Mañana comienza el juicio por el asesinato de sacerdotes en La Rioja

15/08/2012
Juicios que cambiarán el país - Juicios que Cambiarán el País
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Serán juzgados tres represores por el crímen contra los "mártires de Chamical", durante la última dictadura cívico-militar. Están acusados los represores Estrella, Vera y Menéndez

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Rioja juzgará desde mañana a tres represores acusados de los asesinatos de los sacerdotes Carlos Murias y Gabriel Longueville, conocidos como los "mártires de Chamical", durante la última dictadura cívico-militar.

En el proceso se ventilará la causa "Estrella, Luis Fernando y otros Homicidio Calificado Reiterado, Privación Ilegítima de la Libertad seguida de muerte y Tormentos en perjuicio de los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville".

Por este hecho están acusados el ex comodoro Luis Estrella, el ex titular del III Cuerpo de Ejército Luciano Benjamín Menéndez -que podría ser exceptuado por su estado de salud- y el ex comisario de Chamical Domingo Vera.

Los hechos ocurrieron el 18 de julio de 1976 cuando un grupo de hombres pertenecientes a la policía provincial buscó a los sacerdotes -quienes pertenecían a la orden del obispo Enrique Angelelli- en su lugar de residencia y luego, en las afueras de la ciudad de Chamical, terminó asesinándolos de varios disparos.

El tribunal que juzgará a los responsables de las muertes de los sacerdotes conocidos como los "mártires de Chamical" está integrado por el juez de Cámara José Camilo Quiroga Uriburu (presidente) y los jueces subrogantes Carlos Lascano y Jaime Díaz Gavier, de los TOF 1 y 2 de Córdoba, respectivamente.

Ante la inminencia del juicio, y a pedido de la fiscalía y de las querellas, el pasado lunes el Tribunal ordenó la detención de Vera y de Estrella, quienes se encuentran por primera vez presos en el Servicio Penitenciario Provincial.

El debate debió haber comenzado en marzo, pero fue postergado en diversas oportunidades por planteos presentados por la defensa de los represores Menéndez y Vera.

Murias, Longueville y un laico, Wenceslao Pedernera, acompañaban la misión pastoral del obispo Enrique Angelelli, asesinado también por la dictadura en un sospechoso accidente de tránsito.

Una semana después de las muertes de los sacerdotes, Pedernera, comprometido con la Iglesia y la asistencia a los más necesitados, apareció muerto brutalmente en Chilecito.

Murias era un sacerdote franciscano cordobés, del pueblo de San Carlos Minas, que se dedicó al trabajo comunitario en zonas carecientes. Al ser trasladado a La Rioja, trabajó codo a codo con Longueville, sacerdote francés que había llegado en 1970 a Corrientes, y dos años después se acercó a Angelelli para ejercer en Chamical su proclamada opción por los pobres.