Lavarse las Manos

29/10/2009
Provinciales - Medio Ambiente
alternative
El consumo de agua no bajó en toda la provincia, pese que está decretada la alerta
La alerta amarilla en las cuencas del San Roque y Los Molinos, declarada hace más de tres meses por el Gobierno provincial, tenía por objetivo tomar medidas para evitar una catástrofe hídrica. Pero también fue un llamado de atención a los cordobeses para que restringieran el consumo de agua.

El primer objetivo parece cumplirse. Desde la Subsecretaría de Recursos Hídricos de Córdoba explicaron que la situación es preocupante pero no crítica. En el estado actual, el agua está asegurada hasta diciembre, aunque las lluvias de mediados de noviembre aliviarían la situación.

Sin embargo, el segundo objetivo, bajar el consumo, no se cumplió. Antes de la alerta, en junio, cada cordobés consumió 317 litros por día. En julio, 308.

La alerta amarilla fue decretada el 24 de julio pasado por la Provincia. En los meses siguientes las cifras no bajaron. En agosto el consumo llegó a 321 litros y en setiembre, a 315. Estas cifras están 100 litros por encima de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud como ideal.

El consumo en Río Ceballos, Unquillo y Mendiolaza se acerca más a lo que recomienda la OMS. Varía entre los 200 y 220 litros por persona y por día, aunque en verano aumenta por el llenado de piletas.

En este sector, intendentes y cooperativas señalan que la crisis ya no se debe a una mala conducta de consumo, sino que es un problema estructural.

Villa Carlos Paz decretó esta semana la alerta roja debido a que el fin de semana pasado el consumo llegó a los 350 litros por persona por día.

La alerta roja permite restringir los usos que no tengan que ver estrictamente con el consumo y hasta interrumpir el suministro. Este fin de semana habría cortes programados, según indicó la cooperativa.

En el siglo XXI incontables son las personas que no se imaginan lo que significa vivir sin agua de red, ni siquiera toman conciencia de que es un recurso no renovable, y que nos estamos acercando al comienzo de su fin.

Tal vez sea esta la razón por la cual los cordobeses en este caso se lavan las manos: no toman conciencia de lo importante que es cuidarla y la derrochan.