Tras negar los insultos a Máximo Kirchner, Tonelli lo reconoció y pidió disculpas

05/07/2012
Nacionales - Escenario Político
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El diputado macrista había dicho en un acto partidario que el hijo de la presidenta era un drogadicto. Dijo estar apenado por sus dichos y aseguró que fue un momento de pérdida de conciencia

Si bien en un primer momento el diputado del PRO Pablo Tonelli había negado las calumnias contra Máximo Kirchner, luego tuvo que reconocer sus dichos y pedir disculpas públicamente.

El legislador nacional afirmó en diálogo con Radio Mitre que "estoy tremendamente apenado por lo que ha sucedido, fue un exabrupto de mi parte totalmente injustificado".

Sin embargo, consultado esta mañana por otros medios, Tonelli había negado haber insultado al hijo de la Presidenta de la Nación ante más de 200 personas, durante la inauguración de un local partidario en el partido de Quilmes.

Al ser consultado sobre por qué motivo dijo lo que dijo, el diputado del Pro sostuvo que se trató de un "exabrupto", producto de "un momento de pérdida de conciencia", aunque en el audio publicado por periodistas quilmeños se escucha claramente que Tonelli sabía perfectamente lo que decía, ya que el tono de su discurso era de la más absoluta tranquilidad.

Durante un acto público que ahora intenta disimular diciendo que se trataba de "un ámbito reservado", Tonelli había afirmado que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner "no consulta a nadie", y luego agregó que "una de las pocas personas con las que habla es con su hijo Máximo, que es un drogadicto" (sic).

Estas afirmaciones fueron hechas delante de unos doscientos militantes del PRO, y un grupo de periodistas locales que habían concurrido a la inauguración de un local partidario ubicado en la calle Amoedo al 400, del Partido de Quilmes en la zona sur del Gran Buenos Aires.

Este no es el primer caso en el que un referente de la oposición ataca personalmente a algún miembro de la familia Kirchner. Pasaba con Néstor Kirchner en vida, a quien diferentes políticos opositores señalaban como "un desequilibrado", e incluso con la propia Presidenta, injuriada en varias oportunidades por integrantes de la oposición.