Coincidencia

22/10/2009
Nacionales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Casi no quedan dudas del suicidio del testigo del juicio al D2. Familiares y una vecina de González, muerto el viernes, declararon ayer ante el fiscal Vidal Lascano

Con el informe escrito de la autopsia y los testimonios de familiares y allegados al ex policía Jesús González (58),ya casi no quedan dudas de que el testigo del segundo juicio por la represión en Córdoba se quitó la vida, aunque quedan abiertos interrogantes sobre porqué decidió hacerlo cinco días antes del comienzo del proceso.  
 
"Se estaría confirmando la hipótesis del suicidio. Todo parece indicar que se trató de una decisión personal", dijo el fiscal federal Nº 2 de Córdoba, Gustavo Vidal Lascano, a cargo de la causa.

La investigación sólo seguirá en pie si existe algún delito: al tratarse de una acción privada, el suicidio no lo es. Sólo es punible la "instigación al suicidio".

Hoy declararon la hija y el yerno de González, además de una vecina, quienes dijeron que no habían detectado movimientos extraños en torno al domicilio y en ningún momento el ex integrante del Departamento de Informaciones (D2) de la Policía había brindado indicios que hicieran suponer que estaba por tomar una decisión drástica.

"No hubo ni cartas ni notas ni nada. Sólo hizo algún tipo de manifestación acerca de que tenía que ser testigo en el juicio, pero no con temor o como si estuviera preocupado. no hubo ni amenaza ni visita extraña", dijo Vidal Lascano.

González fue hallado muerto el viernes por la mañana en el baño de su casa de barrio Alejandro Carbó y según la autopsia hay signos de que se habría quitado la vida luego de cortarse las muñecas e hincarse en el pecho con un elemento punzo cortante, apenas cinco días antes de que comenzara el segundo juicio por la represión en Córdoba, con Luciano Benjamín Menéndez y otros ex miembros del D2 en el banquillo.

El ex policía había declarado en diciembre de 2006 durante la instrucción de la causa que está siendo sometida a juicio, confirmando cómo se organizaba el D2 en Casa de Hidráulica y también se esperaba que ahondara en detalles sobre lo ocurrido el 25 de septiembre de 1979, día en el que llegó secuestrado Albareda, para ser torturado, asesinado y desparecido luego.

Lo llamativo del caso es que había sido solicitado como testigo por la defensa del imputado y ex policía Hugo Britos, quien pretendía que testificara en contra de otro ex uniformado que lo había involucrado en el caso.

Un hombre se apuñala en el pecho y luego se corta las muñecas, o al revés se corta las muñecas y luego se apuñala en el pecho, algo tan descabellado como lo que sucedía en la D2. Que coincidencia.