Otra Forma
La Cámara Nacional de Casación Penal rechazó excarcelar al dictador Jorge Rafael Videla y confirmó que debe seguir cumpliendo en Campo de Mayo la prisión preventiva que se le dictó en la causa por la sustracción sistemática de recién nacidos durante la última dictadura militar.
Según fuentes judiciales, la defensa de Videla había pedido la concesión del beneficio basada en la edad del procesado y el tiempo que lleva detenido, pero la Sala III del tribunal, por dos votos contra uno, se opuso al pedido de los abogados Adolfo Casabal Elía y Luis Boffi Carri.
Videla, de 84 años, está alojado en Campo de Mayo desde hace algo más de un año, cuando el juez federal Norberto Oyarbide, a pedido de un grupo de Abuelas de Plaza de Mayo, representadas por el abogado Alejo Ramos Padilla, le revocó la prisión domiciliaria.
La mayoría de la Sala III, integrada por Liliana Catucci y Eduardo Riggi, por distintos motivos, consideró que se debía mantener la decisión de Oyarbide, luego confirmada por la Sala I de la Cámara Federal ante la gravedad de los hechos imputados y que Videla, en libertad, podría entorpecer la investigación.
Oyarbide dijo que, como la Cámara Federal declaró la inconstitucionalidad del decreto 2741/90 por el que el ex presidente Carlos Menem había indultado a Videla, el militar volvía a tener su condición de condenado a reclusión perpetua, conforme la pena que se le impuso en la causa 13/84.
Catucci sostuvo que Videla, salvo la edad, no reúne los requisitos para obtener la prisión domiciliaria, "pues los dictámenes médicos reflejan que las patologías que padece no lo inhabilitan para permanecer detenido en un alojamiento común".
Riggi agregó que es "evidente" la existencia de riesgos procesales en caso de otorgamiento de la excarcelación, concepto al que sumó "la gravedad de la pena" a Videla y "el grado de verosimilitud" de los hechos investigados.
En disidencia, la camarista Angela Ledesma evaluó que Videla "ya ha cumplido 7 años de encarcelamiento cautelar sin que se haya realizado juicio oral y público donde se discuta su responsabilidad en la sustracción, ocultamiento y retención de menores" y que, a su criterio, "resulta excesivo".
En octubre de 2008 Videla, quien se hallaba en su domicilio, fue trasladado a su nuevo lugar de detención, una celda en la Unidad 34, establecimiento que se encuentra dentro de un predio del Ejército, pero que está a cargo del Servicio Penitenciario.
En este país, existe voluntad política de hacer justicia con la Constitución para que Nunca Más existan excusas que liberen a los autores del terror que vivió el país dejando secuelas que aún hoy arrastramos y nos marcan la vida.
No hay una sola pena que pueda ser aliviada en la vida deshecha de los familiares y sobrevivientes por la cárcel perpetuata, común y efectiva a los genocidas, pero constituyen los cimientos de una sociedad más justa y más honesta, son el ejemplo de que existe otra forma de vivir, pensar y luchar y que eso, vale la pena para todos.