Romney, con problemas para captar el voto de la mujer latina

17/09/2012
Internacionales - Elecciones en Estados Unidos
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El candidato republicano deberá sortear el desafío de tratar de disminuir la abismal diferencia de 74% a 21% en la intención de voto entre las votantes latinas que lo separa de Obama

El candidato presidencial republicano, Mitt Romney, no logra superar sus problemas para captar el voto latino, en especial el de la mujer hispana, segmento en el que el presidente Barack Obama le saca una ventaja de 53 puntos porcentuales, según una nueva encuesta.

A siete semanas de las elecciones del 6 de noviembre, Romney deberá sortear el desafío de tratar de disminuir la abismal diferencia de 74% a 21% en la intención de voto entre las votantes latinas que lo separa del líder de la Casa Blanca, según reveló el sondeo realizado por Latino Decisions/ImpreMedia.

La encuesta mostró también que entre los temas que distancian a las latinas del Partido Republicano se incluyen la “retórica hostil” que muchos de sus dirigentes mantienen sobre los inmigrantes.

También las aleja del partido conservador la diferencia que perciben con respecto a los demócratas, a quienes atribuyen haber adoptado posiciones “mucho más favorables a las mujeres hispanas” en distintos asuntos, como la accesibilidad al sistema de Salud.

Además, tanto el apoyo al proyecto de ley para otorgar la ciudadanía a estudiantes indocumentados como la nominación de la jueza Sonia Sotomayor para integrar a la Corte Suprema son cuestiones que acerca más a las latinas al partido que actualmente gobierna en Washington, de acuerdo al relevamiento.

Los números sobre la preferencia demócrata de las mujeres hispanas surgen en medio de la pelea que vienen manteniendo las campañas por captar el disputado voto femenino, especialmente en las convenciones nacionales mantenidas semanas atrás donde los dos partidos aprovecharon la exposición para llamar su atención.

Por el momento, este segmento de votantes beneficiaría también a Obama por una ventaja de 12 puntos, según mostró un estudio elaborado a finales del mes pasado por la encuestadora Gallup.

Representando el 8.7% de los votos en estas elecciones presidenciales -un incremento del 25% respecto del 2008- los latinos están convirtiéndose en un foco de interés cada vez mayor para todo aquel candidato que pretenda llegar a la Casa Blanca.

A nivel nacional, el 68% de los hispanos dice que acompañará a Obama, mientras que un 26% afirma que votará por Romney.

Por otra parte, Romney presentó hoy una nueva propuesta de reforma del sistema de inmigración durante su comparecencia ante la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos, en la ciudad de Los Angeles, a menos de dos meses de las elecciones.

El nuevo plan de Romney toma distancia de algunos argumentos empleados anteriormente en su campaña y de medidas respaldadas por gran parte del Partido Republicano.

"Obama afirmó que una de sus mayores prioridades sería arreglar el sistema de inmigración en su primer año de presidencia. A pesar de que su partido contaba con mayorías en las dos Cámaras del Congreso, nunca llegó a presentar una ley. Trabajaré con Demócratas y Republicanos para arreglar de una vez el sistema migratorio”, afirmó Romney.

Ante una audiencia mayoritariamente hispana, el candidato republicano enfatizó que Obama no cumplió aquella promesa, informó la agencia de noticias Europa Press.

Para la comunidad hispana, que ayudó al actual presidente a llegar a la Casa Blanca, la falta de reforma es su mayor reproche hacia Obama y uno de los factores que ponen en duda si el demócrata logrará los mismos niveles de apoyo que en 2008.

"Nunca tendremos un sistema legal que sea justo y eficiente si no tenemos antes el control de nuestras fronteras. Creo que todos estamos de acuerdo en que necesitamos leyes de inmigración justas y aplicables que detengan las entradas ilegales mientras que refuerzan la inmigración legal”, defendió Romney, aunque no ofreció no precisó cómo resolvería los problemas del sistema.

Hasta esta misma semana, Romney defendió teorías como la “autodeportación”, representada por las leyes de inmigración de Arizona o Alabama, que aspiran a complicar la vida de los indocumentados hasta tal punto que decidan abandonar el país.

"Les prometo una cosa, graparé un permiso de residencia a cualquier estudiante que logre una titulación superior", dijo Romney, acercando su postura a propuestas tan populares como el Dream Act.

Además, el republicano defendió su conocimiento de los obstáculos económicos a los que se enfrentan los hispanos en Estados Unidos, relacionando su futuro con el de toda la nación.

"Nadie está exento de las dificultades económicas, pero a los hispanos les han afectado con especial dureza. Mientras que el desempleo es de un 8,1% a nivel nacional, supera el 10% en la comunidad hispana. Hay dos millones de hispanos más viviendo en la pobreza ahora que el día que Obama llegó a la Casa Blanca", señaló.

Una vez más, Romney criticó "las promesas de esperanza y cambio" realizadas durante la última campaña de Obama y destacó que la realidad económica actual hace mucho más difícil crear una empresa o encontrar un trabajo.