Musa Azar se negó a ser trasladado al hospital para seguir audiencias por videoconferencias
El represor santiagueño, Musa Azar, se negó hoy a ser trasladado a un centro de salud de mayor complejidad y de esa manera evitó la continuidad del juicio de la denominada “Megacausa”, que debía seguir esta tarde a través de un sistema de videoconferencias.
La negativa del represor, que cumple condenas de prisión perpetua, una de ellas por delitos de lesa humanidad, surgió tras la decisión del Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero (TOF) de trasladar al represor Musa Azar al Hospital Regional “Ramón Carrillo”, centro asistencial de mayor complejidad a la que había sugerido un médico cardiólogo consultor de partes.
Ante la sorpresiva negativa de Musa Azar, el TOF ordenó pasar a un cuarto intermedio hasta el 2 de octubre para reiniciar la ronda de testigos.
Las sucesivas suspensiones surgieron a raíz de una afección y operación cardiaca al represor.
"Con la negativa de Musa Azar, que mantiene firme su postura de seguir internado en una clínica privada, vuelven a surgir las chicanas dilatorias en el juicio oral por la Megacausa", dijo Luis Garay, presidente del Instituto Espacio para la Memoria de Santiago del Estero.
El ex preso político Garay, que la semana pasada denunció "complicidades judiciales y civiles", dijo que las maniobras dilatorias "surgen ante los testimonios contundentes de víctimas de delitos de lesa humanidad".
"Esto desnuda complicidades, porque otros acusados deben asumir idénticos juicios y apelan a estas maniobras para evitar su continuidad o intentar la nulidad de los procesos judiciales", añadió.
En la audiencia de hoy, antes de la negativa de Musa Azar, el TOF había decidido rechazar in-limine el planteo de nulidad y oposición a la continuidad del debate, esgrimido por Juan Saín, abogado defensor del represor santiagueño Francisco “Paco” Laitán.
Al reanudarse hoy las audiencias en el Juzgado Federal de Santiago del Estero, el Tribunal tuvo acceso a los contradictorios informes de los peritos Cristian Rando, de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y del médico especialista en cardiología y perito de partes, Ramón Alvarez.
Tras un examen de Cámara Gama, al que Musa Azar fue sometido en una clínica privada, Rando opinó que el represor “es un paciente de alto riesgo que puede sufrir un nuevo evento agudo” como el infarto de miocardio que padeció en agosto pasado.
En sus conclusiones, Rando sugirió “la separación” del acusado en el juicio oral por la desaparición forzada de 44 personas antes y durante la última dictadura militar y la realización de un nuevo examen en tres meses.
Por su parte, el cardiólogo Álvarez consideró que Musa Azar “no es un paciente de alto riesgo” para afrontar el juicio oral.
El especialista en cardiología opinó que el juicio, suspendido tras un infarto y angioplastía a Musa Azar, se puede reanudar con la presencia del represor de 75 años “con un monitoreo cardíaco permanente”.
Incluso, consideró posible el traslado del represor a la provincia de Buenos Aires, vía aérea o terrestre, ante la posibilidad de que cumpla la condena de prisión perpetua en la cárcel de Ezeiza.
Tras las divergencias surgidas en las conclusiones de los peritos, el tribunal se trasladó al sanatorio Alberdi, para observar las condiciones del centro asistencia en el que permanece internado Musa Azar.
La medida fue dispuesta por el Tribunal, tras analizar un informe del subdirector del Hospital Independencia, en el que Musa Azar cumple con tres condenadas hace dos años.
El médico Alfredo Sarwichrs, consideró que la sala de Urología en la que permanece internado “no es el lugar al adecuado” y sugirió su traslado al Hospital Regional “Ramón Carrillo” que dispone de unidades coronarias.