Gustavo Peyeró, el Espía

28/10/2009
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
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Juan Albareda, hermano del policía desaparecido relató como durante dos años este hombre lo investigó siguiéndolo a “sol y a sombra”
Arnaldo Juan Albareda el primer testigo en el juicio a Luciano Benjamín Menéndez y otros cinco represores, integrantes de la D2, arrojó un dato escalofriante: durante dos años compartió su vida personal y profesional con un integrante nuevo en la policía, Gustavo Peyeró, un infiltrado.

“Pasado el tiempo me dí cuenta que me estaba investigando, me seguía a sol y sombra” sostuvo Albareda, hermano de Ricardo Fermín, desaparecido en 1979.

Peyró llegó  a la Dirección de Comunicaciones de la Policía de Córdoba donde trabajaban los tres hermanos Albareda y se hizo muy amigo de Juan Albareda; tanto, que ambos como no habían terminado el secundario, decidieron finalizar sus estudios juntos.

Además el hermano del policía desaparecido relató que compartía su vida familiar y personal con Peyeró con quien ademas salían de “juerga” poniendo de manifiesto de esta forma el estrecho lazo que habían forjado.

Pero luego de que el 25 de Septiembre de 1979 desapareció su hermano Ricardo no volvió  a ver “nunca más” a Peyeró. Ante su ausencia en el lugar de trabajo que compartían habitualmente, Juan pensó en un primer momento que lo habían trasladado a otra jurisdicción, ya que era muy común en esa época.

“Pensé que le habían dado el pase, en aquella época eran muy comunes fuera de la jurisdicción”, dijo Albareda.

Pero ante el desconocimiento de sus pares acerca del verdadero destino de Peyreó, decidió ir a buscarlo hasta la casa de San Vicente donde residía y donde ya había estado con anterioridad, pero no encontró a nadie.

Además Juan, hermano de Ricardo relató que con Peyeró hablaban de todo y que posiblemente se hayan referido a su hermano pero nunca estuvieron los tres juntos.

Aquí, Juan Albareda aclaró que su hermano era muy instruido por lo que los temas que se tocaban entre ellos eran solo referidos a la familia porque “el tenia otro lenguaje que Peyró y yo no teníamos”.

Por último Albareda relató que el director de comunicaciones de ese momento Francisco Alejandro Agresta, luego de que desapareciera Ricardo y de que no se supiera más de Peyeró le manifestó que le habían “metido” un infiltrado.

“El director me dijo: Que tonto que fui, me metieron un policía para investigarlos” sostuvo Albareda.

A raíz de estas declaraciones que introdujeron a Peyró por primera vez en este juicio, el abogado querellante Claudio Orosz solicitó al Tribunal que se pida el legajo de este policía.