El perito Pregliasco ratificó que no hubo enfrentamiento en la Masacre de Trelew
El perito que participó en la instrucción de la causa de la Masacre de Trelew, Rodolfo Pregliasco, ratificó hoy en el juicio oral la falsedad de las versiones con las que la dictadura de Alejandro Agustín Lanusse pretendió encubrir el fusilamiento de 19 presos políticos hace poco más de 40 años.
Pregliasco declaró esta mañana en la sala donde se desarrolla el juicio en Rawson, y luego el tribunal se trasladó a la base aeronaval Almirante Zar de Trelew, donde en la madrugada del 22 de agosto de 1972 fueron asesinados 16 prisioneros políticos y otros tres sobrevivieron con graves heridas, relataron a Télam fuentes de la querella.
“El doctor (en física) Pregliasco repitió lo dicho en pericia”, en el sentido de que sólo hubo disparos de personal de la Armada contra los detenidos y no a la inversa, dijo el abogado Eduardo Hualpa, quien representa a la querella de familiares de las víctimas.
Abogados de los marinos imputados preguntaron al perito sobre un supuesto disparo en la dirección opuesta, del que daría cuenta, según dijeron, una foto publicada en la época de los hechos por la revista Así con un impacto de bala en una puerta.
“Pregliasco dijo que examinó la puerta y confirmó que tenía un impacto de bala pero que no podía establecer si el disparo fue realizado en el momento de los hechos o en otro, anterior o posterior”, señaló Hualpa.
Además, “declaró que no halló marcas de pólvora” en esa puerta, por lo que el disparo debió ser efectuado “por lo menos a medio metro” y nunca desde la posición en la que la versión de la Armada situó a Mariano Pujadas, al señalarlo como el prisionero que arrebató un arma y atacó a tiros a los marinos, resumió a su vez el abogado Germán Kexel, querellante por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.
“El perito recordó que la revista Así había publicado fotos de dos puertas con impactos de bala pero que la segunda no coincidía con ninguna otra de la base Zar, según pudo constatar después de revisarlas una por una”, puntualizó.
“De la pericia surge también una cuestión de apreciación. Entre el punto en que dicen que estaba Pujadas y la posición de los custodias la distancia es extremadamente corta, lo que obliga a pensar que es imposible que haya podido disparar y errar tres disparos, como pretendía la versión oficial”.
Hualpa recordó también que el propio capitán Jorge Bautista, acusado de encubrimiento, “negó el supuesto tiroteo (en una declaración espontánea) al comienzo de las audiencias del juicio oral y público” que se realiza en Rawson, a cargo de los jueces Enrique Guanziroli, Pedro de Diego y Nora Cabrera de Monella.
“Lo más interesante fue que el perito ratificó que la pared del fondo (en el área de calabozos) fue reformada y refaccionada poco después de los hechos hasta 1,60 metros de altura, en un claro intento de tapar las huellas de los disparos”, apuntó Kexel.
Según el letrado, la concentración de impactos de bala hasta esa altura indica que “no fueron tiros apresurados o espontáneos” sino un fusilamiento premeditado
Como autores materiales de los disparos están acusados en este juicio los marinos Luis Sosa, Emilio Del Real, Rubén Paccagnini y Carlos Marandino, mientras que Bautista está imputado como encubridor.
Los 19 jóvenes militantes fusilados el 22 de agosto en la base Zar habían pactado su rendición una semana antes en el viejo aeropuerto de Trelew después de participar en una fuga del penal de Rawson, en la que otros seis prisioneros lograron completar la huida y llegar en avión a Chile.
La versión oficial del régimen de Lanusse sostuvo que los guardias les dispararon ante un nuevo intento de fuga, contra todas las evidencias, pericias y testigos, comenzando por los tres sobrevivientes, Ricardo Haidar, Alberto Camps y María Antonia Berger, que luego fueron secuestrados y desaparecidos durante la última dictadura.
En la audiencia de mañana expondrá como testigo el sonidista Jorge Kuschnir, quien conservó el audio de una entrevista realizada a los tres sobrevivientes de la Masacre de Trelew,
Desconocido hasta ahora, el audio de la entrevista, que iba a ser utilizado en un film por el cineasta Pino Solanas, fue incorporado como nueva prueba a pedido de la querella.
Por otra parte, la Unidad Fiscal de seguimiento y coordinación de causas judiciales por delitos de lesa humanidad, remitió al tribunal presidido por el juez Guanziroli un CD con directivas y normativas secretas de 1972, prueba también desconocida hasta ahora y puesta a disposición de las partes.
Concluida la fase testimonial, el tribunal fijará fecha a los alegatos finales, que según se estima se concretaría la semana próxima.