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La decisión del Gobierno nacional de reabrir el canje de deuda fue recibida positivamente por economistas de distintas tendencias, quienes pronosticaron una buena aceptación de parte de los tenedores de los bonos que no ingresaron a la operación concretada en el 2005.
Susana Nuti, directora de la Fundación Mercado, dijo a Télam que la reapertura es un "paso excelente y necesario. Mandar al parlamento la ley cerrojo es correcto. Esto permitirá que la Argentina se reinserte en el mundo y es un aliciente para que las empresas logren financiamiento", describió.
Por su parte, el economista Nadín Argañaraz manifestó que la reapertura del canje es una "señal importante" al mercado financiero internacional en momentos en que la Argentina va a necesitar financiamiento voluntario.
"No sólo se le abrirán las puertas al sector financiero público sino que repercutirá en el sector privado", aseguró. Pronosticó que el canje "va a traer una baja del riesgo país, lo que es un efecto positivo para que baje la tasa de interés para colocar deuda".
También destacó el compromiso de los bancos internacionales que están detrás de la operación de aportar "fondos frescos" a cambio de recibir otro bono por los títulos caídos.
El economista Rogelio Frigerio dijo a Télam que la reapertura del canje es "positiva" y que es una de las cuestiones pendientes de la agenda del gobierno argentino para tener acceso a los mercados voluntarios de deuda "a través de tasas razonables".
"Arreglar con los bonistas era un tema pendiente para avanzar luego con la deuda pendiente de pago con el Club de París y la posibilidad de cumplir con el Artículo IV del FMI".
"Con estos puntos seguramente la tasa de interés de la Argentina seguirá reduciéndose y será favorable para el Gobierno nacional, las provincias, las empresas y los ciudadanos", sostuvo Frigerio.
El economista Mariano Lamothe de Abeceb sostuvo que el anuncio de canje de deuda es "uno de los datos más positivos de los últimos tiempos".
Manifestó su deseo que el canje termine con una buena aceptación por parte de los holdouts y dijo que "falta ver qué pasa con la `Ley Cerrojo` en el Congreso", que contempla la suspensión temporaria de la norma sancionada en febrero de 2005 que obstaculiza la reapertura del canje.
"Ahora se abren los mercados financieros. El otro paso después es acordar con el Club de París. Esta es una deuda que viene desde el 2005 -cuando se hizo el anterior canje- y desde ese momento perdimos mucho tiempo en conseguir financiamiento internacional" reflexionó.
El economista Osvaldo Cado de la consultora Prefinex auguró que el canje puede tener una aceptación entre el 60 y 70 por ciento de parte de los tenedores.
"El anterior canje tuvo una aceptación superior al 70 por ciento. Mucha gente que no entró quedó enojada con los bancos porque los bonos luego empezaron a tener una buena performance. Ahora hay mucha liquidez y tendrá buena aceptación", dijo en diálogo con Télam. Sostuvo que si se suma la aceptación de los bonos canjeados en el 2005 con la de ahora, el nivel de aceptación rondará el 90 por ciento.
El economista y docente de la Universidad Nacional de San Martín, Enrique Dentice, dijo a Télam que el canje "nos permite recomponer el nivel de reservas por afluencia de dólares y nos abre las puertas a los mercados externos de capitales que hasta ahora estaban cerrados".
"Esto nos permite tener tasa de interés a la baja, porque desciende el riesgo país. Nos da cierta credibilidad en los mercados. Nos permite darle a los que no entraron en el canje de deuda una solución a su problema. Luego viene el acuerdo con el Club de París", anticipó.
Opinó que sería auspicioso que el Congreso diera su visto bueno a la suspensión de la `ley cerrojo` en forma rápida, para así afrontar "un 2010 más libre de problemas".
Julio Bruni, de Arpenta sociedad de bolsa, señaló a Télam que el mercado ya había anticipado esta movida de reapertura de canje y que por eso "se viene recuperando bastante fuerte desde mediados de años a la fecha".
"Este anuncio oficial hace que los títulos de largo plazo que no habían reaccionado previamente, ahora tuvieran un golpe de valor significativo. El resto de los títulos en dólares acompañaron y los de pesos no tuvieron una respuesta tan significativa", describió.
Sostuvo que la aceptación al canje será del orden del 60 por ciento y opinó que "los tenedores que en el 2005 no canjearon, por la ley cerrojo, lo van a meditar mucho a pesar de la quita. Van a tener recupero", aseguró.
También proyectó que "los inversores lograrán rentabilidad en nuevas inversiones a través de nuevos bonos y nuevas emisiones de deuda que haga la Argentina".
Luis Dubiski, de la división Corporate Finance de Deloitte, dijo a Télam que la reapertura del canje de deuda también va a repercutir sobre el sector privado.
"Cuando se registran situaciones como ésta, bajan las tasas de interés y eso repercute en los créditos para consumo, en los créditos bancarios en los de vivienda", describió.
"A veces no se entiende que una situación como ésta afecta a todos. La regularización de deudas da credibilidad, baja el riesgo país, bajan las tasas y se promueven las inversiones", dijo Dubiski.
Consideró que "ahora se le abren al país las posibilidades de volver a los mercados y tomar crédito. Estas medidas bajan el costo del dinero. La financiación se vuelve más barata", explicó.
En tanto el economista jefe del Instituto Argentino de Finanzas (IAEF), Alfredo Gutiérrez Girault, dijo a Télam que la reapertura del canje "es un paso en la dirección correcta para normalizar la relación de la Argentina y el mundo financiero, con efectos favorables que permitirán reducir la prima de riesgo, como a valores que actualmente tiene Uruguay".