Testigo brindó declaración desde su casa sobre la desaparición de un concejal
El Tribunal Oral Federal se constituyó hoy en la casa de un médico que brindó su testimonio sobre la desaparición del ex concejal justicialista Emilio Alberto Abdala, detenido a fines de 1975 en la Casa de Gobierno de Santiago del Estero, durante la tercera gestión de Carlos Juárez.
Se trata de Luis Alberto Jaime, quien por padecer una enfermedad se vio obligado a ofrecer su testimonio en su casa de Independencia al 2300 de la capital santiagueña.
Jaime fue quien acompañó al edil "Chongo" Abdala, el 3 de diciembre de 1975, en respuesta a una citación realizada por el entonces ministro de Gobierno, Robín Zaiek, ya fallecido.
De acuerdo a la instrucción judicial, durante la entrevista entre Abdala, Zaiek y Jaime, también se encontraban presentes Musa Azar y Miguel Tomás Garbi, jefe y subjefe de la llamada “SIDE santiagueña”.
En la reunión en la Casa de Gobierno de Santiago del Estero, el funcionario le reclamó al concejal que el Ejército lo acusaba de tener relaciones con “subversivos”.
De las investigaciones, se desprende que una vez concluido el encuentro, el entonces concejal por la Juventud Peronista de la localidad de Clodomira, a 30 kilómetros de la capital santiagueña, fue trasladado al Departamento de Informaciones Provincial (DIP) que dirigía Musa Azar.
En esa dependencia, Abdala fue torturado, golpeado y más tarde entregado al teniente coronel Correa Aldana, el mayor Blanco y el teniente primero Jorge D`Amico, en la sede del Batallón de Ingenieros de Combate 141 con asiento en la capital provincial.
Distintos testigos, aseguran que Abdala, de 41 años, fue nuevamente torturado en el Ejército y a los pocos días, D`Amico, uno de los acusados en el juicio oral, le comunicó al ministro Zaiek que el edil había fugado.
En una de las audiencias del juicio oral que se desarrolla en los Tribunales de Santiago del Estero, el ex subjefe de la DIP, Garbi, declaró que el concejal “fue entregado al Ejército en el mismo despacho del ministro Zaiek” y que junto a Musa Azar, acompañaron “al vehículo que trasladó a Abdala” al Batallón 141.
Por aquella época, Musa Azar y un centenar de efectivos policiales realizaban tareas de espionaje durante el gobierno constitucional del ex cinco veces gobernador Carlos Juárez.
Antes del golpe militar de 1976 desaparecieron alrededor de 10 personas, en su mayoría opositoras a la gestión de Juárez.