El premier francés prometió levantar a Francia sin ajuste
El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, dijo hoy que Francia atraviesa una situación económica "seria", pero prometió "levantar" al país a partir de la justicia social y se negó a aceptar que el ajuste fije la hoja de ruta de los próximos cinco años de gobierno socialista.
Un día después de que la oficina del auditor del Estado francés pintara un panorama sombrío de las finanzas nacionales, el premier del presidente Francois Hollande dijo ante el Parlamento que la economía crecerá este año y el próximo menos que lo pronosticado por el anterior gobierno conservador de Nicolas Sarkozy.
"Sabíamos que el presupuesto 2012 incluía subestimaciones de gastos y estimaciones de ingresos demasiado optimistas. La Corte de Auditores confirmó lo que temíamos. La situación es seria", dijo Ayrault en el tradicional discurso de presentación de las políticas del gobierno en la Cámara Baja.
"Nuestro país está estropeado moralmente y debilitado económicamente. Tengo una misión particular: enderezar el país para el lado de la justicia", afirmó con tono enérgico el premier.
La Corte de Auditores llamó ayer al gobierno a recortar 43.000 millones de euros en gastos antes de 2014 si quiere cumplir con metas de déficit acordados por Francia con la eurozona, en una exhortación que planteó un dilema para un presidente que llegó al poder repudiando los ajustes aplicados en Europa por la crisis.
Pero Ayrault, aunque reiteró la promesa de poner bajo control las finanzas públicas, también prometió lograrlo reactivando los motores económicos de Francia y no a través de grandes ajustes que afecten a la clase trabajadora y a los más desprotegidos.
"Cada decisión será tomada con el sello de la justicia. Reivindico la seriedad y responsabilidad presupuestaria, pero me niego a la austeridad", señaló, y dejó en claro que "las clases populares y la clase media no serán afectadas" por las medidas para contener el déficit.
A un mes y medio de la asunción de Hollande, y sin pronunciar la palabra rigor durante su discurso de una hora y 40 minutos, Ayrault afirmó que se cumplirán las promesas de campaña de Hollande y los ejes del quinquenio socialista haciendo hincapié en profundizar la unión monetaria y política europea.
“Llego la hora de cambiar el proyecto europeo. Debemos lograr una integración más solidaria", aseveró con tono enérgico Ayrault ante la ovación de la Cámara Baja.
Sin realizar nuevos anuncios, Ayraullt detalló los compromisos de la presidencia Hollande e insistió en que se cumplirán a pesar de la crisis económica.
Los diarios de Francia ya anticiparon en los últimos días algunas de las medidas que Ayrault presentará al Parlamento, donde el Partido Socialista (PS) de Hollande y sus fuerzas aliadas cuentan con una mayoría absoluta de sus 577 bancas.
Entre las iniciativas sobresalen la creación de un impuestos excepcional a los bancos y empresas petroleras para 2012; la instauración de un nuevo impuesto para quienes ganen mas de un millón de euros por año del 45% a partir del primer millón de euros y una serie de ayudas al sector automotriz.
Además, se planea una reforma de la matriz energética del país en desmedro de la omnipresente energía nuclear (58 reactores), un plan de lucha contra la pobreza y poner fin a las deportaciones sistemáticas de indocumentados.
Ante los diputados, Ayrault insistió en que “la educación es la prioridad de nuestro gobierno” y reiteró la promesa de Hollande de crear 60.000 puestos de trabajo en esa área en cinco años.
Los legisladores de la UMP, el partido del ex presidente Sarkozy, abuchearon en reiteradas oportunidades a Ayrault y abandonaron el hemiciclo una vez terminado la alocución del premier.
Desde la derrota de Sarkozy ante Hollande, que imposibilitó su reelección y derivó en su posterior retiro de la política, la UMP se encuentra inmersa en una feroz lucha por la dirección del partido de cara a las elecciones internas de noviembre.
Justamente, Sarkozy, quien perdió su inmunidad, comienza a enfrentar los primeros problemas con la Justicia.
Hoy su casa y las oficinas de su estudio de abogado en París fueron allanadas por la policía judicial en busca de pruebas por la causa en la que podría ser procesado por el irregular financiamiento de la campaña presidencial de 2007.
Sobre política internacional, Ayrault confirmó el retiro de las tropas francesas de Afganistán y se refirió a la crisis de Siria, reclamando que “es tiempo de poner fin a la represión en Siria” y pidiendo la partida del presidente Bashar Al Assad.
Para los sindicatos, que llamaron a votar por Hollande en la elección presidencial, el discurso de Ayrault y el informe de la Corte de Auditores fueron "decepcionantes" por considerar que el nuevo gobierno parece destinado a prolongar los cinco años de sarkozismo.
En un comunicado, la central CGT dijo que el gobierno corre el riesgo de "agravar aún más las condiciones de trabajo y de alterar la calidad de los servicios públicos", y que debería abocarse a conseguir nuevos ingresos y no a seguir apuntando a los empleados públicos" como en los últimos cinco años.