Conduciendo a Mr. Perizotti

21/10/2009
Nacionales - Juicios que Cambiarán el País
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Declaro el ex chofer de Perizotti, acusado por delitos de lesa humanidad

El Tribunal Oral Federal de Santa Fe escuchó ayer el testimonio de un ex policía que ofició de chofer de uno de los acusados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, pero sus dichos no realizaron grandes aportes a la causa. 

Se trata del ex policía  Eduardo Córdoba, quien durante una parte de la dictadura fue chofer de Juan Calixto Perizotti, sindicado como encargado de realizar traslados de detenidos por su trabajo al frente de la Guardia de Infantería Reforzada. 

Perizotti es juzgado junto al ex juez federal Víctor Brusa y los ex policías Mario Facino, María Eva Aebi, Héctor Colombini y Eduardo Ramos por los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada, vejaciones, apremios ilegales, coacción y tormentos, todos en concurso real. 

En su declaración, Córdoba apenas dejó en claro datos concretos como que trabajó entre 1975 y 1979 como policía y que fue uno de los choferes de Perizotti. 

Lo más saliente de su declaración fue el motivo que esgrimió para renunciar a la policía, cuando dijo que lo hizo porque episodios que estaban pasando no le gustaban, aunque no brindó precisiones al respecto. 

Una de los pocos datos que brindó fue que en esa época manejó un automóvil Ford Falcon de color gris, pero dijo no recordar haber transportado personas "con problemas físicos o golpeadas" y negó que alguna vez haya efectuado algún viaje a "ninguna casa de campo". 

Esa negativa fue en respuesta a una pregunta que intentó indagar sobre su conocimiento del centro clandestino de detención denominado "La casita", cuyo lugar de emplazamiento no ha sido precisado pero que se ubicaba en inmediaciones de la ciudad de Santo Tomé. 

Córdoba, que trabaja en seguridad privada para una conocida firma que construye, comercializa y alquila inmuebles en Santa Fe, negó haber hecho traslados nocturnos y también haber llevado hasta el hospital José María Cullen a algunas de las detenidas. 

Ante la consulta específica sobre la razón de su salida de la policía, Córdoba señaló que no le gustaban "algunas cosas" y recordó los esfuerzos que hizo Perizotti para que no se fuera.  

"No me gustaban algunas cosas. Perizotti me pidió que me quedara, que tomara licencia. Me fui. Después trabajé como seguridad en varios lugares, hasta que terminé en Pilay", agregó.  

Respecto al acusado del que fue chofer, Córdoba contó que en años posteriores intentó contactarlo pero que él "no tenía interés en hablar con él" 

"Como no quería que siga insistiendo en llamar a mi casa y hablar con mi mujer o mis dos hijas, fui hasta el Juzgado Federal de Santa Fe y dejé una constancia de lo que estaba pasando", narró. 

Sobre las causas de su desinterés en hablar con Perizotti, el testigo dijo: "la última vez (que hablaron) me sentí presionado por él. Sentí que por la forma de hablar me estaba apretando. No me gusta eso. Tampoco a nadie le gusta que la mala junta llame a la casa de uno y viole la intimidad". 

Luego, el ex policía fue interrogado sobre otros temas atinentes a la causa pero no brindó ninguna exactitud, ya sea porque dijo no recordar o por desconocer. 

De todas formas, el presidente del Tribunal Oral Federal, Roberto López Arango, le notificó que el miércoles a las 10 deberá hacerse presente al reconocimiento que se realizará en las instalaciones de la Guardia de Infantería Reforzada, tras aceptar un pedido de los abogados querellantes.