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El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández brindó ayer el informe de gestión mensual ante la Cámara de Diputados, donde los legisladores de la oposición centraron sus preguntas en la situación fiscal de la Nación y de las provincias, y en el proyecto de asignación universal por hijo enviado por el gobierno nacional.
El oficialismo, en tanto, orientó sus preguntas a la iniciativa de reforma política y en ese marco Fernández aludió a situaciones "nada casuales" y que ocurren en las calles y que -según dio a entender- podrían estar dirigidas a desestabilizar al gobierno.
"Que nos vamos a ir o que nos van a sacar, que se lo saquen de la cabeza", afirmó Fernández, en respuesta a esos supuestos intentos por desacreditar al gobierno ante la opinión pública, materializados en manifestaciones e incidentes callejeros "nada casuales", que -aseguró- "están siendo investigados".
Además, cuestionó, sin nombrarla, a la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, por sus denuncias, y a la SIP por "cobijar a algunos hombres que fueron golpistas".
En el plano económico, pronosticó que el 2010 será un "año favorable para el consumo" en el país, a partir de una "lenta, pero visible recuperación " al destacar las políticas implementadas por el gobierno para neutralizar el impacto de la crisis financiera internacional. Al mismo tiempo, criticó a los "habladores y agoreros de siempre que no tuvieron razón con sus pronósticos".
Advirtió que "no fue tan importante la desaceleración" de la economía en Argentina por causa de la crisis financiera internacional y aseguró que las buenas perspectivas tienen relación con la "intervención del sector público en el área privada".
A su entender, eso permitió "mantener fuentes de trabajo y evitar que los sectores más vulnerables sintieran el impacto (de la crisis), y que muchos trabajadores siguieran recibiendo salarios y no fueran despedidos".
En su informe el funcionario nacional mencionó que "Brasil, Chile y Perú tuvieron caídas mucho más pronunciadas de su Producto Bruto Interno en comparación con Argentina, que en el segundo trimestre de este año marcó una baja del 0,8 por ciento".
En otro orden, Fernández también destacó el proyecto oficial de reforma política al asegurar que "nada está más lejos de la intención del Gobierno" que ahondar el bipartidismo en Argentina con esa iniciativa.
Declaró además que lo que busca el Gobierno con la norma es "es un sistema de partidos sólido y no una kermés de partidos" y que "sea la gente la que decida" con su voto cuál es la fuerza política "más importante".
El mecanismo acordado para hacer preguntas iba desde 10 minutos para los bloques conformados por 20 o más diputados, hasta dos minutos para las bancadas de sólo dos legisladores o para las unipersonales.
Muchas de las preguntas estuvieron enfocadas hacia los déficits provinciales y a la disminución del gasto público para el 2010.
Fernández dio un panorama general de la "marcha del gobierno” pero manifestó que le faltaba información para hacer "más concreto” su informe y recomendó a los diputados consultar al respecto al ministro de Economía, Amado Boudou.
Dijo que desconocía que se fuera a ampliar el gasto cuando diputados de la oposición le preguntaron sobre una supuesta ampliación que llevaría al país a aumentar de 8.940 a 28.940 millones de pesos el déficit previsto para este año (2009).
Durante su exposición, el jefe de Gabinete mantuvo también algunos contrapuntos con diputados de la oposición como Omar De Marchi (Demócrata de Mendoza), Fernando Iglesias (Coalición Cívica) y Victoria Donda (Libres del Sur).