Se reiniciaron las audiencias en la mega causa Harguindeguy
Abogados laboralistas relataron hoy la represión que sufrió ese sector profesional durante la última dictadura en Entre Ríos, al declarar como testigos en la primera audiencia de la mega causa Harguindeguy tras el receso invernal.
El laboralista Enrique Zapata dijo que fue ilegalmente detenido por represores en la madrugada del 24 de marzo de 1976 y que lo trasladaron primero a una unidad militar y luego a la cárcel de Gualeguaychú, donde vio a personas "muy golpeadas y sangrantes".
En la prisión, Zapata se encontró con su socio de estudio, Héctor Rodríguez, quien también declaró hoy en el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en las ciudades entrerrianas de Concordia, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú.
Después de ser capturado por represores del Ejército, la Gendarmería y la Policía provincial, que irrumpieron violentamente en su domicilio en Gualeguaychú, Zapata fue trasladado al Escuadrón de Exploración de Caballería Blindada II, de esa ciudad, entonces a cargo del teniente coronel Juan Miguel Valentino.
Una semana después, narró el testigo, fue llevado a la Unidad Penal Nº 2, donde fue alojado en el pabellón de presos políticos.
A los pocos días de estar detenido en esa cárcel, al ser llevado al baño, se encontró con Héctor Rodríguez.
"Conversamos muy brevemente y llegamos a la conclusión de que habíamos sido detenidos simultáneamente", evocó.
Zapata dijo además que su familia desistió de presentar un habeas corpus en su favor para evitar represalias. "Me podían desaparecer", expresó.
En cuanto a Héctor Rodríguez, ex presidente del Partido Justicialista en Gualeguaychú, coincidió con su socio en que fueron detenidos por su actuación en el peronismo y por su trabajo como abogados laboralistas.
El testigo definió como "brutal" al operativo en el que fue detenido en su domicilio el día del golpe de estado de 1976.
Rodríguez pasó por los mismos centros de detención que Zapata en Entre Ríos y finalmente fue trasladado a la cárcel de Coronda, en Santa Fe, donde completó cuatro años de reclusión ilegal, señaló.
Para llevarlo en 1978 a Coronda, lo encapucharon y subieron junto a otros presos políticos a un avión Hércules que los esperaba en el aeródromo de Gualeguaychú.
"Nos pusieron boca abajo, nos encadenaron y los militares nos caminaban arriba, mientras nos decían que iban a abrir las compuertas. No sabíamos si nos iban a tirar al mar o a dónde nos llevaban", recordó.
El genocida Albano Harguindeguy es el principal imputado en este juicio, que investiga la desaparición de cuatro personas y la detención ilegal y torturas sufridas por otros 30 militantes políticos y sociales en Entre Ríos.
El represor que fue ministro del Interior de la dictadura sigue el desarrollo del juicio mediante videoconferencia desde el Consejo de la Magistratura de la ciudad de Buenos Aires.