La oposición rechazó la ampliación del presupuesto pedida por Macri
La discusión del proyecto de ampliación del presupuesto de la Ciudad, que Mauricio Macri pidió a los diputados por 3.500 millones de pesos, quedó hoy estancada en la Legislatura ante el rechazo de los bloques políticos de la oposición a acompañar la iniciativa.
El debate se inició al mediodía y pasadas las 16 todavía continuaban reunidos en el marco de la Comisión de Presupuesto.
A las 17, ante la necesidad de dar comienzo a la sesión ordinaria, el debate de comisión fue suspendido hasta mañana.
Si bien los diputados no alcanzaron un consenso en torno al proyecto de ampliación presupuestaria, el PRO logró que, ya en sesión, se aprobara el tratamiento preferencial del tema para el 5 de julio, fecha en la cual el oficialismo prevé contar con el respaldo necesario para su aprobación en el recinto.
Puntualmente, Macri envío a la Legislatura un proyecto de ampliación presupuestaria que ronda los 3.500 millones de pesos con el propósito de destinar esos fondos a saldar subas salariales de empleados estatales, pero también para crear dos corredores más del Metrobus e incrementar en 50 kilómetros la traza de las bicisendas.
Sobre este último eje, el líder del PRO giró también a los diputados otro texto en el cual pide la creación de un "Programa de Financiamiento en el Mercado Local" que contempla que la Ciudad contraiga un empréstito público representado en una o más emisiones de deuda por un monto de hasta 100 millones de dólares o su equivalente en pesos.
Al respecto, la diputada María José Lubertino sostuvo que "sin dudas, la necesidad de financiar incrementos salariales a mitad de año da cuenta de una gran ineficiencia de la gestión de Macri para planificar y proyectar correctamente el gasto público de un ejercicio completo".
En tanto, otros bloques de las fuerzas antimacristas expresaron el rechazo a la ampliación planteada por el Ejecutivo que destina unos 418 millones por reajuste de precios que la Ciudad debe saldar ante las empresas de recolección y un endeudamiento público por 220 millones para el pago de los trabajadores camioneros en concepto de indemnización.
El auditor General de la Ciudad, Eduardo Epszteyn, sostuvo que la medida "implica un déficit financiero de 3.000 millones de pesos con el agravante de que el destino de la deuda tomada no es otro que financiar el gasto corriente”.
"El déficit se está duplicando. Es inadmisible que con la recaudación histórica que está teniendo la Ciudad el ingeniero Mauricio Macri insista en gobernar con endeudamiento”, precisó el auditor.
En ese sentido, señaló que "el jefe de Gobierno, en vez de pedir reuniones con el Gobierno nacional, debería explicarle a los porteños por qué decide endeudar a la Ciudad para favorecer a los grandes proveedores".
"No hay otra justificación para este tipo de manejos financieros que el negocio de la Ciudad de Buenos Aires con los bancos”, finalizó Epszteyn.