Colectivos gay y trans celebran la modificación del Código Civil
Referentes de organizaciones de la diversidad sexual expusieron hoy ante la comisión bicameral reunida en el Senado sobre adopción, fertilización y uniones convivenciales, y celebraron la modificación y unificación del Código Civil y Comercial.
“Apoyamos y celebramos este avance de un nuevo Código Civil” que se plantea un nuevo ordenamiento contemplando la igualdad plena de derechos para nuestro colectivo, afirmó Esteban Paulón, presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans.
Presidida por el senador Marcelo Fuentes, presidente de la Comisión Bicameral, la audiencia pública para la Reforma, Actualización y Unificación de los Códigos Civil y Comercial comenzó a la mañana y se extendió hasta la noche, cuando en el Salón Azul del Senado clausuró las ponencias César Cigliutti, titular de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA).
Paulón reivindicó como “altamente positiva la incorporación de la figura de las uniones convivenciales, para proteger a aquellas parejas que no deseen casarse".
“Desde la Ley de Matrimonio Igualitario, que rige hace dos años, más de 6.000 parejas han contraído matrimonio en este país, con mayor felicidad, tranquilidad y derechos”, informó Paulón.
El dirigente consideró “saludable que hoy se incorpore la unión convivencial, para que el matrimonio no sea la única vía de reconocimiento de derechos” para las parejas constituidas.
Paulón afirmó que “el nuevo régimen de adopción -siempre asociado al paradigma del patronato- requería adecuarse a la ley de los Derechos del Niño, con el cambio del mecanismo de adopción directa y el reconocimiento del derecho a conocer el origen”.
Respecto a la inclusión de la técnica de reproducción humana asistida, el dirigente pidió hacer una salvedad en el capítulo 5 artículo 571 -en la determinación de filiación para parejas no casadas-, de modo de reemplazar el término “paternidad”, a fin de incluir a convivientes de parejas lesbianas.
El coordinador del área jurídica de la CHA, Pedro Paradiso Sottile, dijo a Télam que “el armado de unos cien juristas ha sido excelente y nuestra propuestas fueron incluidas en el proyecto que se debate, que tiene como ideología la no discriminación por orientación sexual e identidad de género de las personas desde una perspectiva de los derechos humanos“.
“Apoyamos toda la reforma, que incluye temas que habíamos propuesto cuando fueron las leyes de Matrimonio Igualitario e Identidad de Género”, afirmó a Cigliutti a Télam.
Sottile expresó que “el Código tiene una perspectiva de derechos humanos y el reconocimiento constitucional del derecho de familias diversas que, al incluir todas las cuestiones de filiación, es claramente no discriminatoria, de inclusión y respeto a las diversas realidades”.
“Es importante porque no sólo afianza y protege lo que hemos logrado, sino que se agregaron temas como la maternidad subrogada, divorcio incausado, la cuestión de adopción, y avanzado en otros asuntos importantes como pueblos originarios, derecho a la imagen, y es histórico por muchas cosas”, reivindicó Sottile.
También diferentes organizaciones sociales y representantes de diversos cleros expusieron hoy y solicitaron que el nuevo Código Civil "garantice una igualdad para todas las religiones" y "sea el punto de partida para la construcción de un Estado laico".
En un debate realizado en el Salón José Luis Cabezas de la Cámara de Diputados, los diversos expositores coincidieron en pedir que "haya una personería jurídica religiosa igualitaria".
En el encuentro, Cecilia Merchán, la referente de la Corriente Política y Social "La Colectiva", señaló que "un Estado laico no impone la fe sino que sólo garantiza la separación entre una creencia personal, y el Estado que nos debe contener a todas y a todos por igual en el marco del respeto a la diversidad".
"Si pensamos en una nueva Constitución emancipadora, establecer al Estado argentino como un Estado laico significa respetar las opciones de todas y todos como principio básico de la vida democrática y de nuestra soberanía", aseguró la ex diputada nacional.
A su turno, Fernando Lozada, miembro de la Coalición por un Estado Laico (CAEL), realizó un repaso histórico entre la relación de poder entre la Iglesia Católica y el Estado nacional.
En ese sentido, Lozada afirmó que "la Iglesia se encargó de impedir todos los cambios en la búsqueda de un Estado laico a través de los golpes de Estado".
"Una muestra de esto es que el dictador Jorge Rafael Videla fue quien más legisló a favor de la Iglesia y más privilegios le dio al culto católico", manifestó.
Por su parte, Francisco Olveira, un cura de la Isla Maciel, sostuvo: "No quiero una Iglesia aliada a un poder de turno y mucho menos tener privilegios".
"Quiero una Iglesia que sea servidora de los pobres, ya que me da vergüenza que mi obispo cobre 14.000 pesos al mes", reflexionó Olveira, quien pidió que "se eliminen los privilegios".
Con respecto al concepto de Estado laico, Frank de Nully Brown, obispo de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina, definió que "es aquel que no niega a otra religión ni tiene un credo oficial sino que asegura la experiencia religiosa de todos".
En coincidencia con el resto de los panelistas, el rabino Daniel Goldman manifestó que "el problema son los límites de la institucionalidad" y pidió que el nuevo Código Civil "respete a las minorías".
Por su parte, el representante de los Pueblos Originarios en la Mesa de diversidad religiosa y creencias del INADI, Luis Pincen, consideró que "el actual Código establece una discriminación porque hay una sola personería jurídica religiosa".
Al finalizar el debate en el Congreso de la Nación, los participantes coincidieron que se debería eliminar el actual artículo 33 del Código Civil porque "ninguna creencia está por encima de otra y, por lo tanto, ninguna de ellas debe contar con beneficios".
El artículo 33 del Código Civil incluye como "personas jurídicas de carácter público al Estado nacional, las provincias y los municipios; las entidades autárquicas; y a la Iglesia Católica".