Cristina dijo que el mayor problema en la crisis global “es que no se les cae una idea nueva"

26/09/2012
Nacionales - Eurozona / Crisis Financiera
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Advirtió que con las medidas de ajuste se busca no perjudicar ciertos intereses. Explicó que el modelo argentino no tiene metas de inflación sino de crecimiento. Defendió la el trabajo del INDEC

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó hoy al inaugurar la Cátedra Argentina en la Universidad de Georgetown, que "uno de los problemas más grandes" en la actual crisis económica internacional "es que no se cae una nueva idea, y si la hay es que no se la quiere ver, porque no se quieren perjudicar ciertos intereses".

Además, al responder una consulta de uno de los estudiantes presentes, la jefa de Estado señaló que “si realmente la inflación argentina fuera del 25% como algunos dicen, el país estallaría por los aires y no podríamos sostener el crecimiento ni la incorporación de millones de excluidos”.

“Este modelo económico, a diferencia de lo que fue en los `90, no tiene metas de inflación sino de crecimiento. Cuando hay alto crecimiento hay mayor inflación, pero no las cifras inconsistentes y absurdas que nadie puede explicar. El único que tiene la estructura científica para medir la inflación además es el Indec”, enfatizó.

En ese sentido, Cristina aseguró que “con la expansión monetaria, la mayor que se ha hecho, la inflación del 2% en Estados Unidos es irreal”, y les preguntó a los estudiantes presentes si creían en esa cifra, y que la compararan entonces con cuánto les “aumentaba la cuota de la universidad o los pasajes”.

En alusión a la inflación, la Presidenta remarcó que es “una de las claves tal vez de por qué no pueden (los europeos) salir de la crisis”, porque en Estados Unidos “tienen en el ADN la crisis del `30, con la gran recesión, y en Alemania la crisis de la hiperinflación que creen que llevó al nazismo”.

Al inicio de su alocución en el edificio Colpley del campus de la Georgetown University -ubicada al oeste de la capital estadounidense-, Cristina expuso brevemente sobre el derrotero histórico de la historia argentina, trazó paralelismos con la historia norteamericana, y luego respondió preguntas de los más de 200 asistentes presentes, muchos de ellos estudiantes de la casa de altos estudios.

"Desgraciadamente para los hermanos europeos, veo muy parecido lo que hoy sucede en la eurozona con lo que sucedió en Argentina, cuando implosionó la crisis del 2001", dijo la presidenta al inaugurar una Cátedra Argentina en la Universidad de Georgetown.

Agregó que "si uno pudiera mirar crónicas de esa época que aparecían en los diarios, parecía que estaba todo bien", e ironizó que "cualquier similitud con lo que se está viendo en la eurozona con los rescates es mera coincidencia".

En ese marco aseguró que "nosotros no creemos en el antagonismo entre capital y trabajo, sino en la relación equitativa para el crecimiento del PBI".

En este sentido, recordó que "en 1976, antes del golpe militar, en nuestro país estábamos cerca de lo que se conoce como fifty-fifty, y con el golpe llegó el proceso de desindustrialización y decadencia que implosionó en 2001".

Cristina Fernández recordó que “en los 90, en Argentina, se privatizó absolutamente todo”, al repasar las historia económica de este país. “Estábamos ante una economía ficcional que se sostuvo con la venta de activos eléctricos, petróleo, gas y hasta las telefónicas y la aerolínea de bandera”, explicó la mandataria al referirse a la Ley de Convertibilidad, que igualó en los años 90 el valor del peso con el del dólar.

Allí recordó la crisis del 2001 en nuestro país y el corralito financiero, que “terminó siendo pagado hace pocos meses sin pedir uno sólo céntimo de dólar prestado”, y opinó que aquel colapso lo ve “todo desgraciadamente parecido para los hermanos de la eurozona” a lo que ocurre en Europa.

Ante otra de las preguntas de alumnos, la Presidenta remarcó “no tener animosidad en contra del FMI sino una visión crítica”, aunque consideró que “hay contra la Argentina una suerte de ensañamiento por parte del FMI porque es el mal alumno, un mal ejemplo”.

“En lo que se pensó que debía ser el FMI en el Tratado de Bretton Woods, si uno lee las obligaciones, tendría que repasar a toda su dirección o cambiar su carta orgánica. ¿Cómo miden las estadísticas aquí, o en Grecia, España o Portugal? Detrás de todo esto hay una cuestión profundamente política de castigar a los que son un mal ejemplo para ellos”, añadió.

En ese sentido, la mandataria dijo que “muchos países emergentes sienten que el FMI es un árbitro a favor de los países más desarrollados, que fueron precisamente los que generaron la crisis”.

"El FMI había exhibido al gobierno argentino como un modelo en las asambleas anuales", pero  "le suelta la mano a la Argentina después de hacer dos formidables asientos contables de presuntos préstamos que daban los bancos, que en realidad nunca ingresaron, sirvieron para retirarse", agregó.

Señaló que "un mes antes del fatídico 19 y 20 de diciembre (de 2001), en el que murieron más de 30 argentinos, si uno puede ver las crónicas, todos los diarios decían que andaba todo bien".

En ese sentido, agregó: "Lo veo todo desgraciadamente parecido para los hermanos de la Eurozona. El sostenimiento del euro no es cuestión de sensatez, sino de intereses económicos".

Durante otro pasaje de la disertación, uno de los estudiantes consultó a la Presidenta sobre su relación con los medios, y respondió: “Con la prensa hablo mucho, no lo hago a través de regulares conferencias de prensa. A veces allá algunos periodistas, cuando no les gustan las respuestas, se ponen a gritar, y una vez hasta nos patearon la puerta de la sala de prensa de la Casa de Gobierno”, recordó.

“La tarea de un gobernante no es contestar a los medios, lo que debe garantizar es la publicidad de los actos de gobierno. En Estados Unidos la prensa dice claramente con quien se alinea, y eso hace a la defensa del que lee. Esto en mi país no sucede, vos hablás con los periodistas y son todos independientes, cuando en realidad son independientes solo de los Reyes de España, nadie es independiente”, sostuvo.

Además, recordó que fue ella quien impulsó la eliminación del Código Penal de la figura de "calumnias e injurias", y que ahora los trabajadores de prensa “pagan con dinero" si hipotéticamente causan algún daño, pero "no con su libertad".

Al concluir, Cristina llamó a tener “una percepción más amplia del mundo”, y que se debe “aceptar que hay gente que quiere vivir de otra manera”, en alusión al mundo islámico, ya que “es clave para entender el mundo actual y vivir en un mundo más seguro”.

En la medida en que podamos aceptar que gente quiere vivir en forma diferente, sin agredirnos a nosotros ni nosotros a ellos tampoco, muchos de los problemas se van a poder desatar, y se volverá a rescatar un valor que fue el que informó a toda la civilización occidental, que fue el de la igualdad”, subrayó.

Por otro lado, destacó que la "Cátedra Argentina" que hoy se inaugura en la Universidad de Georgetown "no fue creada con aportes del Estado argentino sino por la contribución de particulares".

Y señaló en tanto el "interés de crear este espacio en la Universidad para conocer la realidad Sudamericana y de la Argentina".

"Saludé con mucha alegría la creación de una cátedra sobre Argentina, porque permitirá acceder a un intercambio de opiniones sobre qué es la Argentina y su rol en la región", dijo la mandataria en la Universidad de Georgetown.

Consideró como positivo el hecho de que los norteamericanos vuelvan a interesarse en otros países, ya que consideró que tras la caída del Muro de Berlín y el fin de la llamada Guerra Fría con la Unión Soviética, los estadounidenses se retrajeron y "perdieron interés en otros países, volviéndose hacia lo que pasaba dentro de Estados Unidos".

Por otra parte, Cristina resaltó la figura del ex mandatario norteamericano James Carter, por su rol en defensa de los derechos humanos frente a la dictadura cívico militar argentina.

Al inaugurar la "Cátedra Argentina", la Presidenta dijo que "quiero hacer honor en esto la figura de Jimmy Carter, que junto a su secretaria de Derechos Humanos tuvo un rol preponderante en lo que era intervenir en las violaciones a los derechos humanos, logrando la liberación de algunos, que sino hubieran sido asesinados".

En este sentido rememoró "el caso del padre de nuestro canciller (Héctor Timerman) Jacobo Tiemerman, preso y torturado en nuestro país, que logró ser liberado".

Por otra parte, la jefa de Estado recordó sobre aquellos años que "algunos partidos de izquierda olvidan las cosas que pasaron. Los Partidos Comunistas criticaban mucho más la dictadura de Pinochet que a la de Videla, porque Argentina no respetaba el embargo de trigo a la URSS", sostuvo la Presidenta.

Acompañaron a la Presidenta el canciller Héctor Timerman, el embajador argentino en Washington, Jorge Argüello; el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini; el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro; el presidente de la Corporación América, Eduardo Eurnekian; y el titular del centro de estudios latinoamericanos de la Universidad de Georgetown, Erick Langer.

En el ingreso al salón, la comitiva argentina daba a los estudiantes el cuadernillo sobre Malvinas elaborado por la Cancillería, en versión inglés y español, titulado "La cuestión Malvinas. Una historia de colonialismo. Una causa de las Naciones Unidas”.