Romano, El Reclutador

29/10/2009
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Calderón dijo que lo reclutó el ex jefe de operaciones de la D2. Dijo que el “Chalet” dependía de Menéndez y que Yanicelli le dijo que lo iba a cepillar si seguía anotando las cosas
Calderón  dijo que cuando estaba en la escuela de policía, el subcomisario Pedro Américo Romano jefe de operaciones de la D2 llegó buscando personal pero con una característica especial: Que fueran hijos o hermanos de policías.  

Como reunía esa condición al tener a su padre como miembro de la fuerza de seguridad, Romano lo llevó junto a otros quince recién egresados al Departamento de Informaciones donde primero fue asignado al destacamento de pilar donde realizaba controles camineros de ruta y después fue trasladado al “Chalet”. 

Este lugar que funcionó como centro clandestino de exterminio durante la última dictadura militar, dependía directamente de Luciano Benjamín Menéndez y en un principio los policías asignados para hacer guardia en el “Chalet” fueron llevados hasta allí con la excusa de custodiar el paredón del dique San Roque. 

“En la hidráulica estábamos por orden policial porque tenían miedo que dinamitaran el dique san roque, pero nunca fue para eso” dijo Calderón y agregó que “esa casa dependía del área 311 de Menéndez, Romano nos dijo que pertenecíamos ahí”. 

Especificó que su función en este lugar fue siempre hacer guardia y que los policías que golpeaban, torturaban y asesinaban a los detenidos nunca se mezclaban con ellos. Calderón describió además que se realizaban interrogatorios donde se aplicaban golpes “salvajes, trompadas y patadas”.

Durante el tiempo que se desempeñó en este área de la policía tenía miedo de hablar pero siempre sintió la necesidad de hacerlo, por lo que comenzó a anotar lo que veía y los nombres de quienes pasaban por ahí. 

“Yo anotaba todo en un cuaderno los nombre que me acordaba y casi me descubren, (Carlos) Yanicelli me dijo que me iban a cepillar si seguía escribiendo” dijo el ex policia. 

Y agregó: “He tenido noches terribles, malas. Muchas veces me levantaba y llamaba a mis compañeros y les decía que veía gente que caminaba. Tenés cargo de conciencia, me decían. Lo que pasa es que quería hablar y no podía porque iban a matar a mi familia”. 

Llegando al final de su declaración Calderón relató el caso de Miguel Ángel Montero que fue incinerado por policías de la D2 en las orillas del dique San Roque luego de hacerle cavar su propia tumba. 

“Lo torturaron lo mataron, lo quemaron y lo dejaron a la orilla del lago y el agua lo saco, yo lo vi cuando le hicieron cavar el pozo, lo hicieron meter al pozo y como no entraba le echaron nafta y lo quemaron” dijo Calderón. 

Después agregó  que tiempo después mientras ya se encontraba detenido, una lancha que andaba dando vueltas sacó el cuerpo del lago. 

“He visto a muchos detenidos y he visto muchas cosas, cosas que la mente humana no puede creer lo que se vivio, que la gente no valiera nada que fuera nada, nada. Me entristece y a veces no quiero contar, la gente cree que lo he sacado de una novela” concluyó Calderón.