Perdida en un mar de color verde
El gendarme que la encontró llevaba como todos los encargados de la búsqueda, una mochila muy pesada por la responsabilidad y la angustia al no encontrar un divino tesoro de tan sólo cinco añitos.
Lucila, de puro traviesa como todos los niños, se había perdido en un campo de maíz de Estación General Paz, localidad muy cerca de la ciudad de Córdoba, ubicada a la vera de la ruta 9 norte. La pesadilla duró 12 horas, se la encontró asustada pero bien y fue trasladada al Hospital Infantil de barrio Alta Córdoba, en donde recibió –horas después- el alta correspondiente.
Fue a buscar algunos choclos con otros niños y terminó por perderse, en un maizal de unas 300 hectáreas. El susto ya pasó, pero vale recordar y remarcar el cuidado especial que debemos tener los padres o tutores para con estas avecitas andariegas.