Legisladores y gobernador oficialistas cuestionaron las marchas de ayer
Legisladores, gobernadores, funcionarios y dirigentes del oficialismo cuestionaron hoy las manifestaciones realizadas ayer en diferentes puntos del país contra el gobierno nacional y en rechazo a una posible reforma de la Constitución Nacional que permita la re reelección de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El vicepresidente segundo de la Legislatura porteña, Juan Carlos Dante Gullo, catalogó a las protestas como una "forma elitista de comprender a la Argentina".
"Hay un comportamiento social, una forma elitista de comprender a la Argentina que no puede entender un colectivo, ni imaginar una realidad que es de conjunto, de integración e inclusión social. La palabra negro en menoscabo al peronismo marcó mucho de esta movilización", sostuvo el legislador.
Agregó que “muchas de las consignas que se escucharon no me parecieron adecuadas, ni explicaban un objetivo más allá del malhumor, la bronca, el odio y una manifestación con ribetes de división social que no corresponde. Argentinos somos todos”.
También dijo que "se demostró que se puede manifestar en calma en la Argentina. Cada uno puede golpear la olla y el sartén que quiera. Pero no por golpear una olla es que se puede cambiar una realidad política".
Por otra parte, sostuvo que "hay sectores sociales que se ven afectados por las políticas en marcha", y agregó que "si hay alguien que protesta porque no se puede ir de viaje o comprar dólares, hay que decirle que hay una política que profundizará una manera distinta en el comportamiento cultural en la Argentina”.
Indicó finalmente que “no se puede volver a una Argentina de pocos para pocos en detrimento de la mayoría. Eso no es vulnerar libertades. Por el contrario, es generar las condiciones para una paz social y un proyecto económico que contemple a todo”.
En el mismo sentido, el de diputados Agustín Rossi afirmó que "el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner piensa en los 40 millones de argentinos y muy especialmente en los que más necesitan del Estado para mejorar sus condiciones de vida".
"Este gobierno tiene un proyecto de país, todos los argentinos lo conocen y ese rumbo fue ratificado hace 11 meses con el 54% de los votos", expresó Rossi en un comunicado.
Expresó que "la concentración de anoche es la clara confirmación de que en la Argentina todas las libertades están plenamente vigentes".
En este sentido, agregó que "en nuestro país existe la más absoluta libertad de prensa, los argentinos pueden movilizarse y protestar por los motivos que crean oportuno y hay plena libertad para expresar y peticionar lo que se considere necesario".
"Nuestro gobierno siempre ha sido muy respetuoso de toda demanda social. Lo fuimos al inicio del gobierno de Néstor Kirchner, cuando había un promedio de 4 cortes de rutas por día en una Argentina incendiada por la desocupación y la pobreza", destacó.
Rossi también resaltó que, "fuimos respetuosos de la protesta de las entidades agropecuarias durante la 125, cuando hubo 3.000 piquetes organizados por la Mesa de Enlace en cinco meses".
"Siempre respetamos las protestas gremiales de los trabajadores que piden reivindicaciones de distinto tipo, basta con recordar el acto de Hugo Moyano a fines de junio en Plaza de Mayo", agregó.
El legislador también expresó que, "las demandas parciales pueden ser atendibles, pero el Gobierno tiene que pensar siempre en el bienestar general, con una especial mirada hacia los compatriotas con más necesidades".
De esta manera, Rossi afirmó que el reclamo "expresó un mosaico de demandas parciales y atomizadas que contó con la ayuda invalorable de los medios hegemónicos para darle coherencia y direccionalidad".
"El escenario de anoche fue absolutamente funcional a las corporaciones: demandas fragmentadas, escasa intermediación de los partidos tradicionales y medios opositores interpretando los hechos y orientando el relato contra el gobierno nacional", aseguró el diputado.
Por otra parte, destacó que "fue una protesta sin disturbios, pero con una fuerte carga de violencia simbólica y discursiva. No parece muy republicano y respetuoso de las instituciones pedir que se vaya un gobierno reelegido hace meses o desearle a través de los cantos la muerte a la Presidenta de la Nación".
"La mayoría de los que se manifestaron anoche quizás no pertenecían a un partido político pero claramente tenían una posición tomada en contra de nuestro gobierno. El 99 % de los que se manifestaron anoche no votaron a Cristina en octubre de 2011", resaltó Rossi.
Por último, expresó que "tampoco es cierto que la protesta haya sido espontánea. Hace una semana que se venía convocando por las redes sociales y por los medios opositores, con la adhesión expresa de dirigentes de partidos de derecha".
"En el camino a Plaza de Mayo había camionetas con equipos de audio que acompañaban la marcha. Hubo cientos de carteles idénticos con la misma consigna", describió el dirigente santafecino.
"Durante toda la tarde, las radios y los canales opositores no hicieron otra cosa que alimentar la convocatoria. Tenían cámaras y periodistas apostados en todas las ciudades. El que piensa que la protesta fue espontánea se equivoca totalmente", concluyó.
El gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, señaló que la gestión de la presidenta "tiene toda la legitimidad y legalidad".
"Desde el punto de vista plural no todos tienen que compartir lo que hace este Gobierno, pero nadie puede desconocer que es un Gobierno que goza de toda la legitimidad y la legalidad que le da el 54% de los votos conseguidos", aseveró.
"Todo ciudadano tiene derecho a expresarse respecto a lo que considera, pero no se puede dejar de mencionar que existe una mayoría silenciosa que trabaja todos los días y que también ha podido recuperar el empleo, y mejorar la estructura de salarios", mencionó el gobernador chaqueño.
Al respecto aseguró que en los últimos años se advierte un Estado que tiene mayor participación en los procesos de inclusión social y en la distribución más equitativa del ingreso.
Asimismo, el gobernador Francisco Pérez consideró que la protesta realizada anoche “nos llama a seguir trabajando y redoblar los esfuerzos por todos los temas pendientes que hay en la provincia” y admitió que “fue una protesta legítima como todas las protestas en democracia”.
El mandatario mendocino reflexionó: “Hay que hacer un análisis profundo de cuales son sus derivaciones, más allá que en democracia en la Argentina habrán muchos que no marcharon pero que estaban de acuerdo con la marcha y otros tantos que no están de acuerdo con los contenidos”.
Al hacer un análisis de la manifestación, Pérez sostuvo que “la convocatoria fue clara en el sentido de que dejaron de lado a todo partido político, si bien el oficialismo carga con la mayor responsabilidad, creo -dijo- que el cuestionamiento está hacia toda la dirigencia política -mendocina- cuando pasan estas cuestiones espontáneas”.
Por su parte, el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, afirmó que "en las sociedades del mundo, en las que los gobiernos intentan transformar un statu quo buscando más equidad, más justicia y más oportunidades, siempre ocurren este tipo de reacciones".
"En la Argentina este brote es minoritario y apenas significativo en la Capital Federal", añadió.
Según el mandatario, "la Argentina está haciendo un esfuerzo enorme por reducir la brecha social y en ese movimiento algunos sienten que las estructuras donde se han asentado siempre crujen un poco y reaccionan, pero esto es un proceso normal en una democracia y más aún cuando al gobierno lo ejerce alguien de convicciones firmes como Cristina".
También el secretario de Gabinete y coordinación administrativa de la Nación, Facundo Nejamkis, consideró que la protesta realizada ayer “esconde la necesidad que tienen algunos de que pase algo antes del 7 de diciembre”.
“Si bien es saludable y muy interesante el debate político en la sociedad argentina, hay que decir también que los que estaban ayer en la plaza representan a sectores minoritarios y sólo se deja de ser minoría en las urnas”, afirmó.
Durante la mesa debate “Grandes hitos de la historia de las elecciones” realizada en Tecnópolis, Nejamkis sostuvo que además “la protesta oculta la idea de que si hay gente que se acerca a una plaza y golpea una cacerola, tiene que haber un desenlace, debe pasar algo”.
En ese sentido, advirtió: “Acá no va a pasar nada porque este es un gobierno que fue elegido el año pasado y está afianzado en la mayoría de la sociedad que lo sigue acompañando”.
Sobre las personas que se movilizaron ayer, manifestó que "estas minorías sienten que tienen una superioridad sobre los otros sectores; sienten que su legitimidad es superior a aquellos que apoyan al Gobierno, y esto no es así”.
Finalmente, el dirigente del Movimiento Tierra y Vivienda, Luis D`Elía, afirmó que la protesta de ayer no logró "ni articular consignas para saber qué querían" y que con algunos cánticos pronunciados "sacaron una vez más a relucir lo peor de su resentimiento y odio hacia lo que sea volcar el quehacer económico a los pobres".
D`Elía dijo que "quedará como un símbolo de la protesta fogoneada desde los medios oligopólicos", lo que nos retrotrae -lógicamente- al nefasto `Viva el Cáncer` que levantaron de manera cruel contra Evita".
A través de un comunicado, el dirigente dijo "entender esta lógica, porque es el odio de clase de quienes perdieron privilegios y se les tocó sus intereses, más afines a los gusanos escondidos en Miami que a los verdaderos protagonistas de la historia".