Arenas Movedizas

13/11/2009
Municipales - Conflicto con el Suoem / Graves Incidentes
alternative
Vicente aseguró que los disturbios del gremio fue un intento de desestabilizar su autoridad, aunque no especificó por parte de quien
El viceintendente de la ciudad de Córdoba, Carlos Vicente, aseguró que los incidentes de ayer en el Concejo Deliberante provocados por los dirigentes del Suoem fue un intento de desestabilizar su autoridad, aunque no especificó por parte de quién.

“Acá hay situaciones que son sorpresivas y tratan de instalar temas que no son ciertos. Son formas de tratar de erosionar mi autoridad de alguna manera, pero la voy a defender democráticamente", enfatizó Vicente.

Luego de que los gremialistas tomaran el recinto del Concejo y comenzaran con los disturbios, el viceintendente decidió pasar a un cuarto intermedio “para evitar que los concejales estuvieran en una situación de inseguridad”, dijo Vicente.

Sin embargo el intendente declaró que le habían avisado al secretario Administrativo en reiteradas oportunidades que dejaran ingresar a la policía al recinto, pero sólo recibieron como respuesta que le cortaran el teléfono.

En este sentido, Vicente aseguró que “en ningún momento el intendente se comunicó conmigo, ni ayer (por el miércoles), ni hoy. En ningún momento se comunicó con nosotros”.

Además afirmó que “las medidas de seguridad que se tomaron eran las necesarias para la prevision, no sabíamos lo que iba a pasar”.

Según la autocrítica del viceintendente, “en todo este conflicto he tenido una posición de diálogo porque hay que enfriar este conflicto. No quiero generar un clima de rispidez como se está generando”.

Luego de haber solicitado el cuarto intermedio, Vicente se comunicó  con el fiscal de instrucción que “intentó una salida del problema que no dejara más problemas de los que ya había”, dijo.

“A una actitud patotera no hay que responder con otra actitud patotera. Hay que responder con más Estado de derecho”, agregó el viceintendente.

Cuando el fiscal de instrucción llegó al Concejo mantuvo una reunión con los dirigentes gremiales, quienes se comprometieron a abandonar el recinto que habían tomado. Pero como faltaron a este acuerdo, “me volví a comunicar con el fiscal porque teníamos que sesionar”.

Cuando llegó la policía, procedieron a desalojar pasivamente a los gremialistas que luego de expresar algunos cánticos un tanto agresivos, se retiraron no sólo del recinto sino de las inmediaciones del lugar, cuestión que pudiera haberse efectuado desde un comienzo y así se hubiera evitado la agresión al camarógrafo Luciano Ferrari, y no se hubiera puesto en peligro la ya desprestigiada institución democrática.