Pataleta

21/10/2009
Nacionales - Juicios que Cambiarán el País
alternative
Señalan a Brusa como “pata judicial de la asociación ilícita”. Una testigo declaró que le tiraba patadas cuando la interrogaba

El ex juez federal Víctor Brusa, juzgado en Santa Fe por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, fue sindicado por una testigo como "la pata judicial de la asociación ilícita" de la represión ilegal. 

La ex militante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP), Ana Cámara, brindó su testimonio ante el Tribunal Oral Federal de Santa Fe, que juzga a Brusa y a los ex policías Mario José Facino, Héctor Colombini, Juan Perizotti, María Eva Aebi y Eduardo Ramos. 

Cámara, secuestrada en marzo de 1977 cuando tenía 21 años, incriminó a Brusa, a quien acusó de ser el encargado de ratificar declaraciones obtenidas en sesiones de tortura por los represores. 

"Me pidió  que ratifique lo que había declarado en la tortura. Cuando le dije que no, se puso muy nervioso, sucedió en una oficina de la Guardia de Infantería Reforzada", dijo Cámara, en dichos que coincidieron con los de testigos que declararon con anterioridad. 

La docente dijo además que al encontrarse con la negativa, Brusa comenzó "a tirar patadas al aire que pasaban cerca" de su cuerpo y rostro, en una actitud que también refrendaron otros testimonios. 

Cámara contó  tormentos y crueldades a las que fue sometida y que forman parte del relato de la mayoría de los testigos, especialmente las mujeres. 

"Nos pusieron contra la pared, con capucha y esposadas, y un subcomisario Ríos nos manoseó y nos decía cosas como 'ustedes son de la JUP, van a saber lo que significa haber tomado esa definición. Los policías de la Guardia de Infantería Reforzada y principalmente María Eva Aebi sabían mucho de nosotras, quiénes eran nuestros novios, como era nuestra familia, todo", contó. 

El Tribunal también escuchó el testimonio de la ex militante de la JUP Patricia Traba, también secuestrada en marzo de 1977, fecha de inicio de una serie de torturas y tormentos que la mujer detalló en el inicio de la audiencia de ayer. 

Traba fue trasladada al centro clandestino de detención conocido como "La Casita", donde fue torturada desnuda con golpes de electricidad mediante una picana eléctrica a la que los torturadores llamaban "martita". 

En ese centro clandestino escuchó hablar de Nicolás "Tío" Correa y pudo individualizar a otras detenidas, entre las que se encontraban Anatilde Bugna y Stella Vallejos, quienes declararon el pasado lunes. 

También narró  cuando los represores volvieron de un operativo y festejaban con gritos y risas haber matado a tres militantes de la JUP: "hicimos triqui triqui", decían. 

La mujer mencionó  haber visto en un traslado y en una seccional a Juan Perizotti, uno de los acusados más nombrados por los testigos del juicio, y también habló de la carcelera María Eva Aebi y del entonces funcionario judicial Víctor Brusa. 

Patricia Traba, que estuvo detenida en la Guardia de Infantería y en la cárcel de Devoto, dijo que una vez se presentó Brusa, "que tenía en su poder la declaración que me habían tomado bajo tortura en La casita". 

Traba recordó a un policía de apellido Córdoba que oficiaba de chofer de Perizotti, que ya había sido nombrado con anterioridad por otros testigos, razón por la cual la Fiscalía solicitó que se averigüe su paradero y se lo cite a declarar, algo que aceptó el Tribunal. 

Brusa, Perizotti, Colombini, Aebi, Facino y Ramos están acusados de los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada, vejaciones, apremios ilegales, coacción y tormentos, todos en concurso real.