Repudian pintadas aparecidas en la casa de la hermana de un desaparecido

10/07/2012
Juicios que cambiarán el país - Juicios que Cambiarán el País
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Se trata de la vivienda de la hermana de Sixto Zalasar. Es testigo de la megacausa Harguindeguy. La Comisión Provincial de la Memoria repudió el ataque

La Comisión Provincial de la Memoria y organizaciones de derechos humanos repudiaron hoy las pintadas aparecidas este fin de semana en el frente de la casa que posee en Concordia la testigo de la megacausa Harguindeguy, Graciela Zalasar, hermana del desaparecido Sixto Zalasar.

El nombrado estuvo detenido en el regimiento de Concordia luego de ser secuestrado el 26 de mayo de 1976 y permanece desaparecido.

“Desde la Comisión Provincial de la Memoria denunciamos categóricamente estas intimidaciones y solicitamos a quien corresponda que se efectúen las actuaciones necesarias para esclarecer estos hechos aberrantes a 36 años del último golpe de Estado y en medio de un juicio que va descubriendo las atrocidades cometidas durante esos años”, afirmó el organismo a través de un comunicado.

El Tribunal Oral Federal de Paraná, que investiga delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en el oriente entrerriano, inspeccionó el jueves pasado las instalaciones del Regimiento de Caballería de Tanques 6 Blandengues de Concordia, donde según numerosos testimonios funcionó un centro clandestino de detención.

La recorrida se realizó en el marco de la megacausa que tiene como principal imputado al ex ministro del Interior de la dictadura, Albano Harguindeguy, quien sigue el proceso mediante video conferencia desde el Consejo de la Magistratura de la ciudad de Buenos Aires.

Horas después, el frente de la casa de Graciela Zalasar apareció con pintadas amenazadoras hacia la testigo.

El Tribunal Oral Federal de Paraná se encuentra juzgando a ocho represores por las desapariciones forzadas de Sixto Francisco Zalasar, Julio Alberto Solaga, Norma Beatriz González y Oscar Alfredo Dezorzi, secuestrados entre mayo y noviembre de 1976, y por 30 casos de privaciones ilegítimas de la libertad y torturas cometidas en esas ciudades del oriente entrerriano.

El general Ramón Genaro Díaz Bessone, ex jefe del Segundo Cuerpo de Ejército con asiento en Rosario, fue apartado del juicio debido a los problemas psicofísicos que presenta como consecuencia de un acv sufrido hace algunos meses.

Lo mismo ocurrió con el ex comandante de la 2da. Brigada Blindada de Paraná, general Juan Carlos Trimarco, afectado de demencia senil.

Otros imputados en la megacausa son el ex jefe del Regimiento de Concordia, Naldo Miguel Dasso; el ex jefe del Regimiento de Gualeguaychú, Juan Miguel Valentino, y el ex jefe de sección de la misma guarnición militar, Héctor Carlos Kelly del Moral.

También están siendo enjuiciados el ex jefe Departamental de Policía de Gualeguaychú, Marcelo Alfredo Pérez, y el ex jefe de la División de Operaciones y Seguridad de la Policía de esa ciudad, Juan Carlos Mondragón; y los policías federales de Concepción del Uruguay, Francisco Crecenso y Julio César Rodríguez.

Alrededor de 200 testigos declararán durante el juicio, el segundo de carácter oral y público que se sustancia en la provincia por crímenes de lesa humanidad.

El año pasado se enjuició a los integrantes del batallón de inteligencia 121 de Rosario en la causa que investigó el secuestro y desaparición de los militantes montoneros Raquel Negro y Tulio Valenzuela y del hijo mellizo de la pareja, nacido en cautiverio en el hospital militar de Paraná.

Los represores están acusados de integrar una asociación ilícita, en el marco de un plan sistemático de persecución y exterminio de militantes políticos.