España suma dificultades presionada por los mercados
El anuncio de que la comunidad de Cataluña solicitará su rescate al Estado central español añadió hoy más tensión a los mercados, que mantuvieron su asedio sobre la deuda pública de España a límites insostenibles y que empujan al país a un inminente rescate total, que el gobierno estaría negociando en forma de “crédito blando”.
El riesgo país, diferencial entre el bono español a diez años y el alemán al mismo plazo, volvió a repuntar y cerró al límite de los 640 puntos (639), mientras la rentabilidad de este bono marcó un nuevo récord desde la creación del euro al cotizar a un 7,63%.
La rentabilidad de los bonos a tres y cinco años también se encuentra por encima de la barrera fatídica del 7%, otro requisito que alimenta la hipótesis de la inminente intervención de la economía española, según los analistas.
De poco sirvió la decisión adoptada ayer por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España de prohibir las posiciones especulativas a corto plazo, ya que la bolsa de Madrid perdió hoy un 3,58%, liderando las caídas de las bolsas europeas, y su principal indicador, el Ibex 35, se situó en su nivel más bajo desde abril de 2003, con 5.956 puntos.
El ministro de Economía español, Luis De Guindos, rechazó que España, cuarta economía de la zona euro, vaya a necesitar un rescate, mientras Bruselas sostuvo que ya se dieron “pasos significativos” para ayudar al país y negó que se vayan a adoptar nuevas medidas.
Ante las persistentes dudas y en pleno incremento de la tensión financiera, de Guindos viajó a Berlín para reunirse con el ministro de finanzas alemán, Wolfgan Schäuble, en una cita clave, ya que a España se le acaba el tiempo y necesita convencer a Alemania de que el Banco Central Europeo (BCE) tiene que intervenir comprando deuda para ganar tiempo.
España, Italia y Francia exigieron hoy durante una reunión de ministros de Asuntos Europeos de la Unión Europea (UE) celebrada en Bruselas, la aplicación "inmediata" de los acuerdos alcanzados en la cumbre de finales de junio.
Entre los mismos figuran la recapitalización directa de los bancos y la compra de deuda pública por parte del fondo de rescate en condiciones más flexibles, de acuerdo con un comunicado publicado por el Ministerio de Exteriores español.
Sin embargo, debido a la negativa del BCE a intervenir, De Guindos estaría negociando la opción de que Europa conceda a España una línea de crédito temporal, es decir un “rescate total blando” para afrontar el vencimiento de deuda de octubre de cerca de 28.000 millones de euros, e incluso para financiar a las comunidades autónomas con problemas, según afirma la prensa económica española.
Si persiste la presión sobre los bonos españoles, el Tesoro español puede perder acceso a los mercados y el gobierno no podrá afrontar los vencimientos de deuda de este año, con lo que no tendría más remedio que declarar el “default”.
Esta alternativa es tan extrema y supone una ruptura tan considerable con la estrategia que siguió Europa durante esta crisis soberana, que el gobierno de Rajoy puede jugar esa baza como herramienta de presión, dice el diario El Economista.
España parece avanzar hacia el precipicio y el anuncio de que Cataluña, una de las regiones históricamente más ricas del país y actualmente con la mayor deuda de España (42.000 millones de euros), necesita ayuda financiera a pesar de haber estado a la “vanguardia” de los ajustes volvió a encender todas las alarmas. También Aragón manifestó hoy su intención de adherirse al fondo de financiación.
Cataluña es la tercera autonomía, detrás de la Comunidad Valenciana y Murcia, en solicitar ayuda –no lo hizo oficialmente- al fondo de rescate de 18.000 millones de euros, creado recientemente por el gobierno de Mariano Rajoy para asistir a los gobiernos regionales que no consiguen financiarse en los mercados y que acumulan deudas asfixiantes.
La decisión del gobierno conservador del nacionalista Artur Mas fue confirmada por el portavoz Francesc Homs después de que el consejero de Economía de Cataluña, Andreu Mas Colell, adelantó la noticia en entrevista con la BBC.
En la jornada de hoy, la deuda española tuvo un breve respiro luego de que la agencia de calificaciones Moody´s puso la deuda alemana en perspectiva negativa, pero la tensión regreso poco después de que el Tesoro Público logró colocar más letras de las previstas (3.050 millones) al más corto plazo (tres y seis meses), aunque se vio obligado a pagar un interés más alto.