Desarme
Más de 31 mil armas de fuego serán destruidas el sábado en el marco del Plan Nacional de Desarme Voluntario que lleva adelante el ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos para promover el desarme de la sociedad civil, un objetivo clave en la prevención de la violencia.
En tanto, el Registro Nacional de Armas (Renar) sigue alentando a la población a deshacerse de este tipo de elementos, que representan un riesgo para quien los porta y para terceros, y pone a su disposición 16 puestos fijos de recepción y puestos móviles que pueden ser solicitados por los municipios y por las organizaciones no gubernamentales.
El procedimiento del próximo día 31 tendrá lugar en una planta siderúrgica ubicada en Ruta 12 Km 2,3 (2804), en localidad de Campana, provincia de Buenos Aires, según se informó en un comunicado.
Allí se procederá, primero, a la trituración de las armas, para completar la operación con la fundición del material en un horno de alta temperatura.
Las más de 31 mil armas que serán destruidas completarán la eliminación de un lote de más de 104 mil dispositivos que fueron recolectados por el Renar en la primera etapa del Programa Nacional de Entrega de Armas de Fuego, creado por la ley 26.216.
Esa norma permite la entrega voluntaria y anónima de armas de fuego y municiones a cambio de un incentivo económico que va de los 100 a los 450 pesos.
Concretamente, desde el 10 de julio de 2007 fueron recuperadas, en los distintos centros de recepción de todo el país, 104.782 armas de fuego, lo que arroja un promedio de 291 por día.
Tras su recepción en los puestos fijos y móviles del Renar, las armas son inutilizadas por personal especializado y, en un procedimiento posterior -como el que se llevará a cabo el próximo sábado-, se las destruye completamente.
En los tres operativos llevados a cabo hasta el momento, fueron destruidos 73.111 dispositivos. Los revólveres calibre 22, 32 y 38 milímetros y las pistolas 22 y 9 milímetros fueron las de mayor volumen de entrega por parte de la comunidad.
El titular del Renar, Andrés Meiszner, informó que "el 50 por ciento de las armas entregadas no estaba registrado y provenía de casas de familia. En su mayoría, las personas que respondieron a la iniciativa son mayores de edad, sobre todo mujeres que heredaron las armas de sus esposos".
Y remarcó: "Es fundamental concientizar e informar a la gente sobre el riesgo que significa tenerlas en sus hogares".
"La proliferación de armas en la sociedad civil tiene incidencia directa en la frecuencia de los hechos violentos, pero resulta susceptible de control y prevención", señaló el ministro de Justicia, Julio Alak, durante una conferencia que brindó recientemente en el marco de un seminario sobre crimen organizado llevado a cabo en Río de Janeiro, Brasil. En ese foro, Alak dijo que el desarme "es un objetivo prioritario" del Gobierno.
"Latinoamérica concentra apenas el 10% de la población global, pero es escenario de casi la mitad de los homicidios que se producen en todo el mundo con armas de fuego", precisó el ministro.
Y comentó que "Argentina lleva adelante una política de reducción de la tenencia y portación de armas de fuego que, con el apoyo de múltiples organizaciones de la sociedad civil, ya permitió, en su primera etapa, la eliminación de más de cien mil armas".
El centro de recepción de armas del Renar en Córdoba esta ubicado en Av. Colón al 1652, Capital, teléfono (0351) 480 7501.