¿Harakiri?
La justicia federal cordobesa investiga la muerte de un testigo considerado clave que debía declarar en el nuevo juicio que comenzó ayer en esta ciudad contra el ex titular del Tercer Cuerpo del Ejército Luciano Benjamín Menéndez y otros cinco represores por delitos de lesa humanidad.
Se trata del ex policía Jesús González, alias "el Flaco", cuyo deceso ocurrido el viernes fue caratulado como suicidio.
González había sido convocado a declarar como testigo por su pasado como guardia del ex centro clandestino de detención de Casa de Hidráulica, a la vera del lago San Roque, donde se cometieron los crímenes que comenzarán a ser juzgados desde esta jornada.
"El Flaco" fue encontrado sin vida el viernes en el baño de su casa de barrio Alejandro Carbó de la ciudad de Córdoba, y según los primeros informes de los forenses, el deceso se habría producido por una herida punzo cortante en el pecho.
El fiscal federal Gustavo Vidal Lascano dijo que "sin saber que se trataba de un testigo", el caso comenzó a ser investigado por la fiscal María Antonia de la Rúa, pero al detectarse su vinculación con la causa que tiene en el banquillo a Menéndez y otros cinco represores, se solicitó su pase a la justicia federal.
El juicio que comenzó ayer, acumula tres causas y tiene como hecho principal el denominado "Caso Albareda", que investiga la privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidio agravado del subcomisario Fermín Albareda, ocurrido en septiembre de 1979.
La víctima pasó sus últimos días en el centro clandestino de detención que la D2 tenía en el Chalet de Hidráulica, justamente donde fue guardia el ex policía hallado muerto el viernes.