Ocho muertos en protestas contra la película de Mahoma

14/09/2012
Internacionales - Internacionales
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Hubo más de 40 heridos en las inmediaciones de la embajada de EEUU en Sudán en un enfrentamiento entre la policía y manifestantes. Obama recibió los restos de los funcionarios asesinados y prometió justicia

Al menos ocho personas murieron y más de 40 resultaron heridas hoy en la capital de Sudán junto a la embajada estadounidense en enfrentamientos entre la policía y manifestantes, que previamente irrumpieron en las sedes diplomáticas británica y alemana, en el centro de la ciudad.

La radio estatal sudanesa informó de las víctimas fatales, pero no dio detalles sobre cómo fallecieron los manifestantes, que fueron reprimidos otra vez con gases lanzados por la policía, contra la cual arrojaron piedras y otros objetos contundentes.

Previamente, manifestantes incendiaron la embajada de Alemania en Jartum y atacaron las delegaciones de Estados Unidos y el Reino Unido en protesta por una película norteamericana que denigra a Mahoma, informó CNN.

La policía disparó gases en los tres sitios contra los cerca de 5.000 manifestantes que participaron de la protesta en la capital del país más grande de Africa, dijeron la estadounidense CNN y la británica BBC, que citaron a corresponsales en el lugar.

En la embajada de Alemania, un grupo de hombres ingresó en el complejo, inició distintos focos de incendio, derribó un emblema oficial y lo reemplazó por una bandera islamista color negro que decía "No hay más Dios que Alá, y Mahoma es su profeta".

Los manifestantes quemaron primero un auto y varios contenedores de basura ubicados dentro de la delegación, pero el fuego se extendió al edificio de la embajada, que quedó en llamas. Los bomberos combatían el incendio, afirmó el corresponsal de CNN.

El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Guido Westerwelle, dijo en un mensaje transmitido por televisión que el personal de la embajada en Jartum se encontraba bien.

El ministro dijo también que convocó al embajador sudanés en Berlín y le recordó "la obligación de su gobierno de proteger las delegaciones diplomáticas", informó la agencia de noticias DPA.

Westerwelle no dio más detalles sobre el ataque y consecuencias.

El ministro dijo que entendía el enojo de los musulmanes por la película, pero agregó que eso no justifica la violencia.

"Condeno ese video vergonzoso, pero no hay justificación para la violencia, para atacar embajadas, poner en peligro vidas humanas o matar gente", dijo Westerwelle en su declaración, que pronunció primero en alemán y reiteró luego en inglés.

Luego de unos 15 minutos, la policía sudanesa logró desalojar la embajada germana disparando gases contra los intrusos.

La mayor parte de los manifestantes se dispersó, pero un grupo menor se dirigió luego a la embajada británica, que queda casi al lado de la alemana, en la cuadra siguiente sobre la misma vereda.

En Londres, la Cancillería británica confirmó que hubo una protesta contra su embajada en Sudán, el país más grande de Africa.

"Podemos confirmar una protesta en desarrollo frente a la embajada británica en Jartum. La policía está en el lugar", dijo el Ministerio en un comunicado, sin dar más detalles.

Por otra parte, el presidente estadounidense, Barack Obama y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, recibieron esta tarde en Washington la llegada de los restos del embajador en Libia, Chris Stevens, fallecido en el ataque del anteayer contra el consulado norteamericano en Bengazi.

Obama y Clinton recibieron también los restos de los otros tres funcionarios estadounidenses que perdieron la vida en el ataque: el diplomático Sean Smith y los agentes de seguridad Tyrone Woods y Glen Doherty, según informó la Casa Blanca a través de un comunicado.

Los cuatro funcionarios fueron abatidos el pasado martes cuando un grupo de personas atacó el consulado estadounidense en Bengazi, motivados supuestamente por una película realizada en los Estados Unidos que ataca la imagen del profeta Mahoma.

Obama aseguró hoy que habrá “justicia” para los responsables de la muerte de los cuatro funcionarios que fallecieron en el ataque contra el consulado estadounidense en Bengazi, Libia, el último martes.

Su sacrificio nunca será olvidado. Traeremos a la justicia a aquellos que nos los arrebataron”, afirmó el mandatario estadounidense al recibir los restos del embajador Stevens.

Por otro lado, desde un hangar de la base aérea Andrews, ubicada en las afueras de Washington, donde fue oficiada la ceremonia, el mandatario señaló que los actuales “son días difíciles” pero que resistirán “ante la violencia en nuestras misiones diplomáticas”.

A su vez, tras recordar personalmente a cada uno de los cuatro fallecidos y en compañía del vice presidente Joe Biden, de la secretaria de Estado, Hillary Clinton y del secretario de Defensa, Leon Panetta, el líder de la Casa Blanca sostuvo que “Estados Unidos nunca retrocederá”.

Nunca dejaremos de trabajar por la dignidad y la libertad que cada persona merece”, agregó mencionando además que “la justicia llegará para aquellos que dañen a estadounidenses”.

Por su parte, tras finalizar el minuto de silencio y la oración de rezo inicial, Hillary Clinton calificó de “sin sentido y totalmente inaceptable” la muerte de los cuatro funcionarios y aseveró que se seguirán tomando medidas para “proteger a nuestro personal en todo el mundo”.

La secretaria de Estado afirmó, finalmente, que “la gente de Egipto, Libia, Yemen y Túnez no cambió la tiranía de un dictador por la tiranía de las turbas”.

Obama, en otros párrafos de su elogio fúnebre, tras destacar rasgos positivos de cada uno de los muertos, dijo que Chris Stevens "no solo creía en el ideal estadounidense sino que lo vivía", especialmente la creencia de que "podemos hacer de este mundo uno mejor de lo que es".

Hizo mención de "los libios que salieron a las calles con carteles caseros a favor de" Stevens, y destacó que el mensaje al mundo era que "no solo nos preocupamos por nuestro país sino por los demás", y "por la dignidad y la libertad que cada persona merece, cualquiera sea su creencia o religión".

"El país que amamos seguirá brillando como una luz para todo el mundo", recalcó finalmente. Por su parte, y en otros tramos de su discurso, Hillary Clinton destacó que conocía personalmente a Chris Stevens, quien "protegió al pueblo libio contra el tirano [por Muammar Kaddafi] y dio su vida para ayudarlo a construir un nuevo país". Kadaffi también murió por el ataque de una turba salafista, en 2011.

Luego, insistió en deslindar por completo al gobierno estadounidense del "horrible video" que, tras ser difundido en Internet, provocó "odio y violencia contra embajadas de Estados Unidos", y diferenció a los protagonistas de esos hechos de la "gente y líderes razonables" de Egipto, Yemen y Libia, que, dijo, "tienen que restaurar la seguridad en esos países".

Advirtió, por lo demás, que habría "más dificultades" pero que no había que perder de vista que su país tenía el deber de liderar el mundo, ya que es "la más grande fuerza por la paz y la dignidad humana que jamás haya conocido la humanidad".

En el sermón con que el capellán militar abrió la ceremonia, entre otras cosas rogó por la derrota del "terror y el mal que parecen acosar a nuestro planeta".