Revocan detención domiciliaria a represor que insulto a testigo
El Tribunal Oral Federal 2 (TOF2) de Jujuy, revocó esta noche la detención domiciliaria el represor Mariano Braga, quien profirió insultos a Adriana Arédez, al promediar esta tarde su declaración en la causa por la desaparición del ex intendente de Libertador General San Martín, Luis Arédez.
El TOF de Jujuy ordenó el traslado del imputado a la Unidad Carcelaria Federal 8 en esta ciudad, tras el pedido realizado por el abogado querellante de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos, Oscar Rodríguez, y la adhesión de fiscales y el resto de las querellas.
Braga, que además está imputado en el expediente de “Alvarez García, Julio Rolando” por violación de domicilio y privación ilegítima de la libertad en calidad de coautor y homicidio agravado por alevosía, se lo juzga como partícipe necesario en una de las cinco causas acumuladas.
A raíz del incidente en la sala y el dicho de Braga, el TOF corroboró la denuncia de Adriana Arédez con la declaración de los circunstanciales testigos, como el diputado provincial Miguel Ángel Tito (PJ), quien dijo que el imputado se refirió a la declarante como “vieja hija de p...”.
Otro tanto hicieron Rubén Adi y Juan Manuel Campos, quienes estaban sentados cerca del imputado.
A la audiencia de hoy asistió Emperatriz Márquez, hermana de Olga Márquez de Aredez, esposa de Luis, quien fuera intendente de Libertador San Martín detenido el 24 de marzo de 1976, con prisión en Jujuy y luego de siete meses llevado a la cárcel Modelo de La Plata.
Desde allí lo liberaron el 7 de 0ctubre de 1976, llegó a Jujuy el de marzo de 1977, pero el 13 de mayo de 1977 cuando retornaba a su hogar luego de trabajar en el Hospital de Fraile Pintado fue interceptado por tres personas y desde esa fecha permanece detenido desaparecido.
Emperatriz Márquez, hermana de Olga Arédez y cuñada de Luis, señaló a Télam que el juicio de lesa humanidad es un “hecho histórico luego de esperar 36 años”.
“Sabemos del empeño de toda la familia en esta búsqueda de la Memoria, Verdad y Justicia” y pidió “justicia, justicia y justicia por Luis Justicia, todos los desaparecidos en el país y por Olga, por su lucha”.
En tanto, Adriana Arédez responsabilizó a Carlos Pedro Blaquier y a todo el directorio del ingenio Ledesma por el secuestro y posterior desaparición en 1977 de su padre, el intendente de Libertador General San Martín Luis Arédez, cuando retornaba a su casa luego de trabajar en el Hospital de la localidad de Fraile Pintado.
Adriana relató que su madre, Olga Arédez, quien falleció en el año 2005, se había entrevistado con el ex gerente general de Ingenio Ledesma, Alberto Lemos, para saber sobre su marido y que éste le dijo: "su esposo nos hizo mucho daño a nosotros, no va a salir libre, va a quedar muchos años".
Dijo que cuando su madre preguntó a Mario Paz, gerente de Relaciones Públicas de Ledesma, éste le recomendó que "no se meta".
Adriana Arédez también contó que Paz le advirtió a Olga que tuviera cuidado porque podría "caer detenida".
El acceso de Olga Arédez a los directivos de Ledesma fue por pedido del desaparecido intendente, quien a través de cartas y mensajes que lograba sacar del penal, contó con la ayuda del contador de Ledesma, Rubén Abdala, cuya esposa Rosa la acompañó a las entrevistas.
Adriana contó al Tribunal Oral Federal 2 que estuvo casada con un sobrino de Mario Paz y que la noche del 24 de diciembre de 1974, durante una visita a su suegro Raúl Paz, hermano de Mario, había otros integrantes de la cúpula de la empresa y que ahí se llegó a decir: "nosotros hemos puesto mucho dinero para realizar un golpe de Estado".
Arédez sufrió una primera detención el 24 de marzo de 1976, y estuvo preso en el Servicio Penitenciario de Villa Gorriti en Jujuy, donde fue sometido a "simulacros de fusilamientos" junto a otros detenidos.
Cuando Adriana junto a su madre y a su otra hermana, Olga, lo fueron a ver "estaba todo golpeado con culatazos, con la ropa raída, el pantalón roto y agarrado con alambre una de las piernas".
Adriana Arédez identificó a Juan de la Cruz Kairúz, director técnico de fútbol en la actualidad y que entonces integraba el cuerpo técnico del C.A. Ledesma, patrocinado por la empresa, como el chofer de la camioneta que detuvo a su padre el 24 de marzo de 1976, según denunció Hugo Condorí, único sobreviviente de la dirigencia gremial de Ledesma.
Sin embargo dijo que Kairúz "ametralladora en mano" por lo menos cuatro veces allanó la vivienda de sus padres en Libertador, llevándose todo lo que había a su alcance, pero además ejercitaba persecuciones a toda la familia cuando salían a la calle.
Hoy Adriana Arédez pidió al Tribunal que el represor Mariano Braga se quite el pañuelo y las vendas que cubrían parte del rostro, lo mismo que unos anteojos negros, elementos que usa desde que se inició el juicio, a lo que accedió, tras lo cual la testigo dijo que después de 36 años volvía a verle el rostro.
En el marco del juicio en la causa "Arédez, Luis y Otros" también identificó como represor a Eduardo Bulgheroni y el ex interventor del Servicio Penitenciario, preso en Ezeiza, conectado por videoconferencia desde Ezeiza, Antonio Orlando Vargas.
La declarante describió también la oficina en el RIM 20 donde Bulgheroni las recibió, y les dijo que ellos (el Ejército) no tenían a su padre en el segundo secuestro.
Dijo que en la Conadep hay un testimonio que señala que Luis Aredez estuvo en el centro clandestino de Guerrero en las afueras de Jujuy, y fue visto donde era torturado.
Cientos de veces acudió su madre a distintos lugares para saber sobre su esposo tras el segundo secuestro, como el gobernador militar de aquel entonces, el general Fernando Vicente Urdapilleta y abogados del foro local que se negaban a presentar un habeas corpus por su padre.
En la primera parte de la audiencia de hoy prestó declaración un ex subjefe del Grupo de Artillería 5, Julio Enrique Bidone, en el marco de la causa "Julio Rolando Alvarez García" quien luego de negar que Braga hociera inteligencia para el Área 323 porque no "estaba capacitado", cuando le mostraron el legajo del imputado y figuraba como tal, dijo que había un error.
Los hizo por videoconferencia desde el Consejo de la Magistratura en Buenos Aires.
"Yo era jefe de las fuerzas de tareas en Tucumán", dijo Bidone en un momento de su declaración, por lo que el abogado Oscar Rodríguez de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, pidió su detención, al igual que el resto de los abogados querellantes, a lo que se sumó las contradicciones en las declaraciones.
Las actuaciones se harán llegar a las partes, también el Fiscal General Domingo Batule, para luego resolver.