La querella valoró el avance del juicio por el asesinato de Murias y Longueville
El Tribunal Oral Federal de La Rioja completó hoy la tercera audiencia en el juicio por el asesinato durante la última dictadura de los sacerdotes Carlos Murias y Gabriel Longueville, y anunció que el 2 de septiembre próximo comenzarán las testimoniales aportadas por las partes.
"Es importante que se haya podido realizar la audiencia pese a las maniobras dilatorias para impedirla", dijo a Télam el abogado Ramiro Fresneda, querellante por la Secretaría de Derechos Humanos (SDH) provincial, cuyo apartamiento del juicio pidió hoy la defensa de uno de los imputados.
Sin embargo querella y fiscalía rebatieron el planteo de ilegitimidad de la SDH para querellar, formulado por Juan Carlos Pagotto, defensor de Domingo Vera, ex comisario de la policía de Chamical y uno de los tres acusados por el homicidio de los curas de la diócesis del también asesinado obispo Enrique Angelelli.
El Tribunal resolverá más adelante sobre el pedido del defensor de Vega de apartar a la querella de la SDH.
Los otros dos represores imputados en la causa son Luciano Benjamín Menéndez, quien era jefe del III Cuerpo de Ejército, y Luis Estrella, a cargo de la base CELPA de la Fuerza Aérea en Chamical cuando se cometieron los crímenes investigados.
"Nosotros contestamos al planteo de Pagotto que el estado de derecho juzga, con todas las garantías procesales, a los represores del estado terrorista, y que la jurisprudencia y la doctrina avalan la actuación de la Secretaría de Derechos Humanos como querellante", resumió Fresneda.
El abogado destacó además "la importancia de este juicio para la provincia y el pueblo de La Rioja", que completó hoy su tercera audiencia.
Murias y Longueville fueron acribillados a tiros el 18 de julio de 1976, dos semanas antes del asesinato de Angelelli, enmascarado como accidente automovilístico cerca de la localidad de Chamical.
"Evaluamos positivamente la marcha del juicio, más allá del trabajo arduo y la paciencia oriental" requeridos para afrontar "la estrategia de la defensa, siempre orientada a dilatar y chicanear, porque el paso del tiempo compra impunidad para los imputados", señaló Fresneda.
La defensa de los acusados invocó motivos de salud, primero de Vera y este jueves de Menéndez, para frustrar o postergar las audiencias, explicó.
En los dos casos, la querella apeló a un perito de parte y el Tribunal estableció que ambos imputados estaban en condiciones de participar en el juicio.
"Ayer se perdió todo el día, cuando la defensa de Menéndez dijo que se veía impedido por motivos de salud. Nosotros partimos de que podía ser cierto que tuviera un problema de salud y volvimos a proponer un perito de parte", dijo Fresneda.
El Tribunal determinó, mediante exámenes realizados en un hospital público, que Menéndez estaba en condiciones de participar y el represor participó en la tarde de la audiencia por videoconferencia desde una sala del edificio de la Justicia Federal de La Rioja.