Ex jefe de personal complicó a Pedraza y describió como operaba la Unión Ferroviaria
Un testigo complicó hoy la situación del detenido secretario general de la Unión Ferroviaria José Pedraza, al afirmar que lo convocó dos veces para advertirle que no se metiera con los ingresos de personal que disponía el gremio, ni con irregularidades en las liquidaciones de salarios, al describir cómo era la operatoria en la UGOFE antes del crimen del militante del Partido Obrero, Mariano Ferreyra.
"Me dijo que no jodiera con el tema de los ingresos, textual", recordó el testigo José Luis García en relación a los listados que confeccionaba la Unión Ferroviaria con gente que debía ingresar a trabajar en UGOFE.
"Tuve dos charlas con Pedraza en 2008, fui citado y él me decía que no podía en mi función discutir lo que emanara de la Unión Ferroviaria, no se podía discutir sueldos mal liquidados o descuentos por ausencias no justificadas", agregó al declarar ante el Tribunal Oral en lo Criminal 21.
García fue jefe de Administración de Personal y Liquidación de Haberes entre julio de 2007 y junio de 2009 y renunció a la empresa luego de denunciar irregularidades en la liquidación de sueldos entre afiliados al gremio y los contratados además de diferencias entre lo que figuraba en los recibos y lo que realmente se percibía.
"Fernández tenía el control de ingreso del personal, lo trataba en la UGOFE, venían con un listado preparado y era automático, se citaba a la gente al preocupacional y se incorporaba", sostuvo.
Agregó que "ahí se venía adónde se lo podía incorporar, si tenía experiencia de algún tipo pero por lo general siempre fue de baja calidad el personal presentado", apuntó García en relación al segundo de Pedraza, Juan Carlos "Gallego" Fernández, también detenido y juzgado como supuesto instigador del crimen de Ferreyra el 20 de octubre de 2010.
García denunció reiteradas amenazas antes del inicio del juicio, tras presentarse a declarar ante la fiscal que investigó el caso, Mónica Cuñarro y actualmente trabaja en el Instituto Nacional del Agua.
Durante dos años trabajó en las oficinas de personal de la UGOFE Roca en Hornos 11 de Constitución, el mismo edificio donde la UF tenía una oficina.
Y repasó como era la operatoria habitual de trato con el gremio, incluidos listados de nombres que se enviaban a personal por correo electrónico de trabajadores que debían ser "liberados" ciertos días de sus obligaciones laborales para concurrir a marchas u otros actos de la UF. "No eran pedidos de permisos, eran notificaciones", recordó.
Los querellantes le mostraron un correo enviado a la UGOFE el 20 de octubre de 2010, con nombres de empleados que concurrirían a la estación Avellaneda para impedir que manifestantes tercerizados cortaran las vías en una protesta por su pase a planta permanente y lo reconoció como similar a los que circulaban en su época en la empresa con los mismos fines.
Sobre la relación de la UF con el personal que ingresaba al ferrocarril, recordó que "posiblemente en algunos casos tenían dinero a devolver por haber recibido el favor de ingresar a la empresa" y que además los ingresos no se concretaban sino había una afiliación al gremio en simultáneo.
"Venía la UF y decía `hay que ingresar a 300` nosotros decíamos ¿dónde los ponemos? y había que ingresarlos igual. Había personas que no trabajaban y cobraban, cuando ingresé había 3091 y cuando me fui 4500", aseguró García.
En relación a dos casos concretos de supuestos "ñoquis", el testigo recordó que Pedraza le dijo que "eran dos temas a no tocar ni modificar y que yo no me metiera".
"Lo que se liquidaba por recibo no era lo real, lo que llegaba al bolsillo", afirmó y denunció que "se encubrían horas extras no hechas, días no laborables que se pasaban como trabajados y ese dinero el trabajador no lo recibía".
El defensor de Pedraza, Carlos Froment, quiso saber cómo era el lugar donde se entrevistó con el líder de la UF. "Era una habitación de cuatro por cuatro, tenía una bandera de la UF, retratos del ex presidente Néstor Kirchner y de la Presidenta, había una antesala", detalló el testigo.
Al final de sus dichos, el abogado pidió desalojar la sala de audiencias de público para en privado solicitar una inspección ocular al lugar, para demostrar la falsedad de sus dichos, en una medida que rechazaron los jueces. Entre los argumentos, dijo que nunca hubo retratos en la oficina de Pedraza.
En abril de 2009 García presentó un reclamo porque cobraba menos dinero que el que figuraba en su recibo, un descuento que consideraba irregular y acompañó documentos de casos similares y otras anomalías. En junio la empresa "Ferrovias" le dio 28 mil pesos como "bonificación por renuncia" y se desvinculó.
A lo largo de la audiencia hubo reiterados cruces entre defensores, el testigo y el presidente del tribunal Horacio Diaz, sobre todo con el defensor de Fernández, Alejandro Freeland, quien constantemente interrumpía las respuestas de García a las preguntas que él mismo formulaba, actitud que le valió dos llamadas de atención del juez.
"Le pido que no se ría cuando me pregunta, le voy a contestar con todo respeto", dijo en un momento el testigo al abogado, quien poco antes había preguntado: "¿A usted lo han nombrado defensor de los trabajadores?".
"Hasta acá llegó", lo cortó el juez Diaz.
Posteriormente declararon testigos que estuvieron en el lugar del crimen de Ferreyra, entre ellos Dora Martínez, militante de la CTD Anibal Verón, agrupación que junto a Quebracho cortó el tránsito en Comodoro Py 2002 en apoyo a estas presencias en el juicio.
La testigo reconstruyó cómo fue la marcha y relató que en un principio había dos patrulleros de custodia que luego se fueron y que los ferroviarios "insultaban y amenazaban".
Cuando comenzó la agresión escuchó "diez o doce disparos seguidos, continuos" mientras se iba del lugar con Elsa Rodríguez, una de las heridas graves y otros manifestantes.
"Miro para atrás y veo que Elsa se cae de espaldas, `Mataron a Elsa!` gritó una compañera. Yo estaba muy cerca de Elsa. Pienso que el tiro que podría haber tocado a mi. Escuché el disparo", recordó.
"Volví para atrás porque gritaban que había otro herido, pensé que podía ser un compañero de mi grupo pero era Mariano".
Y explicó que otro compañero le dijo "llorando que vio a una persona armada salir de atrás de un auto rojo, que tenía tatuado un payaso en el brazo".
Posteriormente declaró Victor Amarilla, militante de Convergencia Socialista y "asesor gremial del Sitraic" y también presente en la marcha del 20 de octubre de 2010.