La Jauría
La décima jornada del juicio contra Luciano Benjamín Menéndez e integrantes de la Dirección de Inteligencia de la Policía de Córdoba (D2) culminó con el testimonio de los primeros testigos de la causa “Moyano”.
Los dos primeros fueron el matrimonio del entonces sindicalista de la empresa de Correos, Manuel Américo Nieva y Delia Torres de Nieva quienes fueron secuestrados y torturados en este centro clandestino.
Uno de los casos de secuestros de la D2 más curiosos. La mujer se acercó a las dependencias de la D2 y luego de confirmar que su marido se encontraba en ese lugar y que podía acercarle comida, en el momento que se retiraba un policía decidió retenerla para averiguar sus antecedentes, razón por la cuál pasó tres años detenida.
Torres de Nieva, relató que si bien nunca la torturaron porque dijo que creía que estaba embarazada, si la dejaron con el cincuenta por ciento de audición en uno de sus oídos a raíz de un golpe en la cabeza de lo que ella creyó era un brazo enyesado.
Delia estuvo detenida diez días en la D2 junto a su marido y luego fue trasladada a la penitenciaria San Martín donde entre otras cosas debió soportar un simulacro de fusilamiento.
Si bien nunca vio al “Gato” Gómez, si lo pudo reconocer por su voz mientras permaneció en este centro clandestino ya que todos los policías lo llamaban por su apodo y se referían a el como “el torturador”.
En tanto Manuel Américo Nievas fue secuestrado el 10 de Enero de 1977 en su casa y trasladado hasta el D2 ubicado en el pasaje Santa Catalina. Era delegado gremial del correo y simpatizante del Partido Comunista.
Al negar las acusaciones que se le hacían, Nievas relató que se le acercó alguien al que después pudo identificar como el “Gato” quien le dijo: “vos sos el que no queres hablar, ya vas a ver, conmigo hablan hasta los mudos”.
Tras esto fue llevado a una sesión de torturas “durísima”, con patadas, trompadas, de la que nunca pudo olvidar la voz de quien le hablaba y el peso del cuerpo que se le sentaba encima, “era conocido en la D2 como Gato Gómez” dijo.
Estuvo 15 días en la D2 y de ahí fue llevado en un gran operativo policial en un auto con sirenas a la penitenciaria de San Martín.
Relató que a raíz de la cantidad de libros que tenía en su casa uno de los represores le dijo “hijo de puta que tenes que leer tanto!.
“Me es difícil entender como torturaban, eran como una jauría que gritaba y decía cosas que un ser humano no puede ser tan claro, torturando y masacrando sin un motivo” dijo Nievas.
Al igual que los casos anteriores, ambos fueron secuestrados del domicilio particular en enero de 1977 y liberados entre diciembre de 1979 y febrero de 1980.
La undécima jornada de audiencia abrirá hoy a las 9.30 con nuevos testimonios de los hechos que se investigan en esta causa.