Gato con Botas

13/11/2009
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
El “gato” Gómez intimidó a una testigo sorpresivamente en medio del juicio. Habrá un peritaje sobre el legajo del represor
El represor Miguel Ángelel gatoGómez intimidó a una testigo de manera alarmante y sorpresiva durante la jornada número once del juicio contra Luciano Benjamín Menéndez y represores de la Dirección de Inteligencia de la policía de Córdoba (D2). 

Con la misma impunidad con la que treinta y tres años atrás le dijo a Isolina Tránsito Guevara sacate la venda y mira quien es tu torturador” antes de aplicarle tormentos en la D2 ubicada en el pasaje Santa Catalina, “el gato” se paró en forma sorpresiva y de manera amenazante delante de la testigo que estaba sentada frente al tribunal oral federal 1 (TOF1) dispuesta a comenzar a declarar. 

Ocurrió en el momento en el que la testigo era instruida por el juez federal Jaime Díaz Gavier para que se diera vuelta y reconociera a las personas que estaban sentadas en el lugar de los acusados, donde se encontraban sentados Menéndez y de Gómez, quien se paró rápidamente y se ubicó a escasos centímetros de la mujer intimidatoriamente.  

Isolina, a quien no se le movió un solo músculo, mantuvo su mirada fija en el rostro del represor que estaba erguido con la cabeza en alto pero sus ojos clavados hacia abajo y los dos brazos al costado de su cuerpo esbozando una postura que conformaba la figura del horror. 

Inmediatamente el juez Díaz Gavier, descolocado por la situación, a los gritos le ordenó que volviera a su lugar, “señor que está haciendo, vuelva a su lugar” vociferó el magistrado ante lo cuál “el gato” volvió a ocupar su lugar, ante la atenta mirada de la inactiva policía que se encarga de la seguridad en la sala del tribunal. 

Al finalizar el testimonio de Guevara que dejó muy comprometida la ya complicada situación de Gómez, “el gato” pidió hacer uso de la palabra una vez más, pero en  esta ocasión, dejó en evidencia la falsedad de la postura de “buen hombre” y de “yo no fui” que intentó fallidamente construir desde el comienzo del juicio. 

“Pido disculpas porque quería pararme en frente de la señora para que me contemplara y me tropecé, por lo que se puede haber malinterpretado mi intención” dijo Gómez con un discurso que rayó lo esquizoide. 

También agregó que la fecha en la que se le imputa haber torturado a Isolina en la D2 en su legajo figura que estaba de vacaciones, cuestión que también fue abordada por el abogado defensor oficial Arrieta quien solicitó al TOF 1 se analice con un perito la veracidad de este documento. 

En el mismo sentido el abogado Claudio Orosz solicitó que el perito que se convocara debía poder interpretar la fecha en que se publicaban estas vacaciones en el Boletín Oficial de la policía y la fecha en la que realmente eran tomadas. 

El juez Díaz Gavier determinó luego de un cuarto intermedio, que sea al jefe de legajo actual de la policía de Córdoba quien realice el peritaje sobre el mencionado expediente.