Chocolate por la Noticia
El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó que en el segundo semestre del año la economía de los países de América Latina y el Caribe (ALC) retomarán la senda ascendente para acelerarse en el 2010.
En ese contexto, la recuperación más rápida se registrará en los países exportadores de materias primas, con una media de crecimiento real de alrededor del 3.5 por ciento, mientras que las naciones con sesgo importador tendrán una recuperación "más lenta".
A pesar de la mejora del segundo semestre el 2009 cerrará con un resultado negativo del 2,6 por ciento para la región, según señala el reporte "Las Américas. Se evitó la crisis. ¿Ahora qué?", confeccionado por el organismo multilateral.
Para el 2010, el crecimiento promedio de la región será del 3 por ciento, según el FMI.
Respecto a las variables que permitieron a la región no haber sido severamente afectada por la crisis, el informe señaló que "la menor vulnerabilidad financiera, los activos de reserva y la posibilidad de aplicar políticas anticíclicas impidieron la amplificación de los shocks externos como sucedió durante las anteriores recesiones mundiales".
A su vez, los países lograron mayor solidez y credibilidad en los marcos de política económica y al mismo tiempo, solidez de los sistemas financieros, y los bancos tomaron medidas para reforzar sus reservas de capital ajustadas en función del riesgo y realizaron intervenciones para apoyar la oferta de crédito.
Esto, permitió que países como Argentina, Brasil, Chile, México, Perú y Colombia, pudiera, cada uno a su escala, dar una respuesta "claramente" anticíclica a la crisis financiera global.
Al mismo tiempo, también jugaron un rol importante los "paquetes fiscales anticrisis" adoptados por ciertos países como Argentina, Brasil o México, con el objetivo de otorgar asistencia -principalmente en forma temporal- a los grupos sociales más vulnerables, de estabilizar la demanda agregada y de estimular la economía.
Por otro lado, en su informe para el hemisferio, el Fondo sostuvo que el impacto de la crisis en los mercados laborales de América latina no fue tan severo como en Estados Unidos, donde espera que el desempleo siga en aumento y que llegue a un nivel máximo superior al 10 por ciento de la población para el 2010.
En ese sentido, el personal técnico del FMI pronosticó que Estados Unidos se contraerá un 2.7 por ciento en 2009, seguido de un crecimiento de 1.5 por ciento en 2010 y que las perspectivas a corto plazo, siguen apuntando a una recuperación gradual, más lentas que las recuperaciones típicas de ciclos anteriores.
Al respecto, mencionó que las economías avanzadas "deben corregir las lagunas y las deficiencias de la regulación y la supervisión de las economías avanzadas que salieron a la luz en los últimos tiempos y que originaron la crisis".
En el marco de la región, la cuestión de la política macroeconómica más importante que deberá afrontar en el corto plazo, consistirá en "la estrategia de salida".
Esto significa, decidir el momento en que se empezará a retirar el estímulo y la secuencia de ese proceso, aunque el alto grado de incertidumbre respecto a la rapidez de la recuperación, inclusive a escala mundial, hará que sea difícil determinar el momento justo.
Mientras que a mediano plazo, los desafíos estarán dados por la adaptación de las políticas fiscales, la definición de políticas para el sector financiero y por fomentar el crecimiento económico más rápido y reducir la pobreza.