Declaró un ex preso político en la mega causa Harguindeguy

29/08/2012
Juicios que cambiarán el país - Juicios que Cambiarán el País
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Ex preso político durante el gobierno de Isabel, relató que en la cárcel de Resistencia las torturas eran aberrantes. Dijo que se enteró de la detención de su novia cuando estaba preso y nunca más supo de ella

Un ex militante social ilegalmente detenido durante el gobierno de Isabel Perón, relató hoy que en la cárcel de Resistencia “las torturas de las que fueron víctimas los detenidos políticos eran aberrantes”.

En el marco de la mega causa Harguindeguy, que investiga delitos de lesa humanidad en el oriente entrerriano, declaró hoy Raúl Rodera, novio de la militante social Norma Beatriz González (Noni), quien permanece desaparecida desde su detención el 12 de agosto de 1976.

Rodera, que reside en España, brindó su testimonio ante el Tribunal Oral Federal de Paraná mediante una video conferencia desde Madrid.

Dijo que con su novia militaban en la Juventud Peronista (JP) de Gualeguaychú y que, por ese motivo, estuvo detenido desde fines de 1974 hasta 1977.

"Sabíamos que corríamos riesgos, pero no esperaba este final, porque pensábamos con Noni que nos íbamos a ir del país”, relató.

Reconoció que se enteró de la detención de su novia mientras estaba detenido, sin proceso, en la cárcel de Concepcón del Uruguay.

Yo imaginé que era una detención, pero nunca más supe de ella”, dijo amargamente el testigo, que reconoció haber llegado a Gualeguaychú desde Córdoba en la década del ’70.

Ratificó que a fines de l974, durante la presidencia de Isabel Martínez de Perón, fue detenido sin orden judicial por la policía de Gualeguaychú y que esa noche lo sacaron de la celda encapuchado.

"Me llevaron a un lugar cerca del río, donde me dieron una paliza brutal y me picanearon”, recordó.

Dijo que luego fue trasladado a Gendarmería y de ahí a la cárcel de Concepción del Uruguay, donde recibía la visita frecuente de su novia, con quien tenía planeado irse del país para iniciar una nueva vida.

Recalcó que durante su detención nunca le hicieron preguntas sobre las actividades de su novia. “Desde que me detuvieron hasta mi liberación no fui interrogado. Sólo me pegaban y torturaban, pero no me preguntaban nada”, añadió.

Rodera relató que luego fue trasladado en avión hasta el penal de Resistencia.

“Durante el vuelo recibimos un trato brutal", dijo al recordar que también en el penal chaqueño “las torturas eran aberrantes para los detenidos políticos”.

Dijo que recuperó la libertad a fines de 1977 y que, esposado, lo llevaron hasta el avión que lo condujo a Madrid.

No me dejaban bajar en las paradas intermedias. No pude dejar el asiento en ningún momento”, agregó.

Admitió que, por amigos, se enteró que su novia fue secuestrada mientras trabajaba en la administración del supermercado El Picaflor.

Con este relato coincidió la propietaria del local, Olga Alicia Vela, quien recordó que el 12 de agosto de 1976 tres personas armadas con ametralladoras y vestidas de civil ingresaron violentamente al negocio y preguntaron por Norma González.

"Yo me puse muy nerviosa y le dije a mi marido ¿vas a dejar que se la lleven así? Entonces el hombre que comandaba el grupo me apuntó con un arma y me dijo siéntese señora y cállese”, recordó la testigo.

Dijo que vio como subieron a Noni a un Falcon azul, y la sentaron en el asiento de atrás, con un desconocido de cada lado.

“Yo pensé que iba volver. Me pasé meses y meses esperando que volviera, pero nunca regresó", admitió la mujer.

Vela describió a la detenida-desaparecida como “una chica muy capaz, inteligente humilde y trabajadora".

Otra trabajadora del supermercado, Norma María Liliana Bogliacino, coincidió con Vela en que la detención de Noni González se realizó sin ningún tipo de orden judicial.

Estimó que los captores pertenecían a la Policía Federal y condenó el hecho porque "era una excelentísima chica".

"No tenía maldad para nada. Lo único que hizo fue ayudar a gente humilde. No tenían derecho de hacer lo que hicieron”, completó.