Cristina cuestionó la implementación del 0800 en las escuelas porteñas

30/08/2012
Nacionales - Escenario Político
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Aseguró que en el país los jóvenes pueden hablar de política en las escuelas y donde quieran. Sentenció que su gobierno no es fascista y criticó a los que se dicen liberales y tienen prácticas totalitaristas

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, sentenció a quienes se tildan de liberales y tienen prácticas fascistas, haciendo referencia al 0800 del gobierno porteño que está para denunciar practicas proselitistas en las escuelas.

"No somos un país fascista sino profundamente democrático, que nos gusta discutir de política en el colegio, en la universidad, en la calle", señaló la mandataria en su discurso, en el que cargó contra "cierta dirigencia del país que criticó a los regímenes totalitarios, pero hoy tiene prácticas similares al stalinismo que espiaba a la gente y fomentaba la denuncia contra el otro".

Agregó en tanto, “esta en una Argentina de la libertad, donde no se le oculta nada a nadie y donde los jóvenes pueden hablar de política en las escuelas y donde quieran”, aseveró la jefa de Estado.

En ese marco, defendió la militancia en escuelas y universidades, manifestó que "es bueno que afloren los debates", y pidió "no temer a las diferencias sino a los que nos quieren hacer callar la boca y no nos quieren escuchar".

Continuando con su discurso aseguró que este gobierno se atrevió también "a cambiar la cultura hegemónica que decía que nadie podía aguantar ser gobierno si no tenía el apoyo de ciertas corporaciones mediáticas" y además ha demostrado que "se puede gobernar con el pueblo, que es la voz más potente".

En contraposición señaló que lo más terrible que dejó la dictadura militar, aún instaurada la democracia, además de los desaparecidos, fue el "miedo" por pelear por las ideas y las convicciones, donde la voz del pueblo no era escuchada.

En tanto recordó a su esposo, Néstor Kirchner, que llegó al gobierno para "cambiar las cosas" y "no dejar sus convicciones". "La dictadura había instalado la idea de que pelear por las ideas, tener convicciones, y querer un país diferente era peligroso y podía costarte la vida, y que a los valientes les iba mal; por eso cuando llegó él y dijo que iba a cambiar las cosas y no dejar las convicciones, no lo pudieron perdonar".

Destacó que “él se atrevió a bajar los cuadros de los dictadores y se atrevió a mandar al diablo al FMI, lo que quebró de cuajo ese miedo". Continuó diciendo que "ese flaco desgarbado que vino del sur les demostró que se podían hacer las cosas necesarias para que los argentinos vivieran mejor".

En tanto aseguró que "somos el ejemplo de un país que, en medio de la más brutal y prolongada crisis que se vive, ha crecido en estos 9 años más que en 200 años de historia".

En los mismo términos, Cristina sostuvo que "somos un gobierno que inauguramos sueños que parecía que no iban a poder cumplirse en la Argentina", al dejar inaugurados en Entre Ríos cuatro nuevos tramos de la Autovía Mesopotámica, en la ruta nacional 14. Además enumeró proyectos que se hicieron realidad desde 2003 a la actualidad.

"Me acuerdo cuando todos hablaban de la ruta 14, conocida como `ruta de la muerte`, de la que todos hablaban pero no había un solo proyecto, y nosotros después de dos años y medio que nos llevó hacerlo, hoy estamos inaugurando 108 kilómetros, de los 503 totales", sostuvo Cristina.

Volvió a recordar a Kirchner quien “en 2005 decidió recuperar las escuelas técnicas industriales” porque consideraba que eran parte del progreso y el futuro del país, al inaugurar una escuela técnica en la localidad entrerriana de Gualeguaychú. Destacó la importancia de esta formación para el crecimiento de la industria en Argentina.

También, por teleconferencia con autoridades de Villa María, la mandataria dejó inaugurado este acceso a la Universidad Nacional a la que concurren 7.000 jóvenes.

En otro tramo de su discurso, destacó la política exterior implementada desde 2003, que reconoce "en los hermanos latinoamericanos, y más precisamente  en América del Sur, nuestra verdadera casa y nuestra asociación estratégica".

"Antes había algunos que miraban deslumbrados al norte y decían: `para qué ser amigos de los vecinos pobres, mejor de los ricos`, pero nunca se habían dado cuenta que los países ricos no quieren socios ni amigos, sino que quieren empleados y subordinados", dijo.

Ante lo cual expresó enérgica que "nosotros no vamos a ser subordinados de nadie, porque somos un país libre con dignidad y orgullo nacional", remarcó la Presidenta.

Al finalizar la mandataria exhortó a "todos los argentinos" a pensar "primero en la Patria, aun cuando no les caiga simpática la Presidenta, el partido de turno o el gobierno".

"Cuando uno piensa primero en la Patria es más difícil equivocarse, y pensar en la Patria es pensar en la defensa de sus trabajadores, de sus productores, de sus empresas y en estos miles de jóvenes que volvieron incorporarse a la política", reflexionó Cristina al concluir su acto en Concordia.