Bonafini ratificó la denuncia por amenazas y Lijo ordenó medidas de prueba

27/07/2012
Judiciales - Justicia / Caso Schoklender
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Se entrevistó con el magistrado otorgándole los nombres de testigos que habrían visto a Schoklender en inmediaciones de la Fundación Madres de Plaza de Mayo tras ser excarcelado

La titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, ratificó hoy las acusaciones por supuestas "amenazas e intimidación" contra el ex apoderado de su Fundación, Sergio Schoklender, ante el juez federal Ariel Lijo, quien ordenó medidas de prueba para determinar los llamados recibidos por los teléfonos de la Fundación y citó testigos aportados por la denunciante.

Bonafini se entrevistó por diez minutos con el magistrado, dio una declaración ratificando la denuncia presentada ayer y agregó  los nombres de testigos que habrían visto a Schoklender en inmediaciones de la Fundación Madres de Plaza de Mayo tras ser excarcelado, quienes ya fueron citados para la próxima semana, informaron a Télam fuentes judiciales.

Paralelamente, el magistrado ordenó medidas de prueba sobre los teléfonos de la Fundación, donde según denunció Bonafini, ella recibió llamados intimidantes provenientes de Schoklender despúes de las 18.

Poco antes de la llegada de Bonafini a los tribunales, el imputado en la causa por millonaria defraudación con fondos públicos destinados a la construcción de viviendas sociales se presentó en el juzgado para aportar un escrito donde negó las acusaciones, dijo haber estado en la localidad bonaerense de Pilar el día en que según la denuncia fue visto en un bar cercano a la Fundación, y aportó su número de teléfono móvil para que sea investigado.

A la salida ambos se cruzaron y se miraron sin dirigirse la palabra, precisaron las fuentes.

La causa seguirá tramitándose en el juzgado de María Servini de Cubría, a cargo de Lijo hasta principios de agosto, cuando la magistrada retorne de una licencia.

"Ya estoy en libertad y no descansarán", consignó la denuncia sobre el contenido de uno de los llamados que habría recibido Bonafini provenientes de Schoklender, excarcelado por decisión de la Cámara Federal porteña en la causa a cargo del juez federal Norberto Oyarbide, que investiga lavado de dinero y defraudación con fondos destinados al programa "Sueños Compartidos" para la construcción de viviendas sociales.

El fiscal federal Carlos Stornelli requirió ayer a favor de impulsar la investigación y la semana próxima se analizará si se aplican medidas relativas a la seguridad de Bonafini.

"Desde que el imputado obtuviera el beneficio de la excarcelación y recuperara su libertad, vengo recibiendo llamadas telefónicas en mi teléfono celular y/o en el teléfono de línea directa de mi oficina en la Asociación, donde se escuchan risas, zumbidos, extraños ruidos, y una voz poco audible", detalló la denuncia hecha ayer y ratificada por Bonafini, quien manifestó tener "miedo" ante el juez.

Bonafini se refirió a Schoklender como un "trastornado" y aseguró que se lo "ha visto deambulando frente a la sede de la Asociación, observando desafiante el interior" y que martes y miércoles pasados se lo vio en un bar donde en voz alta preguntaba si alguien sabía de un departamento en alquiler en la zona.

"La cercanía sin justificación del siniestro personaje despierta en las integrantes de la Asociación angustia, ansiedad, inseguridad y temor", sostuvo la titular de Madres.