Para el FMI, España seguirá en recesión en 2013
España seguirá en recesión el año próximo, cuando su economía registrará un crecimiento negativo de 0,6 por ciento, afirmó hoy el Fondo Monetario Internacional (FMI) al actualizar sus "Perspectivas de la Economía Mundial".
De este modo, el FMI reduce a la baja una vez más sus previsiones para España, ya que en sus proyecciones de abril todavía pronosticaba un leve crecimiento de 0,1 por ciento para el año próximo.
Según un despacho de la agencia de noticias DPA, los datos del Fondo no hacen más que confirmar lo adelantado en los últimos días por Madrid.
Aunque la previsión oficial del gobierno de Mariano Rajoy es que España crezca 0,2 por ciento en 2013, el jefe de gobierno ya aseguró la semana pasada, al anunciar su nuevo plan de ajuste de 65.000 millones de euros, que el país continuará el año que viene en la senda de la recesión.
España, la cuarta economía de la zona euro, volvió a entrar en recesión en el primer trimestre de este año y es su segunda recesión en muy poco tiempo, después de haber salido de una de más de un año en el primer trimestre de 2010.
En la revisión de previsiones del FMI, la recesión calculada para este año se reduce levemente, ya que en vez de la caída de 1,8 por ciento pronosticada en abril, ahora la cifra se sitúa en un crecimiento negativo de 1,5 por ciento en lo que queda de año.
El informe indicó que también Italia continuará en recesión tanto éste como el año próximo, con un crecimiento negativo de 1,9 y 0,3 por ciento respectivamente.
En general, el organismo confirma sus previsiones de que la zona del euro sufrirá una recesión suave (-0,3 por ciento) este año y un levísimo crecimiento de 0,7 por ciento en 2013, algo menos que lo pronosticado en abril, cuando lo situaba en 0,9 por ciento.
"El nuevo deterioro sufrido hace muy poco por los mercados de deuda soberana pone de relieve que es prioritario implementar las medidas anunciadas en su cumbre de junio a tiempo y seguir avanzando hacia la creación de una unión bancaria y fiscal", sostiene el informe.
Éste reitera en varios apartados la importancia de un "mayor avance hacia la unión bancaria y fiscal", demostrando un "compromiso creíble hacia una unión monetaria robusta y completa", entre otros.
Por último, apoya una vez más la recapitalización directa de la banca española: "Una vez que se instituya el mecanismo único de supervisión acordado para los bancos de la zona del euro, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) podría recapitalizar los bancos directamente".
"Además, la asistencia otorgada a España por medio del MEDE no tendrá carácter de crédito preferencial, medida importante para apuntalar la confianza del mercado", concluye.