Ajmadinejad responsabilizó a los países poderosos por la pobreza y la corrupción

26/09/2012
Internacionales - Organización de las Naciones Unidas
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Criticó al Consejo de Seguridad de la ONU. Dijo que el capitalismo llega a un punto muerto. Cuestionó que a países que amenazan con usar armas nucleares para que imponer una nueva era de hegemonía

El presidente iraní, Mahmud Ajmadinejad, responsabilizó hoy a la "arrogancia de los países poderosos" por la pobreza y la corrupción en el mundo, durante un discurso ante la Asamblea General de la ONU en el que dijo que el capitalismo "está llegando a un punto muerto".

"Hoy todos están desilusionados con el orden mundial" disparó el líder iraní en su discurso, en el que, como en años anteriores, criticó con dureza al Consejo de Seguridad de la ONU y a las potencias occidentales, que acusan a Teherán de tener un programa nuclear con fines militares encubiertos.

El mandatario iraní dijo que las armas nucleares, y la promesa de utilizarlas, es usada como "un nuevo idioma de amenaza contra otras naciones para obligarlas a aceptar una nueva era de hegemonía".

"Con la voluntad de Dios, surgirá un nuevo orden mundial que terminará con todo lo que nos distancia", dijo Ajmadinejad, tras señalar que "incluso los niños del mundo entienden que el gobierno de Estados Unidos está siguiendo una política internacional de acoso".

Las palabras del líder iraní se producen solo un día después que el presidente estadounidense, Barack Obama, dijera desde el mismo atril que su país hará "todo lo necesario" para evitar que la República Islámica desarrolle armamento nuclear.

Ajmadinejad abordó también la rebelión armada siria -tema excluyente en varias intervenciones durante la Asamblea General-, y dijo que su país es uno en una decena de naciones que forman un nuevo grupo de contacto para tratar de acabar con la guerra civil que desangra a la nación árabe hace 18 meses.

El grupo podría llegar a incluir a 10 u 11 países de Medio Oriente y otras partes, y se reunirán en Nueva York "muy pronto", puntualizó el mandatario, citado por la cadena de noticias TeleSur.

Durante el discurso de Ajmadinejad, las delegaciones estadounidense e israelí abandonaron el recinto en señal de protesta.

La organización judía Centro Wiesenthal, dedicada a la búsqueda de criminales nazis, instó hoy a Obama, y al resto de los países participantes en el cónclave a abandonar la sala cuando hablara el líder iraní.

El centro consideró además una vergüenza que Ajmadinejad, que cuestiona las dimensiones del Holocausto, hable precisamente en Yom Kippur, el año nuevo judío.

A sólo 100 metros del edificio que alberga a las delegaciones internacionales en Nueva York, tras un vallado policial, podía observarse un variopinto grupo de personas que se manifestaban a favor y en contra de Siria, de Israel, de los palestinos, etc, en un espacio especialmente montado para concentrar las protestas.

Morsi aseguró que el problema palestino es prioritario para el mundo

Por su parte, el nuevo presidente egipcio, el islamista Mohamed Morsi, consideró hoy que el destino de los palestinos "es el problema más urgente de la política mundial", en su primer discurso ante la Asamblea General de la ONU.

"El pueblo palestino debería poder probar los frutos de la libertad y la dignidad", dijo el mandatario islamista, quien insistió ante las delegaciones que lo escuchaban que el problema prioritario que el mundo debe enfrentar "en base al derecho y la dignidad, es el asunto palestino".

Sin nombrar directamente a Israel, el egipcio responsabilizó a esa nación por la situación, informó la cadena TeleSur.

"Es vergonzoso que el mundo libre admita que un miembro de la comunidad internacional le siga negando a los palestinos el derechos a una nación y la independencia a pesar de que sus exigencias son justas" clamó Morsi en su calidad de primer presidente democráticamente elegido de la historia de Egipto.

Morsi consideró también "infame" que se sigan construyendo asentamientos en territorios palestinos.

En relación a la crisis siria, el egipcio pidió "colaboración de todos para poner fin a esta tragedia", y se mostró dispuesto a participar en cualquier iniciativa para "favorecer una transición hacia la democracia", aunque subrayó de modo contundente que se opone a una intervención militar extranjera en el país árabe.

En su discurso, garantizó además que en su país se construirá "un estado constitucional, con respeto a las libertades, los Derechos Humanos y la justicia social", lo que afianzó declaraciones vertidas pocas horas antes a la prensa en la que subrayó que su Gobierno respetará a las minorías religiosas y jamás se convertirá en una teocracia.

"Egipto es un nuevo y real estado democrático, no una teocracia ni un régimen militar”, enfatizó, en un esfuerzo por despejar las sospechas de que su pertenencia a la cofradía islámica Hermanos Musulmanes podría desviar la revolución egipcia que derrocó a su antecesor, Hosni Mubarak, hacia un gobierno integrista.

En relación al video sobre Mahoma que encendió recientemente la furia musulmana en varios países, Morsi aseguró que Egipto también respetará la libertad de expresión, pero esa libertad excluye "libertad de expresión que se utiliza para atacar a una determinada comunidad o a una determinada creencia”.

Luego consideró necesario que los países islámicos encuentren vías de diálogo con Occidente para que "los fanáticos de ambos lados" no sigan asumiendo el protagonismo y marcando los acontecimientos.

Consideró "inaceptables" los insultos al profeta Mahoma en el controvertido film y dijo que se encuadran en "una campaña de islamofobia, que claramente afecta a la paz y la seguridad internacional".

Sin embargo, se pronunció "firmemente, contra el uso de la violencia para protestar por esas obscenidades".