armas atómicas, y por este motivo Teherán fue duramente sancionado por la Unión Europea y Estados Unidos.
Sin embargo, ni Washington ni Bruselas consideran viable un ataque a Irán y apuestan a la negociación diplomática para convencer a Teherán de que congele partes de su programa atómico.
Netanyahu no consiguió hasta ahora convencer a su aliado Washington de darle un ultimátum a Irán en relación a su programa nuclear.
El martes, en su discurso ante la Asamblea Anual de ONU, el presidente estadounidense, Barack Obama, no pidió que se imponga un plazo límite a Teherán, aunque sí mencionó que el tiempo para la diplomacia "no es ilimitado".
Las relaciones entre Netanyahu y Obama se tensaron en momentos en que Obama busca su reelección en noviembre no sólo por las diferencias en cómo afrontar las negociaciones con Irán, sino también por el conflicto entre israelíes y palestinos.
Desde las últimas negociaciones de paz de 2010, promovidas por Washington, el proceso de paz está estancado en gran medida debido a que Israel no cesa de construir asentamientos en tierras que ocupa en Cisjordania y que son reclamadas por los palestinos.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) dice que no volverá a negociar con Israel mientras no detenga la expansión de sus colonias, un pedido que el propio Barak Obama también realizó públicamente.
Netanyahu acusó hoy al presidente de la ANP, Mahmud Abbas, de calumniar a su país, en su discurso ante la Asamblea General, pronunciado previamente.
"No resolveremos nuestro conflicto con discursos calumniosos en la ONU. No resolveremos nuestro conflicto con declaraciones unilaterales de creación de un Estado", afirmó Netanyahu.
En su intervención, Abbas calificó de "racista" la política de asentamientos de Israel en los territorios palestinos ocupados y acusó al Estado judío de limpieza étnica por demoler viviendas palestinas en Jerusalén este.
Por otra parte, la Casa Blanca informó hoy que Obama planea hablar este viernes por teléfono con el primer ministro israelí, luego de anunciar el lunes, en la víspera del comienzo de la Asamblea en Nueva York, que el presidente estadounidense no tenía previsto mantener reuniones bilaterales con otros líderes mundiales, pese a que el año pasado mantuvo 13.
La decisión generó críticas entre los republicanos, especialmente por no reunirse con Netanyahu, una medida que consideraron un desaire al aliado estadounidense.
"Espero que el presidente tenga una llamada telefónica con el primer ministro (Netanyahu), probablemente el viernes", dijo hoy en declaraciones a los medios el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.