La esposa de Avelino Bazan pidió justicia para los 30.000 desaparecidos
Olga Graciela Ovalle de Bazán, esposa del emblemático dirigente sindical minero de El Aguilar Avelino Bazán, demandó hoy justicia para su "esposo y los 30.000 desaparecidos", al declarar en el marco del juicio de lesa humanidad que se llevan a cabo en Jujuy.
Sentada sobre una silla de ruedas, la esposa del dirigente desaparecido desde octubre de 1977 relató ante el Tribunal Oral Federal 2 las circunstancias de su primera detención el 29 de marzo de 1974, desde el Ministerio de Bienestar Social donde estaba trabajando, iniciando un peregrinaje para saber donde estaba.
Bazán, luego de permanecer en la cárcel del barrio Gorriti, donde fue interventor durante la dictadura el ex militar Antonio Orlando Vargas -principal imputado en la causa por el delito de partícipe necesario en 27 casos de privación de la libertad-, fue llevado en un avión hasta la unidad Penal 9 de La Plata junto a otros obreros mineros.
Fueron numerosas las personas detenidas, entre ellos los mineros de El Aguilar que vieron a Bazán, al que su esposa y con una de sus tres hijas visitaron por cinco minutos un 24 de diciembre de 1977, el día antes de Navidad.
Tras relatar el maltrato a su marido, con el que se comunicaba con mensajes escritos en papelitos, y a su propia familia, por parte del Jefe del Área 323, coronel Néstor Bulacios, dijo que desde La Plata fue puesto en libertad el 20 de julio de 1978.
Sin embargo poco tiempo estuvo de nuevo en Jujuy con su familia, que se sustentaba con un kiosco de golosinas, y justo un día antes que iban a tomar un crédito bancario para comprar un auto y trabajar de taxista, fue secuestrado por tres personas que salieron de un auto color azul y nunca más volvió a verlo.
Contó que el día que desapareció su marido, una persona que entró al kiosco le había preguntado por algunos nombres y luego de retirarse, una vecina le comentó que era de "investigaciones" y le dio el apellido de Castaño.
También mencionó al ex obispo José Miguel Medina, a quien pidió por su marido y le decía "quedate tranquila que todo se va a solucionar", pero después supo que era quien entregaba a la gente.
Dijo que Avelino Bazán ya no trabajaba en Mina Aguilar en la huelga conocida como el Aguilarazo, advirtiendo que en los pocos meses en que Avelino fue diputado provincial presentó el proyecto de creación de la Universidad de Jujuy "para los hijos de mineros".
Otro de los testigos de hoy fue Teófilo Zurita, jefe de sección de la minera en el pueblo de Tres Cruces, quien dijo que "nunca supo que hubo detenciones" en la Mina el 24 de marzo, a 50 kilómetros de su lugar de trabajo, y que esa fecha había movimiento de vehículos y no se enteró porque detuvieron a los sindicalistas.
Sin embargo Venancio Cárdenas, otro trabajador detenido el 24 de marzo del 76 fue contundente al señalar que Zurita "vio como trasladaban a los detenidos" porque en Tres Cruces él les entregaba los "vales de comida".
Recordó haber visto en la calle a Avelino Bazán antes del secuestro, y cuando se cruzó para saludarlo, este le dijo "no te comprometas, me están siguiendo, de ahí nunca más lo vi a Bazán", a quien definió como un dirigente honesto.
Los represores "querían que dijéramos que Bazán era subversivo y que nos estaba armando a todos para luchar contra no sé quién", finalizó.