El gobierno nacional efectivizó el pago de última cuota del Boden 2012

03/08/2012
Nacionales - Economía
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Se trata del bono creado en 2002 para compensar a los ahorristas afectados por el corralito y la pesificación asimétrica. Demandó al Estado una erogación total de U$S19.600 millones

El Gobierno nacional concretó hoy el pago de la última cuota del Boden 2012, el instrumento creado en el año 2002 para compensar a los ahorristas afectados por el corralito y la pesificación asimétrica y que demandó al Estado una erogación total de 19.600 millones de dólares, entre capital y intereses.

A primera hora de la mañana de hoy, el Ministerio de Economía y Finanzas impartió la orden para que se realice el pago de cerca de 2.207 millones de dólares correspondientes a la última cuota.

Para concretar el desembolso, el Banco Central entregó al Tesoro alrededor de 1.715 millones de dólares de sus reservas internacionales.

De esta forma, las reservas cerraron la semana con un saldo de 45.002 millones de dólares.

Durante la víspera, al encabezar un acto en la Bolsa de Comercio la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dijo que con el "histórico pago del Boden 2012" se cumple "un ciclo histórico" en Argentina, aunque advirtió que esta cuestión no debía ser tomada como un "festejo" sino como una oportunidad para "reflexionar" sobre los procesos de endeudamiento que afectaron al país a lo largo de sus historia.

El Boden 2012 es un bono en dólares que nació como la solución a la pesificación de los depósitos, tras la salida de la Convertibilidad a principios de 2002, a través del decreto 905/2002 que idearon por entonces el ex ministro de Economía Roberto Lavagna y su equipo económico, integrado por el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen; y el subsecretario, Leonardo Madcur.

El bono, pagadero en 8 cuotas con un plazo de 10 años, contemplaba un esquema equivalente a 1,4 pesos más CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia-Costo de Vida) por cada dólar depositado.

La primera cuota del Boden 2012 se pagó el 3 de agosto de 2005 y la octava, y última, se efectivizó durante la jornada de hoy.

El esquema contempló tres bonos iniciales, con vencimiento en el 2005 y 2007 para depósitos en cuentas a la vista y para plazos fijos de algunos casos considerados delicados, y al resto de los dueños de plazo fijo les ofreció el Boden 2012.

Tiempo después, en septiembre del 2002, se ajustó un nueva diferencia marginal con la emisión del Boden 2013, que fue entregado a quienes habían aceptado la pesificación antes de la aparición del decreto 905, y que apuntó a compensar la diferencia existente.

De este último bono, que vence en abril de 2013, queda un monto menor a pagar en comparación con el Boden 2012, de alrededor de 100 millones de dólares.

Al respecto, el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, sostuvo que con los anuncios presidenciales de ayer en la Bolsa de Comercio "se volvió a ratificar un modelo de economía al servicio del hombre".

"Cristina profundiza la filosofía conceptual de nuestro gobierno, que no es otra que la doctrina social de la Iglesia. Un Estado con un rol subsidiario y reparador, que se hace presente donde el mercado no llega", agregó.

Mientras, el diputado nacional por la provincia de Buenos Aires de Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella, destacó "el círculo virtuoso" creado por el modelo de crecimiento argentino que al mismo tiempo que anuncia cancelación de deuda, implementa un aumento a sus jubilados, cumpliendo también con su compromiso social.

"El anuncio de la cancelación de los Boden 2012 sin acceder al mercado de capitales esparte de la política desarrollada desde el 2003 de recuperación de la soberanía económica y crecimiento con inclusión social, apostando al mercado interno, al trabajo, al consumo popular y la producción como parte de un círculo virtuoso", dijo Sabbatella.

Pero, además, destacó el hecho de que al mismo tiempo que se confirmaba una vez más la política de desendeudamiento, se anunciara el aumento del 11,42 por ciento para los jubilados, "dejando atrás definitivamente el paradigma neoliberal que tanto daño le hizo a la Argentina, en 1976 y, luego, en la década de los noventa, para estallar en el 2001".

También se refirió a la necesidad de que, tal como lo indicó la Presidenta en su discurso, el sistema financiero destine parte de su masa crediticia a la producción, además del consumo, y en este sentido recordó que "la Carta Orgánica del Banco Central, tras la reforma, les da las herramientas para que puedan hacerlo".

El diputado de Nuevo Encuentro también hizo mención a los tenedores de bonos que, según dijo, son los mismos que generaron desánimo entre los argentinos para "hacer negocio".

"Muchas de las consultoras del establishment, junto con el aparato comunicacional monopólico, generaron desánimo en la gente diciendo que Argentina no iba a pagar los Boden 2012, para hacer negocios extraordinarios con ellos", consideró Sabbatella.

También el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, se refirió al tema y consideró que la cancelación de la deuda constituye "un hito que revela el avance de la Argentina y la fortaleza de la evolución de su economía", y aseguró que el país se encamina hacia "un nuevo ciclo".

"Vamos por un nuevo ciclo en la Argentina y estamos ante una gran lección de la historia para las generaciones futuras de gobernantes", afirmó el gobernador entrerriano, quien elogió la política de desendeudamiento iniciada por el ex presidente Néstor Kirchnery continuada luego por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

En este sentido, sostuvo que esa política, sumada al desarrollo del mercado interno, son las "claves" para "enfrentar el futuro con enorme optimismo y con una salida a la vista".

En esta línea, entendió que el país "se prepara para dar un salto cualitativo" y sostuvo que nunca se encontró ante "una situación semejante" que desafía a "aprovechar el ciclo de reversión de la crisis que vendrá inexorablemente".

"Lo habitual en la Argentina era la bicicleta financiera y patear para adelante las deudas y compromisos, más en este caso, ya que este gobierno no las contrajo sino que las heredó", remarcó el gobernador.

También las entidades nucleadas en la Confederación General Empresaria (CGERA) manifestaron que la cancelación del Boden demuestra a "sólida convicción del Gobierno de sostener la independencia económica, que dará confianza y permitirá mayores inversiones".

Marcelo Fernández, presidente de la entidad, dijo hoy a Télam que "la confianza justamente se construye con independencia económica que permite tomar decisiones soberanas, sin cuestionamientos ajenos al interés nacional".

Y agregó: “Para las PyMEs la confianza se inspira en el cumplimiento de obligaciones, y la posibilidad de sepultar la trágica década de los 90´, donde las fábricas cerraban sus persianas".

Fernández definió al desendeudamiento como una "verdadera política de Estado", y en el mismo sentido se pronunció Daniel Donikián, presidente de la Cámara Industrial de las Manufacturas del Cuero (CIMA), quien declaró que además “garantiza la posibilidad de afianzar el modelo y lograr un pleno desarrollo pyme".

Pedro Bergaglio, presidente de la Cámara del Sweater y Vicepresidente de la CGERA, manifestó que “el cumplimiento de una deuda de otrora de la cual se ha hecho cargo la actual administración nacional, es una clara señal para los centros financieros internacionales de que nuestro país merece volver a reinsertarse en su consideración, lo que representa un claro incentivo para la inversión extranjera y nacional”.

En tanto Daniel Rosato, presidente de la Unión Industrial de Berazategui, expresó que “el cumplimiento no sólo habla bien del gobierno sino también del país, lo que trae más confianza pensando en el futuro”.

La Confederación General Empresaria de la República Argentina reúne Cámaras, Federaciones, Asociaciones, Uniones y empresas adheridas.