Cristina dijo que la conducción de la FIFA es más satisfactoria que la del FMI
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner dijo hoy que la el rol de la conducción de la FIFA “ha sido más satisfactorio que el rol de los titulares del FMI” y advirtió a la presidenta del organismo internacional Christine Lagarde que “mi país no es un cuadro de futbol, es una nación soberana, y nadie nos va a poner tarjeta roja” al responder a una amenaza de la entidad de sancionar a Argentina sino cumple con las recomendaciones sobre los métodos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
De esta forma, la presidenta respondió a las recientes "amenazas" del FMI a la vez que le recomendó "aprender" de la FIFA, que cada cuatro años desarrolla con éxito mundiales de fútbol mientras ese organismo, aseguró, no logra organizar la economía desde hace décadas.
"Quiero decirle a la titular del FMI que esto no es un partido de fútbol. Estamos ante la crisis económica y política más grave desde los años treinta. Mi país no es un cuadro de fútbol, es una nación soberana que toma soberanamente decisiones y no será sometida a ninguna presión, ni mucho menos aceptará amenazas sobre si no hace tal cosa se le pone una tarjeta roja", aseguró Cristina al hablar hoy ante la 67 Asamblea General de las Naciones Unidas. .
La mandataria rechazó en forma tajante la "amenaza" que conlleva los dichos de Lagarde. "El FMI sigue reclamando políticas de ajuste e inclusive amenazando a países como América Latina", señaló.
Cristina se preguntó, aludiendo a la funcionaria del organismo internacional, por qué el FMI no hizo una "autocrítica cómo eran las estadísticas de España, Irlanda, Italia, Grecia y Portugal", países que sufren graves crisis, en vez de decir que "si Argentina no cumplía le iban a saca la tarjeta roja".
En este sentido, la mandataria dijo que el FMI “viene tratando de organizar la economía desde los 80 y no lo logra” a la vez que cuestionó que "Estados Unidos al ser moneda de reserva, al ser el país que emite moneda de reserva queda eximido de recibir recetas y exigencias, en cambio en la eurozona exigen ajuste permanentemente".
"Estamos ante un nuevo mundo que exige arriesgar nuevas ideas; querer solucionar los problemas que hoy tiene el mundo con las recetas que los provocaron, resulta absurdo", insistió, al achacarle al FMI falta de previsión en prevenir esas crisis.
Recordó que desde 2003 el ex presidente Néstor Kirchner pidió "una reformulación" en las políticas y puntualizó que ese momento Argentina "estaba devastada por la crisis, el índice de indigencia era del 25 por ciento y no había trabajo".
"Dennos una oportunidad para crecer porque las sociedades para poder pagar las deudas tienen que crecer; los muertos no pueden pagar sus deudas", recordó la presidenta que fueron las palabras de Kirchner en 2003 en el recinto de la ONU.
Asimismo, la jefa de Estado resaltó que "hoy somos los países emergentes los que tenemos que soportar que nos denuncien como proteccionistas por parte de aquellas economías que han aplicado subsidios" a su producción.
Al respecto, enfatizó que "la Argentina viene cumpliendo sus compromisos externos y lo vamos a seguir haciendo", por la recuperación económica apoyada en "programas de políticas sociales que nos han permitido el crecimiento más importante de los 200 años de historia de nuestro país".
"No venimos a darle lecciones a nadie porque no somos maestros de nadie, simplemente venimos a contar nuestra experiencia", aclaró, y destacó que son necesarias "medidas desde el G20 que no se han tomado".
Entre esas medidas, mencionó los controles sobre "los movimientos de capitales que un día golpean en un país y luego en otro".
Al mismo tiempo, advirtió que "no seremos economistas pero no somos tontos", porque "son formidables transferencias de ingresos y los únicos perjudicados son los ciudadanos que pierden sus trabajos".
En esa dirección, subrayó que su "mayor temor como militante frente a la falta de resolución" de la crisis económica internacional "es que millones de Occidentales dejen de creer que un sistema democrático puede darle las soluciones".
Cristina consideró que la actual crisis es "política y ya no económica" porque se "carecen de liderazgos que brinden soluciones claras y concretas".
"No vale la pena enojarse, lo importante es replantearse qué errores se han cometido para remontar esta crisis que de seguir" puede llegar a provocar "ya no severos problemas económicos sino institucionales y políticos".
En otro orden, como lo hizo Néstor Kirchner desde 2003 y Cristina desde 2007, la jefa de Estado reiteró el reclamo argentino para que "el Reino Unido se siente a cumplir con las resoluciones de las Naciones Unidas", que implican "dialogar sobre la soberanía en las Islas Malvinas".
"El próximo año se cumplen 180 años de que el Reino Unido usurpara ilegalmente nuestras Islas Malvinas, y no sólo no ha cejado en esto, sino que no ha dado respuesta a los reclamos de Naciones Unidas", instando a iniciar negociaciones.
Cristina enfatizó que el tema Malvinas "no es una cuestión bilateral", sino que "se ha convertido en una cuestión global", porque "terminar con los últimos vestigios de colonialismo, que fue uno de los grandes logros de las Naciones Unidas, e ingresar al siglo XXI sin territorios coloniales hace también a los derechos humanos".
Destacó que "en realidad son muchas las resoluciones de las Naciones Unidas, son muchas las de distintos organismos como la OEA, el Grupo de Río, etc, que piden a Gran Bretaña que se siente a dialogar sobre la soberanía en Malvinas".
"No estamos pidiendo que digan que tenemos razón, eso no es diálogo", advirtió Cristina, quien además reclamó al Reino Unido "desmilitarizar el Atlántico Sur, una región de paz, sin diferencias étnicas, ni religiosas, ni de ninguna naturaleza, que nos lleve a enfrentamientos".
La jefa del Estado recalcó aludiendo al Reino Unido que "no se puede tener el doble standard de que aquellos miembros que ocupen lugares permanentes en el Consejo de Seguridad tienen derecho a violar todas y cada unas de las disposiciones de la ONU, mientras el resto de los mortales debemos hacer saludo y venia ante cualquier resolución".
"Esto no es construir multilateralismo, esto no aporta en nada a la construcción de la paz que todos demandan y todos necesitamos. Esto genera una sensación de injusticia y de desigualdad entre las naciones, que afecta sensiblemente las posibilidades de un mundo más justo y sin violencia", aseveró.
Cristina recordó ante la Asamblea que en junio último visitó personalmente el Comité de Descolonización de la ONU para reclamar por la soberanía en Malvinas, y exhibió un cuadernillo impreso en español e inglés -sobre los derechos soberanos argentinos-, que fue entregado a todas las delegaciones presentes.
Además, la mandataria anunció que instruyó al canciller Héctor Timerman para que se realice en las Naciones Unidas una reunión bilateral entre Argentina e Irán.
"Para nosotros los argentinos, sigue constituyendo una llaga abierta la voladura de la AMIA y la embajada de Israel", sostuvo.
Cristina agregó que "en reiteradas oportunidades hemos pedido a Irán su colaboración. En 2010 y 2011 ante la falta de respuesta ofrecí como alternativa la elección de un tercer país para que se desarrolle un juicio".
"El miércoles pasado hemos recibido por parte de Irán un pedido de reunión bilateral. Mi país, que sigue reclamando el diálogo, ha decidido instruir al canciller para que tenga lugar en Naciones Unidas una reunión bilateral entre ambas cancillerías", y remarcó que "esperaba soluciones de ese encuentro".
En tanto, al iniciar su discurso, la mandataria expresó el "repudio de todo el pueblo argentino al asesinato del embajador" de los Estados Unidos en Libia, Christopher Stevens.
Al hablar ante la 67 Asamblea General de la ONU, Cristina hizo hincapié en el repudio al crimen del diplomático estadounidense "como postura personal de esta Presidenta y del pueblo argentino".
Al analizar el tema, la Jefa de Estado sostuvo que "residían (en Libia) los principales fundamentalistas islámicos opositores a una coexistencia pacífica".
"Digo esto porque es necesario tener percepción de cuáles son los problemas para entender la necesidad de tener políticas diferentes orientadas a construir una paz eficaz y duradera", aseveró.
Sostuvo que hay que "elegir siempre antes que el lenguaje de las armas, el lenguaje de la diplomacia" y hay que repensar lo que ocurrió ya que se hizo "una mala interpretación de políticas que permitieran comprender lo que está pasando en Medio Oriente y fundamentalmente en el mundo".
En ese sentido, afirmó que "es imprescindible replantear desde Occidente estrategias y políticas diferentes para Medio Oriente, porque corremos el riesgo de que queriendo defender valores terminemos atacando esos mismos valores y profundizando la crisis".
"Muchas veces -aseguró la mandataria- facciones políticas que parecían aliadas de occidente, terminaron convirtiéndose en acérrimos enemigos de los valores occidentales".
Por eso, manifestó que "poner en peligro la Eurozona es poner en peligro la estabilidad mínima del sistema financiero internacional".
La Presidenta comparó la situación Argentina en 2001 con la que vive Europa actualmente y remarcó que "precisamente en este momento se reprime a los indignados en España que se oponen a las políticas de ajuste".
En sintonía, Cristina apuntó que existe una "gran crisis que sacude al mundo", cuya responsabilidad es "de los sectores más ricos de la sociedad", y de las "políticas ortodoxas que se aplican infructuosamente desde hace décadas".
En esa dirección, describió "que ya es global" la crisis, no es culpa de "los pobres que no pueden pagar hipotecas", sino de los sectores "más ricos".
Cristina explicó que los argentinos "hablamos desde la experiencia, porque fuimos conejillo de Indias de las políticas neoliberales", en décadas pasadas.
Finalmente, Fernández de Kirchner afirmó que cuando la Argentina ocupe en 2013 y 2014 un lugar como miembro no permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas "deben sentirse representados en él todos los países que aspiran a la paz como un valor universal".
"No puede haber paz en un mundo donde no se trate igual a todos los países, no puede haber paz en un mundo donde haya cada vez más pobres", afirmó.
La Presidenta destacó que "la paz, los derechos humanos, la igualdad y la libertad", son "valores universales que deben ser respetados en todas las latitudes y por todos los gobiernos", y aseguró que la Argentina ocupará su sillón en el Consejo de Seguridad como miembro no permanente "en nombre de esos valores" y aseguró que defenderá los derechos de todos los países y no sólo con los que tenga simpatía.
Cristina se reunió con Ban Ki-Moon y Morsi
La presidenta culminó esta tarde la actividad oficial que llevó adelante en el marco de su visita a las Naciones Unidas en Nueva York, con un encuentro con el secretario General del organismo, Ban Ki-moon y otro con el presidente de Egipto, Mohamed Morsi.
Luego de las reuniones, el canciller Héctor Timernam confirmó a la prensa que el encuentro llevado adelante con Morsi en Naciones Unidas, la Presidenta aceptó su invitación para visitar próximamente el país africano.
Asimismo, Timerman indicó que Cristina le transmitió a su par egipcio “la necesidad de constituir asociaciones más fuertes entre los países del sur (en el marco de la cooperación de países Sur-Sur), señalándole además la necesidad de “crecer con nuestros socios”.
“Hacen falta más socios que se comporten como iguales y no tantos subordinados”, aseguró la Presidenta a Morsi en el encuentro bilateral, recordó el canciller argentino.
A su vez, ambos mandatarios acordaron que sus respectivos cancilleres tomen próximamente contacto para organizar una misión especial de Argentina a Egipto.
"Se acordó que los encuentros involucren a los ministros de Industria, Ciencia y Tecnología, de Planificación y de Agricultura” con el objetivo de “coordinar los próximos trabajos de cooperación” entre los dos países, afirmó el canciller.
En otro orden Timerman destacó que los egipcios “están muy interesados en continuar recibiendo cooperación argentina en temas de uso pacífico de energía nuclear y también en temas de agricultura”, y resaltó que las relaciones atravesarán por un “fortalecimiento” en los meses futuros.
Por otro lado, el canciller argentino comentó que en la reunión con el secretario General de la ONU, el funcionario le transmitió a Cristina su voluntad de continuar con los trabajos de buenos oficios en el diferendo con Gran Bretaña por la Cuestión Malvinas.
Ban Ki-moon “le manifestó la voluntad de Naciones Unidas y en particular de su persona de continuar la misión de buenos oficios que la Asamblea General le ordenó que mantuviese tanto con Argentina como con el Reino Unido para acercar posiciones y comenzar un diálogo que culmine con la situación por la cual atraviesa parte de nuestro territorio nacional”, afirmó Timerman.
Según se confirmó, el máximo titular del organismo multilateral le transmitió además a la Presidenta su “complacencia por toda la tarea de contraterrorismo que Argentina lleva adelante y a su vez felicitó a UNASUR por ser unos de los baluartes de la democracia en América del Sur”.
En ese sentido, agregó, el secretario General se mostró “muy confiado de la responsabilidad que había asumido UNASUR en las próximas elecciones en Venezuela”.
Por último, resaltó Timerman, Ki-moon le hizo llegar a Cristina “la alegría que tenía por la excelente contribución de Argentina a las misiones de paz y especialmente en la República de Haití, donde le pidió que siguiéramos trabajando con el plan de huertas que está llevando adelante” el país en suelo haitiano.
Las reuniones marcaron el cierre de la actividad de la jefa de Estado en la ONU, dado que mañana partirá a Washington para inaugurar la Cátedra Argentina en la prestigiosa universidad de Georgetown.
En tanto mañana, Cristina viajará a Washington desde Nueva York para inaugurar la "Cátedra Argentina" en la Universidad de Georgetown y reunirse con el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno.