Medico penitenciario negó la existencia de presos políticos en el penal entrerriano
Un ex médico de la Unidad Penal de Gualeguaychú, a quien numerosos testigos señalan como partícipe de torturas que se realizaban en esa cárcel durante la última dictadura, negó esta tarde la existencia de detenidos políticos en ese penal del sur entrerriano en aquellos años.
En la reiniciación de las audiencias de la mega causa denominada "Harguindeguy" por parte del Tribunal Oral Federal de Paraná -tras un cuarto intermedio de dos semanas-, el médico Marcelo Rossi negó la existencia de detenidos políticos en la cárcel de Gualeguaychú y la aplicación de torturas.
A pesar de que numerosos testimonios apuntan contra el profesional, Rossi le dijo hoy al tribunal oral federal de Paraná que los presos se “auto castigaban” dentro de la cárcel, golpeando sus cabezas contras las paredes o cortándose con papeles.
También negó ser propietario del inmueble denominado "La Casita", una quinta de las afueras de Gualeguaychú donde los testigos dicen que se practicaban apremios y vejaciones contra los presos políticos.
"Ese lugar es de propiedad de un Rossi que no soy yo", remarcó el testigo.
A pesar de estar sindicado como partícipe de las sesiones de torturas, el médico se consideró "una víctima” de la dictadura, porque fue detenido luego de una riña callejera con el entonces jefe de Gendarmería de Gualeguaychú.
Dijo que, como resultado de ese incidente, fue cesanteado de su trabajo en la unidad penal y en hospital Centenario de esa ciudad.
"Fuí detenido, sometido a apremios ilegales y puesto a disposición del PEN”, dijo, aunque finalmente reconoció que en realidad estuvo a disposición de la Justicia Federal.
Hoy testificó también Manuel Do Pozo, un comerciante de Concepción del Uruguay, simpatizante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y hermano de un militante desaparecido en Buenos Aires.
Do Pozo relató que fue detenido el 16 de agosto de 1975, junto a una de sus hijas, en su local de artículos electrónicos situado frente a la plaza principal de esa ciudad entrerriana.
Recordó que su hija cumplió los 15 años estando presa y que, luego de ser liberada, viajó a Buenos Aires para reunirse con su abuela y sus hermanas.
Do Pozo recordó que fue trasladado junto a otros 25 detenidos políticos a la cárcel de Resistencia, Chaco, en un avión Hércules.
"Durante el viaje nos hacían simulacros de fusilamiento y nos pegaban con mucha saña”, recalcó.
Recordó que al llegar al Chaco, “los policías se ponían a ambos lados y nos hacían pasar por el medio para pegarnos muy fuerte".
"Eran los mismos que estuvieron involucrados en la masacre de Margarita Belén”, relató.
También declararon hoy el ex jefe de la Policía Departamental de Gualeguaychú entre 1972 y 1976, Juan Carlos Pereyra, y los ex conscriptos Alberto Watters y Enrique Pérez, que prestaron servicio obligatorio en el regimiento de Gualeguaychú en 1976.
Aunque el policía no brindó mayores detalles, los ex soldados reconocieron que vieron a civiles detenidos en esa unidad militar del sur entrerriano.
El principal imputado en esta mega causa que investiga delitos de lesa humanidad en las ciudades de Concordia, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú es el ex ministro del Interior, general de división Albano Harguindeguy, quien sigue el proceso mediante video conferencia desde el Consejo de la Magistratura de la ciudad de Buenos Aires, aunque hoy no participó de la audiencia por presentar un cuadro de neumonía.