Merkel y Hollande se reúnen en Berlín para analizar la crisis griega

21/08/2012
Internacionales - Eurozona / Crisis Financiera
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El encuentro será el próximo jueves donde buscarán consensuar una salida a la crisis griega que agudiza la debilidad económica de la eurozona. Además evaluarán la situación en Siria y Medio Oriente

El futuro económico de Europa afrontará una nueva prueba el próximo jueves, cuando en Berlín se reúnan el presidente francés Francois Hollande y la canciller alemana Angela Merkel, quienes luego del impase por las vacaciones estivales europeas buscarán consensuar una salida a la crisis griega que agudiza la debilidad económica de la zona euro.

Además de buscar acercar sus posturas sobre la situación de Grecia, los jefes de Estado de las principales economías de la zona euro evaluarán la situación en Siria y Medio Oriente.

Hollande, quien el domingo regresó a París de sus modestas vacaciones en el sur de Francia, se reunió hoy con el primer ministro Jean-Marc Ayrault para discutir sobre la situación griega.

En estos momentos, numerosos medios de comunicación franceses se interrogan si se debe continuar ayudando o no a Grecia y califican a las próximas semanas como “decisivas” para el futuro de Grecia y el euro.

El presidente socialista francés, que la semana pasada cumplió 100 días en el poder, se dijo preocupado de los sacrificios que deben realizar los griegos para cumplir con las obligaciones que impone la Unión Europa (UE), por lo que propondría aligerar sus exigencias presupuestarias para evitar la explosión de la zona euro, según afirma el diario Le Figaro.

Una nueva ayuda a Grecia le costaría dinero a Francia -después de Alemania, el segundo país en aportar fondos a la UE- en momentos donde la propia economía gala se encuentra al borde de la recesión y se incrementan los problemas para cumplir con sus obligaciones europeas de reducir el déficit publico.

La reunión tendrá lugar pocos días después de que Grecia anunciara que necesitará una ayuda de 14 mil millones de euros, dos mil quinientos millones más de los previstos.

Sin embargo, el acercamiento entre las posturas de Francia y Alemania parece naufragar de antemano, dado que un portavoz del gobierno alemán remarcó ayer que “no hay que esperar grandes decisiones esenciales” del encuentro del jueves.

Por su parte, el ministro de Finanzas, Martin Kotthaus, afirmó el domingo que “no es posible de tirar el dinero en un barril sin fondo. Nosotros no podemos pensar en un nuevo plan de ayuda”.

La inflexibilidad alemana se debe a que Merkel afronta una opinión pública cada vez más hostil frente a la posibilidad de un nuevo plan de ayuda a Grecia.

Pese a su enorme popularidad, la canciller cuenta con un reducido margen de maniobra por el comienzo de la campaña de las elecciones legislativas del año próximo, donde sus aliados conservadores y ecologistas advirtieron que no apoyarán un nuevo plan para enderezar la economía griega.

Al margen de la reunión Hollande-Merkel, en la última semana se multiplicaron los encuentros diplomáticos europeos para evitar una posible salida de Grecia de la zona euro ya que debilitaría a la UE y situaría a España o Italia en el lugar que hoy ocupa el país heleno.

Asimismo, la reunión tendrá como objetivo acordar la puesta en marcha de las decisiones del Consejo europeo del 28 y 29 de junio pasado, donde se diseñó un plan para impulsar la economía de los 27 países de la UE por 120 mil millones de euros y se acordó el principio de un mecanismo que permita, bajo estrictas condiciones, recapitalizar directamente los bancos debilitados por la crisis.

En otro orden, los mandatarios dialogarán sobre la crisis en Siria y el posible contagio a los países vecinos.

El gobierno francés, que actualmente preside el Consejo de Seguridad de la ONU, se muestra favorable a una intervención militar en Siria similar a la realizada en Libia en 2011, mientras que en Alemania, Merkel rechaza cualquier tipo de intervención por, entre otros argumentos, la negativa de la mayor parte de los alemanes (59%).