No me Nombres
El imputado José Arnoldo López ayer hizo uso de la palabra para intentar probar su inocencia en los hechos que se le acusan e impugnó la declaración de un testigo durante la segunda jornada de la causa “Bruno Laborda” en la Cámara Federal de Apelaciones.
López intentó aclarar que el seudónimo que utilizó durante la dictadura militar como espía, se lo dieron después de su supuesta participación en los delitos de privación ilegítima de la libertad, tormentos agravados y homicidio que se le imputan en esta causa.
Asimismo impugnó la declaración de quien había analizado los legajos durante la instrucción, porque consideró que éste no contaba con la idoneidad necesaria para interpretar estos documentos.
El represor conocido como “Chubi” López aseguró que “es inexacto de toda inexactitud que en la oportunidad de haberse concretado estos supuestos hechos, supuestamente (he) participado yo, haya ostentado el seudónimo de Ángel Javier Lozano”.
En este sentido Chubi explicó que el seudónimo le es impuesto a través de la Jefatura II de Inteligencia del Estado Mayor del Ejército “con fecha el 1º de Julio de 1977”, tal como figura en su legajo “que lo tengo aquí en mi poder sr. Presidente, que si me permite se lo puedo acercar”.
Acto seguido y tras la autorización del presidente del Tribunal, Ignacio María Vélez Funes, el represor se acercó al estrado para entregar la fotocopia de su legajo. Luego el juez aclaró que dicho documento “quedó reservado a los fines del cotejo. Esto no significa que lo estamos incorporando como prueba, estamos verificando lo que usted está manifestando”.
Asimismo López tras resaltar que “hay algunas inexactitudes en cuanto a menciones específicas de detalles de los legajos personales, detalle que hacen al agravamiento de la situación procesal mía”, impugnó la declaración del Teniente Coronel Violato.
“El Teniente Coronel Violato, al no ser un oficial del Cuerpo Comando no podía y no tenía la idoneidad necesaria para interpretar mi legajo que está directamente vinculado con la actividad de inteligencia”, manifestó el Chubi.
Al respecto el represor indicó que “el Teniente Violato no es egresado del Colegio Militar, es asimilado, es del escalafón complementario que corresponde al escalafón seguridad y servicios. No tiene la preparación en el ámbito militar como tiene un señor oficial del Cuerpo de Comando en los aspectos de la organización, de lo formal y en el manejo de las leyes”.
Además López sentenció que “no estuve nunca en la tercera sección de Operaciones Especiales. Lo que sí dice mi legajo es que cumplí tareas adicionales”; al tiempo que aclaró que “el vocablo adicionalidad no significa permanencia y no significa que esté directamente cumpliendo tareas permanentes en la sección”.
El represor también se quejó respecto a que “en todas las causas que se vienen llevando adelante, es un cortado y pegado en cuanto a las formas de imputación con concebir de los errores”.
“No se ha probado nunca mi participación directa e indirecta en los hechos; no se me ha fijado de forma alguna ni ubicado en el lugar, no se me ha mencionado dentro de los requerimientos de instrucción fiscal asistiendo de manera alguna a la concreción de los hechos, haciendo algún aporte material para que se concretaran; no se me ha colocado en observación, vigilancia, no se me ha colocado colaborando de ninguna manera en los hechos”, reclamó López.