BCE exigió rescate de España pero Rajoy espera con el apoyo de Merkel

06/09/2012
Internacionales - Eurozona / Crisis Financiera
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El organismo europeo espera la compra de deuda soberana de los países de la zona euro con problemas como España, pero a cambio de que se active un rescate. Mientras Rajoy evitó pronunciarse al respecto

El Banco Central Europeo (BCE) anunció hoy la esperada compra de deuda soberana de los países de la zona euro con problemas como España, pero a cambio de que se active un rescate, extremo que el presidente Mariano Rajoy se negó a confirmar tras recibir un espaldarazo de la canciller alemana Ángela Merkel, de visita en Madrid.

A pesar de que se da por descontado que el Ejecutivo español acudirá a un rescate soberano, Rajoy evitó pronunciarse al respecto en una concurrida conferencia de prensa junto a Merkel en el Palacio de La Moncloa –sede el Ejecutivo en Madrid-, que se produjo casi en simultáneo con el anuncio del BCE.

Rajoy se limitó a decir que “cuando tenga alguna novedad, si la tengo, la voy a decir”, al tiempo que insistió en que “lo importante” es continuar con las medidas de reducción del déficit y la “agenda reformista” del gobierno, “que tiene como principal objetivo la creación de empleo”.

Por su parte, Merkel dijo que estaba “muy impresionada por el ritmo y la consistencia de las reformas” del Ejecutivo español y pidió esperar a que las medidas surtan efecto, ya que la “senda es la correcta”.

La canciller alemana respaldó así a Rajoy, quien en sus últimas intervenciones públicas no descartó la posibilidad de un rescate y aseguró que tomaría la decisión “pensando en el interés general”, una vez que el BCE aclare su política de intervención.

Al inicio de su comparecencia, el jefe del Ejecutivo español subrayó que España y Alemania comparten el diagnóstico de que "las primas de riesgo –diferencial entre el bono español y alemán a diez años- no responden a los fundamentos económicos y los esfuerzos de consolidación fiscal”.

La referencia fue por la elevada y persistente presión de los mercados sobre la deuda soberana de España e Italia, atribuidos a las dudas sobre el futuro del euro.

De ahí que ambos mandatarios reiteraran su compromiso con la “irreversibilidad” de la moneda común y la necesidad de avanzar hacia una unidad bancaria y fiscal en la región.

Casi al mismo tiempo, desde Francfort (Alemania), el presidente del BCE, el italiano Mario Draghi, anunciaba que pondría en marcha un plan de compra de deuda soberana con vencimiento a un máximo de tres años y sin límite en el mercado secundario para contener la presión sobre los países periféricos de la zona euro.

Sin embargo, Draghi explicó que el BCE comprará bonos pero sólo si los países que lo necesitan solicitan un rescate y siempre que cumplan estrictamente las condiciones que les impongan los socios europeos en los memorandos que regulen las ayudas, que estará supervisadas también por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Además, si el Estado incumple esas condiciones, el BCE dejará de comprar bonos soberanos del país o los venderá.

La canciller alemana, que se oponía a la compra de bonos por parte del BCE, aseguró que respeta la “independencia” de la entidad, aunque advirtió que “la prioridad es restaurar la confianza en el euro en su conjunto”.

En ese sentido, apuntó que “nuestra tarea consiste en hacer los deberes políticos, entre otros, que las reformas que España ya anunció sean creíbles”.

Por otro lado, Merkel -mandamás de la Unión Europea (UE) y guardiana de la política ortodoxa imperante-, negó haber impuesto nuevas condiciones a España ante un posible rescate soberano, en el marco de su primera visita a Madrid desde que Rajoy llegó al poder.

“Ningún país quiere imponer algo difícil a otro porque sí. Alemania en un momento tenía 5 millones de desempleados y ahora tenemos 3 millones. Si no hacemos las reformas necesarias no podremos vender nuestros productos”, apuntó Merkel, cuyas  políticas neoliberales repudiada por los movimientos vinculados a los indignados españoles, que tenían previsto manifestarse esta tarde en la sede de la UE de Madrid.

En la misma línea, Rajoy sostuvo que no asumió nuevos compromisos ante Merkel: “el único compromiso que tengo es hacer las reformas que creo que son buenas”, dijo.

El presidente del gobierno que ya recibió 100.000 millones de euros de sus socios europeos para recapitalizar a la banca del país, plagada de productos tóxicos derivados del estallido de la burbuja inmobiliaria, es reacio a solicitar un rescate soberano sin contar con el respaldo de Merkel.

Si España, cuarta economía de la zona euro, solicita un rescate soberano podría agotar los fondos disponibles, y la líder germana se enfrenta a una importante resistencia en su país a seguir dando dinero a los países europeos en problemas.

Además, el Tribunal Constitucional alemán aún debe pronunciarse aún sobre la viabilidad del nuevo fondo de rescate, el MEDE.

En las últimas jornadas, los inversores consideraban un hecho que el regulador europeo tomaría la decisión de intervenir en el mercado de deuda, de ahí que si bien Rajoy no hizo ningún anunció, el riesgo país cayó casi 50 puntos, de 505 a 450, mientras la rentabilidad del bono español a diez años bajó hasta el 6,1%.