La Pregunta Final

28/10/2009
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Agresta, jefe de Comunicaciones se contradijo al final de la audiencia por la existencia de un pedido de captura en contra de Ricardo Albareda en 1979, que debió pasar por sus manos

La audiencia de hoy concluyó con el testimonio del ex jefe de Comunicaciones de la Policía durante la dictadura militar, Francisco Agresta, dependencia en donde se desempeñaba el desaparecido y dos de sus hermanos. 

Luego de manifestar durante toda la audiencia que Ricardo Fermín Albareda era su mejor hombre en Comunicaciones, que era un amigo, que era un honor haber trabajado con él, Agresta se mostró contrariado confundido ante la última pregunta que hizo el abogado querellante Claudio Orosz. 

El ex director de comunicaciones ya había aseverado que esta dependencia de la policía provincial era la encargada de transmitir por radiograma todos los pedidos de captura a todas las dependencias policiales del territorio cordobés. 

Cuando ya concluía la audiencia, después de que los abogados defensores habían terminado de interrogarlo, Orosz pidió la palabra y le preguntó, ya que era el responsable de “radiar” los pedidos de captura, si tenía conocimiento de que existían dos en contra de Ricardo Albareda, uno del año 1979 y otro de 1980. 

Por primera vez en toda la audiencia Agresta se mostró contrariado  y dijo desconocer esto aunque afirmó que de existir este pedido de captura debió haber pasado por sus manos, a la vez que negó que alguien en Comunicaciones se lo pudiera haber ocultado. 

Para constatar la existencia de este documento se le mostró el legajo donde figuraba en un boletín oficial de la policía de Córdoba el pedido de captura contra Albareda del año 1979 por lo que la respuesta a la última pregunta cambió radicalmente. 

Estos pedidos de captura se pudieron haber girado a las regionales”, dijo Agresta, modificando la estructura argumentativa que había sostenido durante toda su declaración dejando en evidencia algunas contradicciones acerca del verdadero funcionamiento de Comunicaciones durante la dictadura militar y su conocimiento acerca de lo que le sucedió a “su amigo” Albareda. 

En otro tramo de su declaración Agresta dijo que "además de ser un subalterno de gran capacidad era un gran amigo" y detalló que cuando le comunicaron sobre la ausencia recibió una llamada telefónica que le advertía que "no" lo buscaran porque "era un subversivo", por lo tanto que dedujera el final. 

Luego de la desaparición "hicimos búsquedas sin tener conocimientos estratégicos de lo que hacíamos porque nosotros teníamos una formación y una tarea estrictamente técnica, pero lo hacíamos porque en comunicaciones éramos como una familia", añadió. 

Finalmente Agresta dijo que se había instalado una especie de "psicosis" y "teníamos miedo" cuando desapareció Albareda porque en estos casos actuaba la D2 y "se sabía (en el ambiente policial y social) que la D2 se encargaba de detener a los subversivos", con el cual concluyó la audiencia y pasó a cuarto intermedio hasta mañana. 

Por el secuestro, tortura y homicidio de Albareda están imputados Menéndez (82); el coronel retirado y entonces jefe de la policía cordobesa, Rodolfo Campos (81); el comisario retirado, Armando Cejas (70) y el comisario retirado, Hugo Britos (69). 

Los delitos que se les imputan son el de 'privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos agravados y homicidio agravado'. 

En esta misma causa está imputado el suboficial mayor de la policía, Luis Flores (70), por el delito de 'privación ilegítima de la libertad'. 

En las otras dos causas, denominadas 'Morales y Moyano' –en este juicio se juzgan tres causas acumuladas- están imputados Menéndez y el suoboficial, Miguel Angel Gómez (62). 

En el caso Morales la calificación para ambos es por 'lesiones graves y tormentos agravados', mientras que en el expediente Moyano la imputación es 'privación ilegítima de la libertad y tormentos'.