Santos armó el equipo para las negociaciones con las FARC
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, advirtió hoy que el diálogo que el gobierno iniciará con las FARC será "un camino con muchos obstáculos, muchos enemigos", pero confió en que se podrá lograr buenos resultados, objetivo que confió en un equipo encabezado por el ex vicepresidente Humberto de la Calle.
De la Calle será el jefe negociador del gobierno en el proceso de paz que empezará en octubre en Noruega con las FARC. "El país puede estar tranquilo" de tenerlo al frente de las conversaciones, destacó hoy Santos.
El equipo se completará con el empresario Luis Carlos Villegas, los generales retirados de la Policía Nacional y del Ejército Óscar Naranjo y Jorge Mora, respectivamente, el ex ministro Frank Pearl y Sergio Jaramillo, próximo alto comisionado para la Paz.
De la Calle fue vicepresidente entre 1994 y 1996, durante el gobierno de Ernesto Samper (1994-1998), y como ministro del Interior del presidente César Gaviria (1990-1994), cumplió un rol protagónico en el proceso de la Asamblea Nacional Constituyente que en 1991 redactó la actual Constitución colombiana.
El designado participó en el fracasado proceso de paz entre la administración Gaviria y la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, de la que formaron parte tres grupos fundados en los ´60: las FARC, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Ejército Popular de Liberación (EPL, ya desmovilizado).
Los empresarios estarán representados en el equipo con Villegas, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios y del Consejo Gremial, mientras que las Fuerzas Armadas contarán con la vocería de los generales retirados Naranjo, hasta hace poco director de la Policía Nacional, y de Mora, comandante del Ejército durante el gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002).
El ex presidente Andrés Pastrana (1998-2002), quien protagonizó un proceso de diálogo con las FARC, cuestionó que Mora integre la lista de negociadores del gobierno porque cuando era comandante del Ejército puso obstáculos al acuerdo de paz.
Pastrana teme que el general retirado pueda convertirse en "una piedra en el zapato" para las negociaciones, aunque se esperanzó en que "haya cambiado, porque creo que, en este caso, el tema de los militares es muy importante para el proceso de paz (...) Ojalá haya madurado porque tenemos que darle la oportunidad de la paz a Colombia".
Pearl, hasta el lunes pasado ministro de Ambiente, y Jaramillo, hasta hoy consejero de Santos en temas de seguridad nacional, son los únicos miembros de ese equipo que ya actuaron como representantes del gobierno en las aproximaciones con las FARC.
Esa fase de acercamientos se realizó en Cuba entre febrero y agosto, y culminó con la firma de un acuerdo marco, anunciado ayer por el gobierno y las FARC, por el que las partes se comprometieron a iniciar el 5 de octubre, en Oslo, negociaciones que se trasladarán después a La Habana.
Jaramillo será a partir de ahora alto comisionado para la Paz, cargo que había estado acéfalo desde el inicio del gobierno de Santos, en agosto de 2010.
El gobierno y las FARC pactaron en el llamado Acuerdo General para la Terminación del Conflicto que las partes tendrán cinco negociadores principales y que otros cinco suplentes podrán asistir a las sesiones.
Los equipos podrán tener hasta 30 delegados, pero en la sala de sesiones solamente estarán diez representantes de cada parte.
Santos usó la presentación de los negociadores para agradecer a los gobiernos y organizaciones que enviaron mensajes de apoyo al proceso de paz, pero insistió en que será "una negociación directa entre dos partes".
"El camino tiene muchos obstáculos, muchos enemigos, pero si trabajamos de forma decidida de parte y parte podemos lograr lo que buscamos", añadió el mandatario.
El inminente proceso recibió hoy el respaldo del titular de la Conferencia Episcopal, monseñor Rubén Salazar, quien destacó que la Iglesia recibe "con fe y esperanza" esta nueva etapa, para la que pidió "rodear al Gobierno para que se pueda alcanzar la paz".
Salazar calificó de "valiente" a Santos, resaltó que en las FARC "se percibe una actitud distinta" y subrayó que la Iglesia "siempre ha pensado que el diálogo es la mejor manera para solucionar el conflicto armado".
En tanto, la justicia ya comenzó a analizar la etapa que se abrirá a partir de la desmovilización de guerrilleros, instancia para la que se especula con la creación despachos judiciales adicionales.
“Estamos en condiciones para entregar despachos judiciales adicionales. La voluntad política del país debe estar dirigida a apoyar este proceso de paz, para lo cual se deben fortalecer los despachos judiciales en las zonas del país donde existe una fuerte presencia de las FARC", señaló el titular de la Sala Administrativa del Consejo de la Judicatura, Néstor Correa.
Hoy, Argentina, México y Guatemala sumaron su apoyo al diálogo entre el gobierno y la guerrilla, mientras el ex presidente colombiano, Alvaro Uribe reiteró sus críticas a este nuevo intento de terminar con medio siglo de violencia en Colombia.
La cancillería argentina expresó hoy, a través de un comunicado, "su firme apoyo a todo esfuerzo que permita pacificar la vida política y social del pueblo colombiano".
Agrega la nota que Argentina anhela que "las conversaciones entre el gobierno y las FARC puedan avanzar en una negociación que contribuya a la paz social, en un marco de respeto al estado de derecho, y hace votos para que del proceso surja una solución definitiva, que indudablemente resultará trascendente para América del Sur y Latinoamérica en general".
Finalmente expresa su "total disposición a colaborar en el éxito del diálogo así como en ofrecer todo aquello que el gobierno colombiano considere que nuestro país pueda aportar a este histórico proceso".
Por su parte, el próximo presidente de México, Enrique Peña Nieto, expresó a Santos su respaldo al "histórico" proceso de paz que se iniciará con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Peña Nieto, que tendrá como asesor externo al ex jefe de la Policía Nacional de Colombia, Oscar Naranjo, uno de los negociadores designados hoy por Santos, dijo, citado por la agencia noticiosa DPA, que se trata de un "paso histórico para alcanzar la paz y la tranquilidad en este país hermano".
El comunicado del futuro mandatario mexicano también agregó que se trata de un hecho trascendente no sólo para Colombia, "sino para toda la región".
Peña Nieto, cuyo gobierno tendrá como uno de sus mayores desafíos enfrentar la lucha contra los cárteles de la droga y la reducción de la violencia, que ha dejado unos 60.000 muertos en los últimos seis años, también expresó "su apoyo a la política de seguridad democrática" que lleva a cabo Colombia.
En tanto, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, hizo pública hoy "la alegría que embarga al pueblo venezolano y al gobierno tras el anuncio de un Acuerdo General que fija el marco para las negociaciones de paz entre el gobierno de Colombia y las FARC"
Asimismo, el primer mandatario de Guatemala, Otto Pérez Molina, ofreció hoy al gobierno de Colombia "apoyo técnico" para el diálogo que iniciará con la guerrilla, en un encuentro que mantuvo en la capital guatemalteca con la canciller del país sudamericano, María Angela Holguín.
Guatemala vivió un violento conflicto interno de 36 años en el que fuerzas militares -y paramilitares- enfrentaron a guerrillas, con un saldo de miles de muertos y desaparecidos, y posteriores investigaciones determinaron que desde el Estado se violaron sistemáticamente los derechos humanos de los insurgentes y de las comunidades indígenas.
En cambio, el ex presidente Uribe volvió a cargar hoy contra las negociaciones de paz del gobierno de su país con las FARC al decir que son una "bofetada a la democracia".
"Es muy grave porque es empezar un proceso de paz sin cese de actividades criminales por parte del terrorismo: asesinan a los colombianos y siguen dialogando", enfatizó anoche el antecesor de Santos en declaraciones a la cadena de televisión colombiana Caracol, según reprodujo Europa Press.